{"article":{"id":220977,"heading":"Venezuela: seguridad de Estado = inseguridad personal","author":"El Libertario, Venezuela","created":"2008-10-10 18:56:23","modified":"2013-11-11 00:54:24","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 08:54:24","article":"<br>  <br> La inseguridad ciudadana es un problema que, ciertamente, ha sido heredado por el denominado gobierno bolivariano &ndash; producto, entre otras razones, de una inmensa deuda social con amplios sectores de la poblaci&oacute;n -, agrav&aacute;ndose al punto de ser considerado el mayor problema padecido cotidianamente por los venezolanos y venezolanas de a pie.  <br>  <br>   <br>  <br> Las razones de la incompetencia gubernamental en la materia son m&uacute;ltiples: el tradicional &eacute;nfasis en las pol&iacute;ticas represivas, la ausencia de una transformaci&oacute;n estructural que disminuya significativamente la pobreza, la corrupci&oacute;n de los cuerpos policiales, la impunidad a los delitos cometidos por los poderosos &ndash;ya sean de la oligarqu&iacute;a tradicional o de la pujante boliburgues&iacute;a- y un criminal sistema penitenciario destinado a castigar a los m&aacute;s pobres. Pero asimismo, la ambigua respuesta institucional tiene su origen en la instrumentalizaci&oacute;n estatal de la inseguridad personal como un dispositivo de control de la sociedad. La permanente amenaza de la vulneraci&oacute;n de la integridad personal, cierta o improbable, ha destruido los lazos subterr&aacute;neos que conforman el tejido social comunitario y han replegado a los individuos a su esfera privada, abandonando el espacio p&uacute;blico, ese &aacute;gora en donde la transformaci&oacute;n de la realidad presupone el acuerdo y la solidaridad con personas diferentes a uno.  <br>  <br>   <br>  <br> La coacci&oacute;n perpetua ejercida por la sensaci&oacute;n de inseguridad sustituye el compa&ntilde;erismo por la desconfianza, disgregando a los habitantes de las ciudades en cotos privados, haciendo m&aacute;s f&aacute;cil su control y manipulaci&oacute;n. Por ello la relaci&oacute;n de los individuos con la pol&iacute;tica y lo pol&iacute;tico, antiguamente ejercida cara a cara en el espacio de lo p&uacute;blico, es mediatizada en nuestro caso por las im&aacute;genes televisivas y por la simulaci&oacute;n de una participaci&oacute;n, inocua y vaciada de contenido. Esta forma de pol&iacute;tica basada en el espect&aacute;culo medi&aacute;tico y en los acuerdos cupulares a puerta cerrada, ha sido la privilegiada por los dos bandos en pugna en nuestro pa&iacute;s. La polarizaci&oacute;n, construida y mantenida a cuatro manos, ha permitido que unos pocos contin&uacute;en decidiendo y oprimiendo a una mayor&iacute;a, encerrada en sus hogares y temerosa de salir para exigir, defender y conquistar sus derechos. Mientras la polic&iacute;a y los delincuentes de todo pelaje &ndash; entre ellos los pol&iacute;ticos profesionales - contin&uacute;en gobernando la calle, para los hombres y mujeres de abajo ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil combatir miserias y desigualdades. El resultante toque de queda autoimpuesto sugiere la validez de la noci&oacute;n de que para controlar las mentes es necesario, a su vez, controlar los cuerpos. Es por todo lo anterior que \"dirigentes\" del chavismo y la oposici&oacute;n pueden abandonar sus apariencias &ndash;su falso inter&eacute;s por los padecimientos de la poblaci&oacute;n- para mostrar sus verdaderas apetencias de poder, dedic&aacute;ndose un a&ntilde;o entero en exclusiva a la campa&ntilde;a electoral.  <br>  <br>   <br>  <br> Frente a la tolerancia gubernamental sobre ciertos niveles de violencia, y su uso como herramienta disuasiva de la libre organizaci&oacute;n, contrasta que el Estado venezolano ha incrementado sus pol&iacute;ticas tendientes tanto a la concentraci&oacute;n de poder como a preservar su propia seguridad. La creciente compra de armamentos, la legalizaci&oacute;n de las milicias paraestatales, la creaci&oacute;n de regiones militares y teatros de operaciones son iniciativas destinadas a mantener y asegurar el orden interno frente a cualquier descontento popular. En esta misma direcci&oacute;n se inscribe la cesi&oacute;n de funciones policiales a los consejos comunales y redes sociales, trabajo de vigilancia y delaci&oacute;n que hay que rechazar y denunciar en&eacute;rgicamente. De esta manera el gobierno bolivariano refuerza la tendencia global: A mayor seguridad de Estado menor seguridad personal.  <br>  <br>   <br>  <br> Un primer paso para revertir el problema de la inseguridad es comprenderlo en toda su complejidad para actuar en consecuencia. Como lo demuestran todas las investigaciones rigurosas sobre el tema, su principal caldo de cultivo es una de las distribuciones de riqueza m&aacute;s injustas del continente. Es por ello que nuestro pa&iacute;s muestra los mayores &iacute;ndices de violencia de la regi&oacute;n, en una situaci&oacute;n extendida como un c&aacute;ncer a todos los &aacute;mbitos de la vida y que lejos de disminuirse, como lo har&iacute;a por una real e integral transformaci&oacute;n de nuestra sociedad, se agrava d&iacute;a tras d&iacute;a. Pero nunca es tarde para comenzar. Derrotando el miedo y la desconfianza, debemos salir a lo p&uacute;blico, las calles y plazas de nuestras ciudades, para reconocer en los otros y otras nuestros propios padecimientos. Alejados de las etiquetas y divisiones impuestas desde arriba, comenzaremos a actuar juntos y juntas otra vez, mediante las organizaciones que crearemos libremente, por nuestras propias exigencias y contra todas esas instituciones artificiales que limitan nuestra realizaci&oacute;n y nuestra vida plena, justa y digna en com&uacute;n.  <br>  <br>   <br>  <br> [En El Libertario # 54 hay varios trabajos donde se describe y analiza esta tem&aacute;tica para el caso venezolano. Puede consultarse en www.nodo50.org\/ellibertario, donde est&aacute; la edici&oacute;n completa en formato .pdf]  <br>  <br>  \n","contact":"ellibertario@nodo50.org","link":"www.nodo50.org\/ellibertario","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"image\/gif","summary":"* Este Editorial de El Libertario (# 54, septiembre-octubre 2008, Venezuela) introduce a una edici\u00f3n donde el tema central es examinar, desde el ejemplo venezolano actual, c\u00f3mo el poder autoritario construye su seguridad en base a la destrucci\u00f3n de la seguridad colectiva.","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/2008\/10\/54_portada.gif","filesize":"14.3 kibibytes","article_url":"\/news\/2008\/10\/220977.php","image":{"original":"\/uploads\/2008\/10\/54_portada.gif"}},"attachments":[],"comments":[]}