2001-2003
El Argentinazo, dos años después
Que
el movimiento piquetero, en las vísperas del segundo aniversario
de la rebelión popular de diciembre de 2001, se encuentre en el
centro del escenario y del debate nacional es, por sí mismo, un
testimonio irrefutable de la vigencia y actualidad del Argentinazo. Las
jornadas históricas del 19 y 20 de diciembre son las hijas revolucionarias
del movimiento piquetero, forjado en una década de puebladas, de
marchas, de cortes de ruta, de huelgas generales y de luchas que recorrieron
los confines de todo el país. Fueron las Asambleas Nacionales Piqueteras
de ese mismo año 2001 las que levantaron la consigna Fuera De la
Rúa y Cavallo. Los piquetes, retomando una tradición histórica,
se transformaron en una suerte de marca nacional. Así, no fue el
Argentinazo el que parió a la Argentina piquetera sino que que fue
esta última la que parió la insurgencia del pueblo, cuando
la clase media porteña se sumó, con sus cacerolas y en masa,
a las calles, a las plazas y a los centros de poder.
La vigencia del movimiento piquetero, al que la burguesía trató y
trata por todos los medios de echar atrás, es, entonces, la actualidad
del propio Argentinazo. ¿No es notable que en el medio de una
furibunda campaña para aislar a los piqueteros, la clase media
haya salido la semana pasada a hacer un piquete masivo frente a la comisaría
del barrio porteño de Villa Urquiza, acusada de complicidad con
los recientes asaltos a restaurantes? Cuando más crece la campaña
a favor de la "seguridad" en las "calles" más
se apropian las masas, que son el objetivo de esa misma campaña,
de los "métodos piqueteros".
Es un dato objetivo, más allá de la batalla por manipular
la subjetividad popular. La pedagogía del piquete se ha convertido
en una escuela nacional. No hay reclamo que no acabe en la calle, en
el escrache, en la acción directa. No olvidemos que De la Rúa
preparó su propio derrumbe cuando perdió su batalla por
separar a los "saqueadores" de la pequeña burguesía,
apelando al estado de sitio que acabó "metiéndose
en el culo". Es la misma batalla que perdió Duhalde cuando
fracasó la provocación criminal de Puente Pueyrredón.
Gobierno Kirchner, centroizquierda e izquierda
Dos años después, sorteada la "transición",
comienza su gestión definitiva el régimen que es la contracara
del "que se vayan todos".
Como parte de este operativo político ha subido al poder la izquierda
del régimen. La clase capitalista no fue desplazada del poder,
sus diversas fracciones se reacomodaron y los "progresistas" aparecen
como su mascarón de proa. El Presidente y su elegante señora
esposa no vacilan en asociarse a la generación de los desaparecidos
en busca de una cosecha política entre las llamadas organizaciones
de derechos humanos que, a su manera, se han transformado en una correa
de transmisión del propio poder (Hebe de Bonafini ha invitado
a su "Marcha de la Resistencia" a Evo Morales, una suerte de émulo
de Kirchner del Altiplano que acaba de declarar su apoyo al presidente
Mesa y a su gabinete patronal-"neoliberal" heredero del gobierno
Sánchez de Losada).
La centroizquierda y la izquierda que la apaña (si tenemos en
cuenta que la integra una parte entera de la denominada Izquierda Unida),
que usaron de parapeto a De la Rúa, parecen hoy consumar su objetivo.
Chacho Alvarez ha vuelto como mentor intelectual de su resurgimiento
para señalar que "Kirchner ha tomado en sus manos el 100%
de nuestra agenda" (Clarín), y los detritus devaluados del
Frepaso se han reciclado en los puestos oficiales en búsqueda
de una nueva oportunidad.
¿Y por qué no? Lo esencial es que el programa no ya de
Kirchner, sino de la pata centroizquierdista que se integró a
su gobierno, pretende por enésima vez un capitalismo "honesto" y "nacional" adaptado
a la era de la "globa lización". Pero la "burguesía
nacional" que Kirchner quiere reconstituir reclama "sueldos" de
planes Jefes y Jefas para reactivar la producción y hasta una
relación privilegiada con el imperialismo norteamericano, más
allá del Alca. Es, por lo tanto, un callejón sin salida.
Con Lula, el programa de asociación con el imperialismo y de salvataje
de los intereses sociales que sostuvieron el "neoliberalismo" alcanzó en
estos dos años una dimensión continental. El gobierno del
PT se presentó sin disimulo como el programa del "anti-argentinazo".
La "popularidad" de la izquierda ha quedado como el último
cartucho para desarmar políticamente las tendencias revolucionarias
que anidan en las masas latinoamericanas.
Piqueteros, ¡carajo!
Parafraseando a un nacionalista de izquierda de la década del ‘60,
el movimiento piquetero se ha transformado en el "hecho maldito
del país burgués". Su fuerza se vincula a una lucha
histórica, pero deriva y se alimenta de la incapacidad de los
representantes "centroizquierdistas" de la burguesía
por dar una salida al empantanamiento del orden social capitalista. Se
revela en el hecho de que el Estado y las instituciones cuya autoridad
Duhalde y Kirchner vinieron a reestablecer, se desangran en una lucha
de clanes y capillas que está minando la capacidad de acción
del aparato represivo, que es el núcleo duro de la dominación
capitalista, cualquiera sea su signo.
