{"article":{"id":166471,"heading":"La Medicina Tradicional Mexicana del Siglo XXI","author":"Ra\u00fal Tortolero","created":"2006-06-29 23:05:41","modified":"2026-10-25 17:02:53","last_modified":"Mon, 26 Oct 2026 00:02:53","article":"<p>Escribo Medicina Tradicional con may&uacute;sculas porque me merece mucho respeto. Es un diamante, es oro molido que nos han heredado los abuelos y abuelas. Si bien hubo un tiempo en el que los m&eacute;dicos tradicionales fueron perseguidos y totalmente desacreditados en M&eacute;xico por culturas e ideolog&iacute;as hegem&oacute;nicas invasoras, y los colegas tuvieron que refugiarse en la clandestinidad, hoy las cosas han cambiado por mucho.  <br><br> Es cierto que algunas personas desinformadas siguen sin respetar, sin conceder el estatuto de dignidad que tienen todas las pr&aacute;cticas ancestrales, vengan de donde vengan, pero esos ciudadanos son los menos y la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es respetuosa.  <br><br> Ha habido en M&eacute;xico y en muchas otras regiones del orbe un gran trabajo de dignificaci&oacute;n de las sabidur&iacute;as ancestrales, entre ellas, por supuesto, la medicina tradicional, junto con las danzas, ceremonias, gastronom&iacute;a, vestimenta, costumbres, creencias religiosas y lenguas de los pueblos antiguos.  <br><br> Es de encomiarse la labor de tanta gente unida, sin importar el color de su piel, ni sus credos, que han logrado pasar a primer plano y poder salir del abandono y de la vieja y absurda clandestinidad. Y en esa labor han participado muchos que no son propiamente pertenecientes a los llamados pueblos nativos. Hablo de antrop&oacute;logos, historiadores, escritores, periodistas, alumnos, instituciones de cultura, algunos gobiernos, y muchas otras personas con buena voluntad.  <br><br> Es decir, el regreso de las tradiciones a la agenda nacional, a los foros, al contacto con el p&uacute;blico, no ha sido una tarea f&aacute;cil, ni r&aacute;pida, ni s&oacute;lo constru&iacute;da por las comunidades nativas, sino por mucha gente m&aacute;s que las aprecia y se siente parte de una misma unidad.  <br><br> Gracias a esto, ahora lo que hay es una bella tendencia a reconsiderar y retomar lo que nos dejaron nuestros antepasados. Sin embargo, esa labor no ha terminado y nos falta mucho. Habremos todos juntos de continuar, cada uno desde sus trincheras, desde sus distintos &aacute;mbitos, en esa lucha.  <br><br> Una de las facetas de esta lucha es poner al d&iacute;a los conocimientos ancestrales. Durante tantas d&eacute;cadas guardados, no perdieron vigencia ni mucho menos, s&oacute;lo que es necesario entender la evoluci&oacute;n de las sociedades.  <br><br> Hasta hace poco a&uacute;n viv&iacute;amos en sociedades rurales, agr&iacute;colas. Ahora la mayor&iacute;a de las personas en el mundo vive en ciudades industriales. Esto implica much&iacute;simos cambios. Algunas personas sostienen que el pensamiento de la Medicina Tradicional s&oacute;lo era apto para campesinos, pero esto es una clara equivocaci&oacute;n. Sostienen tambi&eacute;n que nuestras herencias de sabidur&iacute;a ya no son aplicables a la vida moderna, que todo eso es s&oacute;lo cuentos viejos para gente guajira. Pero yerran de nuevo.  <br><br> Es verdad que lo nuestro encuentra mucha relaci&oacute;n con la naturaleza y que en las ciudades estamos perdiendo de vista este contacto, pero la sabidur&iacute;a ancestral, si realmente lo es, no puede perder vigencia. La sabidur&iacute;a milenaria no es s&oacute;lo para gente de campo sino para todos los seres humanos. Finalmente, eso s&iacute;, no podemos vivir sin la naturaleza. Necesitamos sus productos, su aire limpio, sus enormes espacios relajantes, su magnificencia, sus esplendores. El agua limpia es nuestra hermana, la tierra fecunda y cultivable, no sobre explotada es nuestra prioridad. Las hierbas medicinales, las ense&ntilde;anzas y estrategias de plantas, &aacute;rboles, animales, insectos y fen&oacute;menos naturales siempre nos ser&aacute;n &uacute;tiles. No hay quien se sienta mal al llegar a la playa o al bosque pero s&iacute; a una ciudad contaminada.  <br><br> Las ense&ntilde;anzas de nuestros abuelos lo que necesitan es una puesta al d&iacute;a. Por decirlo de alguna manera, necesitan tambi&eacute;n darse a conocer plenamente, con buena informaci&oacute;n, sin mentiras o deformaciones. En suma lo que requieren esas ense&ntilde;anzas es &ldquo;salir del cl&oacute;set&rdquo;. De un cl&oacute;set donde tuvieron que apertrecharse ante su persecuci&oacute;n y desprecio. Pero ahora pueden salir y nadie puede impedirlo. Deben ocupar ese lugar majestuoso que se merecen.  <br><br> Ah, pero cuidado. Ser&iacute;a un error muy grave s&oacute;lo tomar lo que nos dijeron los abuelos e intentar no moverle nada. No. Es imprescindible mejorar a&uacute;n esas ense&ntilde;anzas, perfeccionarlas, usarlas para la vida diaria, usarlas en la ciudad o donde quiera que estemos. Debemos ponerlas en primer plano pero asimismo debemos llevarlas a un nivel a&uacute;n m&aacute;s alto. Ese es nuestro deber. Esa es nuestra misi&oacute;n. Eso es lo que podemos hacer por los abuelos en agradecimiento.  <br><br> Podemos hacer eso. Unos ejemplos, porque no quiero ser malinterpretado. Nos ense&ntilde;aron por ejemplo a comer bien. A comer verduras. Y mientras m&aacute;s crudas mejor. Y a tomar ag&uuml;ita simple. Si era de manantial, mejor. Eso est&aacute; muy bien y es una excelente forma de no enfermarse. Pero antes la gente rara vez consum&iacute;a refrescos y ahora tenemos en M&eacute;xico un pa&iacute;s con un sorprendente n&uacute;mero de diab&eacute;ticos. Y eso est&aacute; claro que tiene una relaci&oacute;n con el intenso y alarmante consumo de refrescos. Es m&aacute;s f&aacute;cil comprar un refresco que agua. Refrescos venden donde sea, pero agua no. Ni siquiera agua mineral, que tambi&eacute;n es presentada en botella.  <br><br> Entonces, no basta ahora con decir: debemos tomar s&oacute;lo agua y comer verduras frescas. Hay que decir adem&aacute;s que no hay que beber refrescos. Es tan importante lo que nos dijeron, que bebi&eacute;ramos agua, como alertar sobre el uso de tanto refresco. Y esto puede extenderse al uso de productos industrializados y enlatados. Con conservadores, con transg&eacute;nicos y con otros muchos qu&iacute;micos. Que no son necesarios para vivir y menos para estar sanos.  <br><br> Eso por el lado &ldquo;corporal, f&iacute;sico&rdquo;. Ahora, por el lado emocional, mental y espiritual, tenemos muchos retos que afrontar. Nuestros abuelos nos ense&ntilde;aron a amar y vivir en el campo, en el rancho. Nosotros vivimos en las ciudades. Como muchos, por razones econ&oacute;micas. