{"article":{"id":239181,"heading":"ANAIRC: el sue\u00f1o de la raz\u00f3n produce monstruos","author":"Giorgio Trucchi - Rel-UITA","created":"2010-05-20 22:33:53","modified":"2013-11-11 01:05:02","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 08:05:02","article":"<p>Hablar y escribir sobre la protesta de los ex trabajadores azucareros del Ingenio San Antonio, propiedad de la Nicaragua Sugar Estates que integra el Grupo Pellas, se ha vuelto complicado, pero imprescindible. Una mezcla de angustia y profundo respeto se genera al pensar en las tristes condiciones en que viven, su historia de dolor y, al mismo tiempo, la capacidad de resistir 14 meses en la lucha, reivindicando sus derechos, desafiando lo indesafiable. <br><br> Centenares de ex trabajadores y viudas de la Asociaci&oacute;n Nicarag&uuml;ense de Afectados por Insuficiencia Renal Cr&oacute;nica (ANAIRC), afiliada a la UITA, han abandonado sus casas y sus familias. Algunos sus parcelas o los peque&ntilde;os trabajos temporales que con dificultad hab&iacute;an conseguido pese a la enfermedad. <br><br> La insuficiencia renal cr&oacute;nica (IRC), que los debilita paulatinamente, d&iacute;a tras d&iacute;a, dej&aacute;ndolos, al final, antes de morir, como sacos vac&iacute;os y deformes. Otros inflados, inflamados, exageradamente llenos de l&iacute;quidos que los ri&ntilde;ones ya no pueden filtrar, listos para explotar. <br><br> No me alcanza la imaginaci&oacute;n para poder percibir y compartir el sentimiento de sus familiares, al momento de verlos exhalar el &uacute;ltimo suspiro, ante las largas horas de agon&iacute;a y la fatiga de abandonar la vida. <br><br> Se han trasladado a Managua, cerca de la Catedral Metropolitana, de sacerdotes llenos de amor cristiano y buenas palabras, pero no para ellos. Nunca los han amado, ni aceptado, y mucho menos han experimentado la capacidad de sentirse pr&oacute;ximos a su dolor, ni la voluntad de aliviar sus penas. Nunca probaron compasi&oacute;n. <br><br> Cerca tambi&eacute;n del majestuoso Edificio BAC, s&iacute;mbolo indiscutible del imperio Pellas. Ah&iacute; se planificaron las estrategias m&aacute;s finas y costosas, para contrarrestar la campa&ntilde;a nacional e internacional de apoyo a los ex trabajadores de la ANAIRC. <br><br> Tambi&eacute;n una campa&ntilde;a de denuncia de la inamovible voluntad de no querer dialogar con sus ex trabajadores y las viudas de los fallecidos. Escuchar sus voces y su desesperaci&oacute;n, poner atenci&oacute;n a sus demandas, mirar sus manos curtidas por el sol y la gran cantidad de ca&ntilde;a cortada. <br><br> Miles y miles de toneladas de ca&ntilde;a cortadas con esas manos, cuerpos deshidratados bajo el sol, envenenados, tal como lo denuncian, por agrot&oacute;xicos que por d&eacute;cadas se han esparcido indiscriminadamente en todo el occidente de Nicaragua. Agua contaminada. Una regi&oacute;n que se ha vuelto una bomba de tiempo en medio de extensiones infinitas de monocultivos. <br><br> Nicaragua como Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica. Bajando hacia el Sur. Panam&aacute;, Ecuador, pasando por &Aacute;frica y Hawai. <br><br> Nemag&oacute;n o Fumazone, la Docena Sucia, contaminaci&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos, de la tierra, de la gente. Porque el drama de miles de ex trabajadores azucareros es el drama de los bananeros, de los y las que trabajaron en los algodonales, que trabajan en el caf&eacute; y el tabaco, y m&aacute;s recientemente en la palma africana. <br><br> Es el drama de un modelo explotador que devora mano de obra