{"article":{"id":214587,"heading":"Venezuela 2008: propuesta libertaria para el momento actual","author":"El Libertario, Venezuela","created":"2008-03-02 21:21:35","modified":"2013-11-11 00:53:00","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:53:00","article":"<br>  <br> Las transformaciones positivas en la sociedad son producidas por la acci&oacute;n de los movimientos populares y no por los gobiernos. Como ha sido sobradamente demostrado en el caso venezolano, y ha ocurrido en varias oportunidades en Am&eacute;rica Latina, los sentimientos de cambio de las mayor&iacute;as han sido canalizados y recuperados por una nueva burocracia que intenta, por todos los medios, eternizarse en el poder. Desde 1999 la supervivencia a toda costa del nuevo gobierno ha sido el principal fin de la estructura misma. Y en la centralizaci&oacute;n, militarizaci&oacute;n y personalizaci&oacute;n promovidas bajo el eufemismo de \"proceso revolucionario\", una de sus tareas primordiales ha sido la pacificaci&oacute;n y cooptaci&oacute;n de la infinidad de fuerzas y actores que, durante la d&eacute;cada de 1990, pele&oacute; por terminar con el dominio del binomio Acci&oacute;n Democr&aacute;tica y COPEI, los dos partidos pol&iacute;ticos que gobernaron sucesivamente al pa&iacute;s desde 1958.  <br>  <br>   <br>  <br> Al creerse representados por el tren ejecutivo electo a finales de 1998, las decenas de movimientos sociales que hab&iacute;an rechazado el neoliberalismo, la privatizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, las diversas masacres realizadas por el Ej&eacute;rcito (Yumare, El Amparo, etc) y las diversas pol&iacute;ticas hambreadoras y excluyentes de los gobiernos anteriores, decidieron darle al presidente Ch&aacute;vez toda su confianza, otorg&aacute;ndole literalmente un cheque en blanco. Los oprimidos y oprimidas de diverso signo dejaron de lado sus propias reivindicaciones para asumir, como suyas, las pol&iacute;ticas promovidas por el nuevo r&eacute;gimen. De esta manera, las organizaciones comunitarias y de base abandonaron sus propias reflexiones y manera de hacer las cosas, su autonom&iacute;a de pensamiento y acci&oacute;n, para internalizar y repetir los discursos y l&oacute;gicas de otros y otras, quienes dec&iacute;an actuar a nombre del pueblo.  <br>  <br>   <br>  <br> Tras gobernar por nueve a&ntilde;os, contando con la mayor riqueza econ&oacute;mica de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os y todos los poderes p&uacute;blicos a su favor, empezamos a descubrir y corroborar que todo ha cambiado para ser igual a lo que hab&iacute;a antes. Que hemos cambiado el nombre de nuestros amos para continuar estando tan oprimid@s como siempre. Que aquellos que han ensuciado la palabra \"revoluci&oacute;n\", y otras tan bonitas como esa, han gestionado nuestras miserias para hacerse su lugar en la &eacute;lite de ricos y privilegiados. En contraposici&oacute;n, otra gente, desenamorada del proyecto \"bolivariano\" y cegada por la rabia, ha pasado de seguir a los opresores de hoy a secundar los dominadores de ayer, en la equivocada estrategia de optar por el \"mal menor\". Y como sus pares chavistas, han hipotecado su libertad para dejarse conducir por otra c&uacute;pula que decide, desde sus alturas, las tareas a realizar. Con unos y otros razonamos: Es hora de recuperar nuestra autonom&iacute;a como primer paso para construir un verdadero cambio.  <br>  <br>   <br>  <br> -  Lo que es la autonom&iacute;a <br>  <br>   <br>  <br> Autonom&iacute;a es la capacidad de darnos nuestras propias reglas de funcionamiento y cuestionar lo que hemos heredado de la historia. El t&eacute;rmino se construy&oacute; combinando dos palabras griegas \"autos&rdquo; y &ldquo;nomos\", que juntas significan literalmente darse a si mismo la ley. La autonom&iacute;a, en pol&iacute;tica, es la posibilidad que los seres humanos sean capaces de definir, de manera libre, sus propios proyectos de vida, que sean ell@s mism@s quienes gestionen y decidan, de la forma m&aacute;s democr&aacute;tica posible, cada uno de los aspectos que atraviesan su cotidianidad: desde el trabajo a la sexualidad, del uso de su tiempo libre a la alimentaci&oacute;n, etc.  <br>  <br>   <br>  <br> Lo contrario de autonom&iacute;a es heteronom&iacute;a, vivir bajo reglas que no decidimos. Los diferentes poderes nos educan para la servidumbre, siendo siempre otr@s quienes toman las decisiones. Y estas medidas, as&iacute; como las instituciones que las ponen en pr&aacute;ctica, se dicen sagradas e indiscutibles. Un individuo comienza a ser aut&oacute;nomo cuando comienza a preguntarse si eso deber&iacute;a ser siempre as&iacute;, o si por el contrario las cosas pudieran funcionar mejor de una manera diferente. Por ello se dice que la autonom&iacute;a es una interrogaci&oacute;n sin fin, que no se detiene ante nada y que, incluso, revisa constantemente sus conclusiones preliminares. &iquest;Si el Estado, el gobierno, el ej&eacute;rcito y las c&aacute;rceles son injustos y opresores, no pueden ser cambiados por algo mejor? Un individuo aut&oacute;nomo nunca olvida, por tanto, que son las personas quienes han creado las leyes de funcionamiento de la sociedad. Y por ello pueden ser sustituidas en cualquier momento, por las propias personas, cuando atentan contra el bien com&uacute;n. La autonom&iacute;a individual se produce a partir de la libre reflexi&oacute;n y la deliberaci&oacute;n, concretada en un pensamiento propio, siendo soberano de s&iacute; mism@ y de sus actos. <br>  <br>   <br>  <br> Un revolucionario ruso, Mijail Bakunin, afirm&oacute; que la libertad de los dem&aacute;s elevaba la libertad personal hasta el infinito. Un individuo aut&oacute;nomo entiende que no puede ser independiente si vive en una sociedad opresiva y desigual. Por ello se organiza con sus iguales para enfrentar a quienes limitan el goce de sus derechos y su libertad. La autonom&iacute;a propone la autoorganizaci&oacute;n rechazando las injerencias exteriores, creando sus propias formas de organizaci&oacute;n, las cuales trabajar&aacute;n por los objetivos trazados por l@s propi@s involucrad@s. De esta manera, los movimientos sociales aut&oacute;nomos son organismos populares que responden a necesidades sentidas por sus integrantes y no a los decretos de ning&uacute;n poder. Al desarrollarse al margen y en contra de las instituciones que los dominan, realizan pr&aacute;cticas de autogesti&oacute;n y acci&oacute;n directa. Un movimiento social aut&oacute;nomo levanta sus propias banderas de lucha, las cuales no posterga, negocia, subordina ni abandona por ninguna raz&oacute;n exterior. Esto no significa que puedan coincidir con otros movimientos para la b&uacute;squeda de objetivos comunes, pero estas relaciones deben ser en condiciones de igualdad, preservando la identidad de las partes y reforzando, sin diluir, sus metas originales. Por otra parte, los movimientos sociales aut&oacute;nomos generan sus propios recursos, de manera autogestionaria, rechazando el mecanismo de subordinaci&oacute;n de los subsidios del gobierno, partidos pol&iacute;ticos y de los empresarios.  <br>  <br>   <br>  <br> Todos los gobiernos necesitan controlar las fuerzas beligerantes, por eso saben que necesitan cercenar la autonom&iacute;a de los grupos con potencialidad de generar cambios verdaderos. Al crear por decreto el llamado \"poder popular\", el actual ejecutivo se asegura de canalizar los esfuerzos de los de abajo a favor de oxigenar, legitimar y perpetuar la situaci&oacute;n de dominaci&oacute;n, maquill&aacute;ndola con nombres bonitos. Los organismos resultantes, debido a su ficticia independencia y no haber sido gestados dentro de la lucha de la gente, reproducen los vicios del Estado y del resto de las instituciones opresoras. El poder, de todos los apellidos (estatal, municipal, militar&hellip; o popular) posee un instinto de preservaci&oacute;n a toda costa, y m&aacute;s temprano que tarde crean una nueva burocracia, tan perversa como la que han desplazado de la conserjer&iacute;a gubernamental.  <br>  <br> &nbsp; <br>  <br> -  Autonom&iacute;a de las luchas, ahora <br>  <br>   <br>  <br> La creaci&oacute;n y experimentaci&oacute;n de diversas expresiones organizativas busca generar, aqu&iacute; y ahora, una cultura &ndash;entendida como la manera de hacer las cosas- diferente. Por ello, la autonom&iacute;a opta por la toma de decisiones de forma asamblearia, por la democracia directa, por garantizar el respeto a la diversidad, frenar la jerarquizaci&oacute;n, el autoritarismo y la p&eacute;rdida de independencia y soberan&iacute;a en las luchas. Al tener pr&aacute;cticas alternativas a las del poder, los oprimidos combatimos su hegemon&iacute;a al construir, ladrillo a ladrillo, una cultura propia y diferenciada, una identidad y un imaginario compartido. En este aprendizaje, los medios deben siempre ser coherentes con los fines.  <br>  <br>   <br>  <br> La propuesta para el momento actual es por la creaci&oacute;n de una constelaci&oacute;n de diversos grupos y movimientos aut&oacute;nomos, autogobernados por sus integrantes, para pelear por la conquista de los derechos secuestrados por el poder: vivienda, empleo digno, salud, educaci&oacute;n, seguridad personal, espacio p&uacute;blico y calidad de vida, entre otros. Algunas experiencias recientes, como el movimiento ind&iacute;gena y ambiental contra el carb&oacute;n en el Zulia y el Comit&eacute; de V&iacute;ctimas contra la Impunidad en Lara, ya caminan en esta direcci&oacute;n. Luego, la creaci&oacute;n de m&uacute;ltiples espacios para la supervivencia y la resistencia, aut&oacute;nomos y totalmente ajenos al Estado y a la empresa privada, relacionados entre s&iacute; de manera horizontal y por cooperaci&oacute;n sin mando. La existencia de muchos movimientos aut&oacute;nomos romper&aacute; la falsa polarizaci&oacute;n: ni chavistas ni opositores, ser&aacute;n personas luchando por sus propios derechos y no por los privilegios de las c&uacute;pulas.  <br>  <br>   <br>  <br> Las instituciones del poder intentar&aacute;n acorralar, sin duda, la beligerancia libre de los de abajo. Pero al crear sucesivas situaciones insurreccionales difusas por parte de los movimientos aut&oacute;nomos, su conexi&oacute;n, cohesi&oacute;n, amplificaci&oacute;n y radicalizaci&oacute;n &ndash;debido a la imposibilidad del gobierno en satisfacer sus demandas-, transformar&aacute; los movimientos ef&iacute;meros de revuelta en momentos de revoluci&oacute;n y autogesti&oacute;n generalizada. De esta manera los movimientos aut&oacute;nomos tienen potencial de transformarse, por la v&iacute;a insurreccional, en un verdadero movimiento revolucionario. Y para esto no hay atajos: ni pol&iacute;ticos con m&aacute;scara popular, ni caudillos con pies de barro. Esta es la gran lecci&oacute;n que debemos aprender del funesto \"gobierno socialista bolivariano\".  <br>  <br>  \n","contact":"ellibertario@nodo50.org","link":"www.nodo50.org\/ellibertario","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"image\/gif","summary":"* El Colectivo Editor de El Libertario www.nodo50.org\/ellibertario expone su visi\u00f3n de cu\u00e1l es la v\u00eda a seguir en la actual coyuntura venezolana, resumida en la consigna \u201cContra la (B)oligarqu\u00eda, la demagogia y la corrupci\u00f3n: \u00a1lucha aut\u00f3noma de los de abajo!\u201d.","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/2008\/03\/52_portada.gif","filesize":"8.4 kibibytes","article_url":"\/news\/2008\/03\/214587.php","image":{"original":"\/uploads\/2008\/03\/52_portada.gif"}},"attachments":[],"comments":[]}