En la mayor parte de las pruebas, exámenes y tests en los que debemos escoger entre un número determinado de opciones se agrega una en la que señalamos como respuesta: “ninguna de la anteriores”. Si nos preguntan, por ejemplo, quién fue el descubridor de América y nos ponen la siguiente lista:
1. Américo Vespuccio
2. Los hermanos Pinzón
3. Willy Colón
…sentimos que sin la opción referida el examen estaría incompleto o trucado, ya que no tendríamos posibilidad de responder correctamente.
En el sistema electoral de la mayor parte de los países que se dicen democráticos tal opción no existe. Si ninguna de las candidaturas nos parece atractiva estamos obligados a votar “nulo” o no votar en absoluto.
La diferencia entre no votar o votar nulo y votar de manera que quede claro que escogemos “ninguna de las anteriores” es bastante evidente; si una proporción significativa de los votantes escogiera la última quedaría claro que considera que ninguna de las candidaturas propuestas cumple con los requisitos de la elección.
Si a pesar de ello, por la ley electoral o el reglamento de otra clase que rija el proceso, se declara electo al candidato que obtiene la mayor cantidad de votaciones dentro de las opciones presentadas, la prueba quedaría, si no jurídicamente ,al menos en términos democráticos, puesta en cuestión.
Tomemos en cuenta que, a diferencia de otro tipo de exámenes, no estamos evaluando aquí al que debe contestar a la pregunta sino a cada uno de los que ofrecen, o dicen ofrecer, una respuesta.
El “examinado” es el candidato: es él quién debe acertar obteniendo un número igual o superior al la mayoría de los votantes.
De no hacerlo, debería considerarse aplazado y por lo tanto debería también aplazarse la decisión involucrada en el examen electoral.
Los que hasta ahora votan nulo o simplemente no votan tendrían una ocasión de expresar su opinión de manera positiva. Hasta ahora están obligados a permanecer “al margen” de la elección y a ser considerados “poco demócratas” por negarse a responder que América fue descubierta por alguno de los personajes citados más arriba.
Si llamáramos NA (ninguna de las anteriores) a esta modalidad, es probable que muchos electorados en el mundo decidirían que hay elecciones que no sirven para NA.