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General Jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, ha advertido al pueblo de Cataluña pretende ser independiente y hablar su idioma el ejército puede intervenir.
Dice que su pensamiento es el de la mayor parte de los mandos militares.
Lo hizo el mismo día en que el rey educado por Franco llamaba a "la reconciliación nacional".
El General Jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, ha advertido en un discurso ante las
fuerzas militares que podrían sobrevenir "graves consecuencias", tanto "para las fuerzas armadas
como institución como para las personas que las integran" si los catalanes aprueban "el Estatuto
de Cataluña en los términos que está planteado". Estas palabras han causado conmoción ayer
durante todo el día en España, particularmente cuando el otro partido más poderoso, PP, salió a
defender los dichos del militar insubordinado. Luego de un lapso de estupor, el Partido
Socialdemócrata en el poder reaccionó débilmente y con pesadumbre, iniciando trámites
administrativos para destituir al general golpista. Luego, a modo de morigeración, se difundió
una información de prensa diciendo que "el Jefe del Estado Mayor de Defensa" habóia pedido a al
ministro Bono "el cese al general Mena por sus polémicas declaraciones".
El general jefe del Ejército de Tierra, teniente general José Mena Aguado, ha advertido de la
posibilidad de intervención del Ejército si el estatuto de Cataluña es aprobado con artículos que
desbordan el marco constitucional. La advertencia con tonos de amenaza, ha empañado el festejo de
la Pascua Militar, ha dejado en entredicho al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
zapatero, ha abierto un nuevo frente de debate político y va a enrarecer, mas si cabe, las
negociaciones sobre el estatuto que apenas avanzan y de las que se ha apartado voluntariamente o
forzosamente el propio Zapatero. En todo caso este incidente político y militar marca el inicio
del año político de una manera que, al margen de la inoportunidad y salida de tono del teniente
general, desvela la inquietud que este debate del estatuto está provocando en toda España. Hasta
el punto que el Rey se vio ayer obligado a mencionar la palabra “reconciliación”, como si
estuviéramos ante una grave fractura social.
La advertencia o amenaza en boca del General Jefe de la Fuerza Terrestre, Teniente General José
Mena Aguado, quien defendió públicamente en derecho de las Fuerzas Armadas a la intervención
política y militar "en caso de que se desborde el marco constitucional" causó conmoción en el
mundo entero. Demuestra, una vez más, que España jamás alcanzó la preconizada madurez democrática
tras los 40 años de oscura dominación franquista, donde se educaron todas las generaciones que
hoy gobiernan -incluyendo al rey, quien fuese elegido y educado por el mismo sanguinario dictador
Franco.