barata y desesperada, y llena las cuentas bancarias de unos pocos. <br><br> Productos que llegan limpios, inmaculados, en la mesa de los consumidores. All&aacute; en el Norte. Ciudadanos demasiado ocupados para preocuparse de todo lo que est&aacute; detr&aacute;s de una rica taza de caf&eacute;, una cucharita de az&uacute;car, de un sabroso banano o una ex&oacute;tica pi&ntilde;a, un sabroso puro o un arom&aacute;tico y a&ntilde;ejo trago de ron. <br><br> Han pasado 14 meses y los miembros de la ANAIRC siguen ac&aacute;. Esperan. Muchos se van para siempre. <br><br> Los n&uacute;meros siguen dando una idea m&aacute;s clara del drama: 3.718 ex trabajadores fallecidos. 3.718 familias de luto. Aproximadamente m&aacute;s de 17 mil personas que de alguna manera han vivido de cerca la muerte de un ser querido. <br><br> Muchos son los afectados que engrosar&aacute;n esta lista. Tal vez imperfecta, con carencias cient&iacute;ficas, pero real, hecha pisando las calles y tocando las puertas de las casas. Una masacre silenciosa que ya no se puede ocultar. <br><br> El rostro de \"Camilo\" <br><br> Han pasado 14 meses y ya son 18 las personas fallecidas que hab&iacute;an comenzado esta lucha en la capital. Una de ellas era Juan F&eacute;lix Poveda, mejor conocido como &ldquo;Camilo&rdquo;. <br><br> Camilo ten&iacute;a 50 a&ntilde;os y hasta el &uacute;ltimo momento de su vida quiso ser participe de esta lucha. Lo conoc&iacute; hace unos a&ntilde;os. Estaba muy enfermo, casi no pod&iacute;a caminar, con las piernas y las manos inflamadas y la creatinina que se le hab&iacute;a disparado. <br><br> Entr&oacute; en el proyecto piloto de ayuda sanitaria de la Asociaci&oacute;n Italia-Nicaragua y paulatinamente se recuper&oacute;. Fue entre los primeros en instalarse en el campamento en Managua y ah&iacute; permaneci&oacute; hasta que las fuerzas y la enfermedad se lo permitieron. <br><br> Ya en su lecho de muerte, unas horas antes de entrar en estado de coma irreversible, Camilo dijo de estar feliz y de no haberse arrepentido de lo que hab&iacute;a hecho en estos 14 meses. De estar orgulloso de haber luchado hasta el final. <br><br> Invit&oacute; a sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras a seguir adelante hasta alcanzar sus objetivos, agradeci&eacute;ndoles a todas las personas y organizaciones que hab&iacute;an estado al lado de ANAIRC en estos largos meses. <br><br> Pase lo que pase en las pr&oacute;ximas semanas, d&iacute;as u horas, las im&aacute;genes de esta lucha que viene desde abajo, los gritos de dolor y de rabia frente a un edificio que encierra la hipocres&iacute;a de un modelo social y econ&oacute;mico fracasado, no ser&aacute;n letras muertas. <br><br> En toda esta historia llena de dignidad humana no habr&aacute; vencedores ni vencidos. Solamente la demostraci&oacute;n de que s&iacute; es posible intentarlo y que la lucha deja huellas. <br><br> Tarde o temprano alguien continuar&aacute; ese camino. <br><br> <\/p>\n","contact":"","link":"http:\/\/www.rel-uita.org\/agricultura\/agrotoxicos\/irc\/2010\/el_suenio_de_la_razon_produce_monstruos.htm","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"image\/jpeg","summary":"14 meses de lucha en Managua entre dolor y esperanza. Para no olvidar\r\n","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/2010\/05\/camilo-17-5-1-230c.jpg","filesize":"12.2 kibibytes","article_url":"\/news\/2010\/05\/239181.php","image":{"original":"\/uploads\/2010\/05\/camilo-17-5-1-230c.jpg","small":"\/uploads\/2010\/05\/camilo-17-5-1-230c.jpgthumb.jpg"}},"attachments":[],"comments":[]}