{"article":{"id":248030,"heading":"El Libertario # 64 \/\/ Demagogia autoritaria: ?no m?s cuentos chinos!","author":"El Libertario, Venezuela","created":"2011-09-28 17:50:57","modified":"2013-11-11 01:06:43","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 08:06:43","article":"<p>Est&aacute; circulando -en versi&oacute;n impresa y en www.nodo50.org\/ellibertario- la nueva edici&oacute;n del vocero anarquista venezolano, dando una v&iacute;a a la difusi&oacute;n de las luchas y el pensamiento de los movimientos sociales alternativos tanto en Venezuela como en otros lugares del mundo. Su contenido es el siguiente: <br>  <br>   <br>  <br> - Editorial <br>  <br> - Cartas  <br>  <br> - Doblepensar: No es deportaci&oacute;n, es \"inadmisi&oacute;n\"  <br>  <br> - La Foto: Victoria contra la impunidad  <br>  <br> - Cotidianidad pol&iacute;tica en Venezuela (Humberto Decarli) <br>  <br> - &iquest;Es intocable el diputado asesino de Cantaura? (Maria Pe&ntilde;a) <br>  <br> - Secuestrando la comunicaci&oacute;n popular (Rodolfo Montes de Oca) <br>  <br> - &iquest;La Ley de Desarrollo Agrario proteger&aacute; a los campesinos? (Abraham Coiman) <br>  <br> - Entrevista a Carlos Pati&ntilde;o: \"La funci&oacute;n de los sindicatos paralelos es atacar y dividir a los trabajadores\" (Pepe el Toro)  <br>  <br> - Siembre de delitos y aparato represivo del Estado venezolano (Comit&eacute; de V&iacute;ctimas contra la Impunidad) <br>  <br> - Oro que viene, oro que va (Domingo Alberto Rangel)- <br>  <br> - 7 par&aacute;grafos inseguros (Sofia Comuniello) <br>  <br> - Diez datos sobre el aborto (Casa de la Mujer \"Juana la Avanzadora\") <br>  <br> - Dos testimonios para la historia de la V Rep&uacute;blica (Redacci&oacute;n) <br>  <br> - Chile: Descontentos, creadoras, municipalizados y subversivos (Malgenio Volga) <br>  <br> - Argentina: Movimientos sociales y cooptaci&oacute;n estatal (Antonio Moldes)  <br>  <br> - Miner&iacute;as y resistencias en Am&eacute;rica Latina (C&eacute;sar Padilla) <br>  <br> - Compas (A) en Cuba: Pa'lante y con ganas (Redacci&oacute;n) <br>  <br> - Espa&ntilde;a: 15M contra la democracia Bons&aacute;i (Juan Pablo Calero) <br>  <br> - Realizado campamento antimilitarista en Suecia (Rafael Uzc&aacute;tegui) <br>  <br> - Siria: Contin&uacute;a la revuelta en el Islam (Redacci&oacute;n) <br>  <br> - Bloguero egipcio condenado por criticar a los militares (WRI-IRG) <br>  <br> - Chevron: Prontuario de una transnacional roja rojita (Javier G&aacute;rate) <br>  <br> - Consumidores vs productores (Jos&eacute; Luis Mendoza) <br>  <br> - Rese&ntilde;a del Encuentro Social Alternativo (La Libertaria) <br>  <br> - Organiz&aacute;ndose para la acci&oacute;n (Dolores del R&iacute;o) <br>  <br> - Viaje esf&eacute;rico: Del \"socialismo\" de Estado a la reconversi&oacute;n capitalista (Gustavo Rodr&iacute;guez) <br>  <br> - Anarquismo: Respondiendo a las cr&iacute;ticas -y 3 (Brian Morris)  <br>  <br> - Diccionario boliburgu&eacute;s (Puye y autogestione) <br>  <br> - Zapatero a su zapato (Sergio Rond&oacute;n) <br>  <br> - Leer Libera (Redacci&oacute;n) <br>  <br>   <br>  <br>    Adem&aacute;s, est&aacute; el habitual surtido de informaciones y comentarios breves, junto con el \"comic\" y ese particular despliegue de im&aacute;genes que da a El Libertario su identidad gr&aacute;fica. <br>  <br>   <br>  <br>    Con la terquedad de costumbre, insistimos en invitar a leer esta edici&oacute;n, as&iacute; como a incorporarse a la red de distribuci&oacute;n y respaldo que ha hecho posible que nos mantengamos desde 1995. Si te animas y deseas m&aacute;s info sobre esta posibilidad de participar, escribe a <a href=\"mailto:periodicoellibertario@gmail.com\" rel=\"nofollow\">periodicoellibertario@gmail.com<\/a> <br>  <br>   <br>  <br>    Cerraremos este anuncio con el Editorial del # 64, que dice asi: <br>  <br>    <br>  <br> \"En los &uacute;ltimos a&ntilde;os una discusi&oacute;n ha ido ganando terreno en Am&eacute;rica Latina: Las consecuencias econ&oacute;micas, sociales y ambientales de un modelo de desarrollo basado en el extractivismo. Despu&eacute;s de una d&eacute;cada, la de los 90&rsquo;s, de arremetida del neoliberalismo y el Consenso de Washington, los Estados de la regi&oacute;n han reconquistado parte del espacio perdido promocionado sus ventajas comparativas en el mercado global, especialmente la extracci&oacute;n de recursos minerales y energ&eacute;ticos. As&iacute; la regi&oacute;n profundiza su papel al servicio del flujo de capitales planetario, como proveedor de bienes que son transformados en los centros industriales del llamado &ldquo;Primer Mundo&rdquo; y que, literalmente, son los combustibles que mantienen encendido el motor del capitalismo contempor&aacute;neo. A lo anterior hay que agregar la creciente demanda mundial de minerales e hidrocarburos, especialmente de los mercados emergentes como China e India, lo cual motiva que organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) promuevan la inversi&oacute;n en grandes infraestructuras para reducir costos y tiempos de transporte. Adem&aacute;s de las resistencias populares, han sido las propias condiciones creadas por la econom&iacute;a globalizada las que han jerarquizado otros proyectos sobre aquellos promovidos con tanto &eacute;nfasis en los a&ntilde;os 90. Por ello hoy las exigencias de la circulaci&oacute;n global de capitales adoptan nombres como &ldquo;Iniciativa para la Integraci&oacute;n de la Infraestructura Regional Sudamericana&rdquo; (IIRSA).  <br>  <br>   <br>  <br> La discusi&oacute;n sobre los alcances del extractivismo, adem&aacute;s, ha cobrado fuerza debido a las expectativas creadas por los llamados &ldquo;gobiernos progresistas&rdquo; de Am&eacute;rica Latina, quienes a la par de la ret&oacute;rica seudo antiimperialista &ndash;centrada exclusivamente en la Casa Blanca estadounidense- han continuado y profundizado la econom&iacute;a primario-exportadora y las relaciones con las compa&ntilde;&iacute;as transnacionales de sus antecesores. Estos gobiernos, debido a la manipulaci&oacute;n y socavamiento de las luchas populares, han podido concretar pol&iacute;ticas entreguistas que d&eacute;cadas atr&aacute;s solo eran posibles asumiendo un alt&iacute;simo costo social y enfrentando, a sangre y fuego, las resistencias populares. Maquillando la hipoteca de los recursos con nombres pol&iacute;ticamente correctos (como &ldquo;soberan&iacute;a energ&eacute;tica&rdquo;), redistribuyendo con bombos y platillos parte de sus ingresos y tributos en programas sociales y, por &uacute;ltimo, creando espejismos de participaci&oacute;n democr&aacute;tica restringida que reivindican en el plano de lo simb&oacute;lico a las clases hist&oacute;ricamente excluidas, estrategias mediante las cuales se ha domesticado a sectores sociales tradicionalmente cr&iacute;ticos del intervencionismo for&aacute;neo en sus econom&iacute;as.  <br>  <br>   <br>  <br> Sin embargo, las mentiras y demagogias no pueden mantenerse eternamente. Despu&eacute;s de una d&eacute;cada, a los supuestos experimentos progresistas, como el venezolano, comienzan a v&eacute;rseles las costuras. Por un lado se han agravado los impactos y da&ntilde;os tanto sociales como ambientales. Asimismo, han crecido exponencialmente las redes productivas poco diversificadas y concentradas en contados grupos empresariales, sintonizados con sus pares globalizados, estimulando a los que, como pago de la lealtad pol&iacute;tica, obtienen luz verde para enriquecerse s&uacute;bitamente con la especulaci&oacute;n, el control de mercados y la importaci&oacute;n de todo tipo de productos. A pesar de cierta propaganda, nunca como antes hemos sido tan dependientes de los vaivenes del mercado internacional y del capitalismo m&aacute;s voraz y depredador. Por otra parte, el paulatino esclarecimiento del papel de los gobiernos de populismo de izquierda ha catalizado, lenta pero imparablemente, el surgimiento de movimientos de resistencia y la actuaci&oacute;n de comunidades y grupos opuestos a las miner&iacute;as. La respuesta de los &ldquo;progres&rdquo; ha sido la t&iacute;pica de quienes desean mantener el poder a cualquier precio: la criminalizaci&oacute;n de los que luchan. La derecha siempre hemos sabido lo que es; es la izquierda burocratizada la que siempre decepciona. <br>  <br>   <br>  <br> Por todo lo anterior, activistas aut&oacute;nomos de base latinoamericanos, especialmente los y las anarquistas, debemos tener la lucha contra el extractivismo como una de nuestras prioridades. Siendo parte de las comunidades movilizadas contra la expansi&oacute;n de los proyectos de exploraci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de petr&oacute;leo, gas, carb&oacute;n y otros minerales; solidarios y solidarias con las etnias ind&iacute;genas desplazadas y en resistencia, as&iacute; como con las poblaciones que por su cercan&iacute;a con pozos y minas sufren los efectos de la contaminaci&oacute;n y del empobrecimiento del suelo. Lejos de los cantos de sirena de &ldquo;frentes progresistas&rdquo; y &ldquo;poderes populares&rdquo; controlados por partidos pol&iacute;ticos y oportunistas de todo pelaje, nuestro papel es participar en el &uacute;nico hermanamiento posible entre los oprimidas y oprimidos: la solidaridad concreta en sus luchas.  <br>  <br>  <\/p>\n","contact":"ellibertario@nodo50.org","link":"www.nodo50.org\/ellibertario","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"image\/jpeg","summary":"Est? circulando -en versi?n impresa y en www.nodo50.org\/ellibertario- la nueva edici?n del vocero anarquista venezolano, dando una v?a a la difusi?n de las luchas y el pensamiento de los movimientos sociales alternativos tanto en Venezuela como en otros lugares del mundo.","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/2011\/09\/liber64.jpg","filesize":"38.2 kibibytes","article_url":"\/news\/2011\/09\/248030.php","image":{"original":"\/uploads\/2011\/09\/liber64.jpg","small":"\/uploads\/2011\/09\/liber64.jpgthumb.jpg","medium":"\/uploads\/2011\/09\/liber64.jpgmid.jpg"}},"attachments":[],"comments":[]}