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer si por lo pronto estamos aqu&iacute;, en las urbes? Eso no nos lo ense&ntilde;aron los abuelos, porque ellos viv&iacute;an en el campo. Nos dijeron c&oacute;mo vivir en el campo, pero no c&oacute;mo seguir bien en las ciudades. Tampoco previeron la proliferaci&oacute;n de &ldquo;religiones&rdquo; o cuasireligiones que son expresadas ahora como si se tratase de un producto del supermercado.  <br><br> Nos ense&ntilde;aron a trabajar el campo y sus secretos, pero nosotros muchas veces trabajamos en la ciudad y en un lugar cerrado. En edificios supuestamente &ldquo;inteligentes&rdquo;, que no tienen contacto con el aire ni con el sol. Por lo tanto, son muy burros. Son edificios &ldquo;burrotes&rdquo;. Si trabajamos en un lugar cerrado, &iquest;qu&eacute; podemos hacer para sentirnos mejor?  <br><br> &iquest;Qu&eacute; nos aconseja la Medicina Tradicional? Ah, pues ah&iacute; est&aacute;. Por eso es que tenemos mucha chamba pendiente y debemos dar respuesta a much&iacute;simas cuestiones de la vida moderna. Porque hay muchas cosas que contestar y que la gente est&aacute; ansiosa por saber. Me han hecho a m&iacute; durante a&ntilde;os much&iacute;simas preguntas.  <br><br> Porque recordemos que la Medicina Tradicional es una forma de vivir. No es s&oacute;lo &ldquo;medicina&rdquo; como entendemos la alopat&iacute;a. O sea, no es cosa de pastillas, jeringas, frascos, jarabes, p&iacute;ldoras, batas blancas, hospitales y cuentas caras. No, para nada.  <br><br> Es cosa de c&oacute;mo pensamos, c&oacute;mo sentimos, el sol, la noche, el sue&ntilde;o, la alegr&iacute;a, las frutas, el sexo pleno, la risa, la m&uacute;sica, el baile. Y un poco de locura. Tambi&eacute;n eso, sin duda. Cuando piensen en Medicina Tradicional, piensen en una playa, en beber un coco a las 5 de la tarde, en observar el mar y hablar con &eacute;l, en estar acompa&ntilde;ado de tu pareja, besarla, y bendecir la vida y a Dios.  <br><br> No se vayan con la finta, la Medicina Tradicional no s&oacute;lo son las vacaciones, tambi&eacute;n el trabajo, uno que amemos, uno que nos haga sentir vivos, palpitando.  <br><br> Tenemos muchos pendientes. Antes no hab&iacute;a tanto c&aacute;ncer, ahora lo hay. Y mucho. Debemos resolver este asunto. Antes no hab&iacute;a tanta delincuencia, no hab&iacute;a tanto estr&eacute;s, tanto divorcio, tanta promiscuidad, tanta comida chatarra, tantas necesidades que no lo son, tanta exigencia y tanta soberbia.  <br><br> Hermanitos citadinos: nos falta humildad de campesino, risa de campesino, solidaridad campesina, hospitalidad campesina, amor de campesinos, libertad de campesinos, apego a la tierra de campesinos, y tantas otras maravillas de los campesinos. Y debemos poner manos a la obra cuanto antes.  <br><br> La Medicina Tradicional siempre tendr&aacute; respuestas, pero no es una cosa de un museo o asunto de paleontolog&iacute;a. No, es una realidad actual, es un reencuentro con nosotros mismos, el cosmos, el amor y la magia de la vida.  <br><br> Si tienes dudas, o quieres una consulta, escr&iacute;beme un correo electr&oacute;nico.  <br><br> Consultas ESCRIBE A: <a href=\"mailto:elcarambola@yahoo.com\" rel=\"nofollow\">elcarambola@yahoo.com<\/a> <br>  <br>   <br>  <br> www.geocities.com\/elcarambola <br><br> <\/p>\n","contact":"elcarambola@yahoo.com","link":"www.geocities.com\/elcarambola","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"Estamos en un proceso de apertura,\r\nde expansi\u00f3n, y de actualizaci\u00f3n\r\npara los nuevos tiempos ","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2006\/06\/166471.php"},"attachments":[],"comments":[]}