Mediante Duhalde y Kirchner, la burguesía logró retomar
la iniciativa política al imponer una salida electoral. Todos
los "analistas económicos" coinciden en señalar
la ventaja del repunte de los precios internacionales de las exportaciones
argentinas (soja y petróleo), que hicieron las delicias de los
pulpos (que pasaron del menemismo al kirchnerismo con el mismo entusiasmo)
y permitieron retomar los pagos al FMI, el pacto con Bush y los subsidios
tanto a la burguesía argentina pesificada como a los bancos.
Pero no es lo que importa decisivamente. Con la colaboración
del progresismo y la izquierda, se impulsa un intento por echar políticamente
atrás al movimiento piquetero y armar inclusive una base propia
en su interior. Son maniobras de corto alcance, cuando ninguna reivindicación
fundamental de los trabajadores y el pueblo ha sido satisfecha y el "ajuste" se
descarga inclusive sobre las bases de la burocracia sindical más
adicta (Ate, docentes).
El porvenir del movimiento piquetero está indisolublemente vinculado
a esta nueva experiencia política por superar a la izquierda del
propio sistema. No se trata de un cambio en el "modo de hacer política",
ni de los "métodos de representación", ni de
la "honestidad del funcionario público" que deje intacto
el contenido social del régimen. Se trata sí de plantear
la confiscación de los responsables de la miseria popular (la
banca y el gran capital), de un plan de reconstrucción productiva
y social en manos de los trabajadores, de un gobierno de sus organizaciones.
Un programa que requiere la independencia política de la clase
obrera, un agrupamiento propio, una lucha estratégica... una organización
de partido. Una tarea que progresará de manos de la propia lucha
y de la descomposición inevitable del poder oficial, atrapado
en su propio laberinto que no es otro que la inevitable descomposición
capitalista.
Por eso convocamos a sumarnos al movimiento piquetero que llama a ganar
la Plaza de Mayo este 20 de diciembre, para recalmar "Fuera el pacto
Kirchner FMI, por otro 19 y 20, por el gobierno de los trabajadores y
el pueblo". El "fantasma" del Argentinazo, que está vivito
y coleando.
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Convocatoria:
Un gran acto unitario ha quedado
convocado a partir de la iniciativa de la ANT. Será el sábado 20 de diciembre a las cinco de la
tarde en la Plaza de Mayo y, simultáneamente, en todas las capitales
y ciudades importantes del país.
Las consignas mejoraron. Serán: Por trabajo y por salario, No pagar
la deuda externa, No al pacto Kirchner-FMI, Por otro 19 y 20, Por un gobierno
de los trabajadores y el pueblo. Como se aprecia, se introdujo una expresa
delimitación política del gobierno capitalista de Kirchner
y una reivindicación estratégica del Argentinazo.
Son convocantes hasta el momento
doce organizaciones piqueteras: Polo Obrero, Mtl, Mtr, Cuba, Utl y Utdo
del Bloque, Mijd, Ctd Aníbal
Verón, las dos Ftc, Teresa Vive, y el reprimido Mtd Neuquén;
ocho partidos de toda la izquierda argentina: PO, Mst, PC, PH, Pts, Mas,
Prl, Quebracho; los principales sindicatos clasistas del país, una
docena de asambleas populares, la Presidencia de la Fuba y numerosos centros
de estudiantes, movimientos campesinos (incluido el Mocase, interesado
en participar), las organizaciones de jubilados más combativas como
la Coordinadora y el Mijd, y organizaciones de derechos humanos. Todos
tendrán bloques de oradores para expresarse en un acto que durará aproximadamente
dos horas.
Es una tribuna abierta a los
sectores de lucha, para seguir sumando hasta el mismo 20 de diciembre.
Expresa el método de la ANT: triunfó el
acto con oradores impuesto en la formidable Plaza del año pasado,
contrario al documento único que planteó la Ccc, con la finalidad
de escamotear la función del acto de delimitación política
del movimiento popular respecto al gobierno capitalista y a quienes lo
apoyan.
Notoriamente, van divididos
del resto, y también entre ellos, aquellos
como D’Elía, Barrios de Pie, algunos Mtd Aníbal Verón,
o la Ccc, en función del grado de su apoyo o cercanía al
gobierno.
Es muy claro que en medio de
la formidable ofensiva de la Iglesia, la UIA, la burocracia sindical,
Duhalde, Sobisch, La Nación, Clarín
y otros medios, y el propio gobierno —el cual reinició las
denuncias penales y amenazó con el Código Penal en la mano
a los piqueteros—, este acto será una respuesta política,
en defensa del derecho a la lucha y la movilización popular en su
conjunto, encabezada por el movimiento piquetero.
D’Elía ha convocado a encerrarse en el mini-estadio de Ferro,
para celebrar no se sabe qué, pues en el 2001 militó a muerte
contra el Argentinazo.
El gobierno y la burguesía
operan para fracturar el poder de convocatoria de los protagonistas que
plantean las tareas inconclusas del Argentinazo.
Les duele profundamente que el PJ y la burocracia sindical hayan perdido
la Plaza.
Difundamos masivamente la convocatoria,
pintemos las paredes, repartamos los 300.000 volantes que editó el Partido Obrero, reforcemos las
asambleas y los dispositivos organizativos del Polo, consigamos micros
desde las localidades del interior bonaerense y desde Rosario, transformemos
el Pic-nic en un escalón para que más compañeros y
sus familias estén el 20 en la Plaza del Argentinazo. |