{"article":{"id":143531,"heading":"La pol\u00edtica armada","author":"wiebke","created":"2006-01-07 21:09:42","modified":"2013-11-11 00:37:23","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:37:23","article":"<br>  <br> Reconstruir la historia a partir de documentos oficiales es sin duda tarea meritoria. Pero corre un elevado riesgo de convertirse en involuntariamente parcial. <br>  <br> Igual afirmaci&oacute;n puede aplicarse a los documentos emanados de la prensa escrita, por lo general proclives a favorecer la opini&oacute;n oficial, especialmente en per&iacute;odos de gobiernos autoritarios. <br>  <br> Reconstruir, entonces, la historia de los a&ntilde;os 60 y 70 en la Argentina, se vuelve por esa causa un ejercicio sumamente azaroso. Aunque en lo referido a la informaci&oacute;n puede dividirse en cuatro per&iacute;odos: <br>  <br> El primero, desde 1955 hasta 1963, en la cual desde una f&eacute;rrea censura de prensa se van abriendo canales informativos m&aacute;s amplios. <br>  <br> El segundo, desde 1963 a 1976, per&iacute;odo que va desde el interregno democr&aacute;tico de Arturo Illia hasta el golpe militar de Videla, Massera y Agosti. Aqu&iacute;, luego de la apertura permitida por Illia, se atraviesan situaciones de represi&oacute;n a la prensa o censura abierta o encubierta, pero pueden obtenerse informaciones de m&uacute;ltiples campos sin demasiados inconvenientes, hasta la etapa 1973-1976, pr&oacute;diga en documentos provenientes de los sectores revolucionarios, antes de ese momento constantemente obstaculizados o censurados. <br>  <br> El tercer per&iacute;odo, se&ntilde;oreado por la dictadura militar -1976-1983-, es de casi absoluta oscuridad, dado que toda informaci&oacute;n que no coincide con el discurso oficial totalitario es reprimida ferozmente. Incluso con el encarcelamiento, tortura o desaparici&oacute;n de quienes la producen. <br>  <br> Estos ocultamientos o distorsiones no hubieran sido posibles, por cierto, sin la complicidad abierta o encubierta de los grandes medios informativos, cuyos propietarios frecuentemente se convirtieron en copart&iacute;cipes de miles de homicidios, cometidos por la dictadura militar en la Argentina, debido a su colaboraci&oacute;n para difundir falsas noticias. <br>  <br> Del mismo modo la iglesia Cat&oacute;lica, cuyos prelados manejaban informaci&oacute;n de primera mano, por medio de sus vicarios castrenses, por lo cual conoc&iacute;an la existencia de campos de concentraci&oacute;n y exterminio de j&oacute;venes -hombres y mujeres-indefensos. Sin embargo, prefirieron el silencio, esto es la complicidad, content&aacute;ndose con una tard&iacute;a autocr&iacute;tica muchos a&ntilde;os despu&eacute;s. Es decir, cuando esta actitud tiene s&oacute;lo el valor de un gesto, mientras que de haberlo hecho durante la vigencia de aquella sangrienta dictadura militar, la palabra de los obispos hubiera sido &uacute;til para salvar vidas humanas (en la abrumadora mayor&iacute;a de los casos vidas cristianas). <br>  <br> El cuarto per&iacute;odo, a partir del gobierno de Alfons&iacute;n hasta el presente, es de paulatina apertura y revisi&oacute;n de los documentos obtenibles. Pese a ser muy rica, debido a la sobrevivencia de testigos numerosos del periodo anterior, a&uacute;n se hace dif&iacute;cil desentra&ntilde;ar ciertos aspectos de los sucesos. El terrorismo estatal ejercido durante el periodo del gobierno peronista y la dictadura militar, ha sido tan cruel, que con frecuencia los testigos se niegan a hablar. Much&iacute;simos documentos han sido destruidos (con frecuencia por sus propios due&ntilde;os, por causa del miedo que les infundi&oacute; la criminal represi&oacute;n de las d&eacute;cadas anteriores) y subsiste una tensa enemistad entre los sectores en pugna, por lo cual no es f&aacute;cil recuperar informaci&oacute;n objetiva. <br>  <br> Esta historia, entonces, se basar&aacute; principalmente en los testimonios o memorias de quienes han tenido participaci&oacute;n activa, directa o indirecta, de las luchas desarrolladas durante el per&iacute;odo estudiado. <br><br> Los sectores en pugna <br><br> Desde la ca&iacute;da del peronismo en 1955 comenzaron a definirse en la Argentina con mucha claridad los polos de esta contradicci&oacute;n social que iba a concluir con la tragedia del enfrentamiento armado sucedido entre los a&ntilde;os 1968-1980 aproximadamente. <br>  <br> Estos sectores eran, por un lado lo que gen&eacute;ricamente podr&iacute;amos llamar la izquierda ilegalizada, y por el otro la derecha institucional. <br>  <br> La primera fue constituy&eacute;ndose con los sectores combatientes del peronismo y los movimientos guerrilleros o foquistas como n&uacute;cleo principal activo. <br>  <br> La segunda, la derecha argentina, ten&iacute;a como n&uacute;cleo catalizador a lo que luego fuese denominado el Partido Militar, es decir, las Fuerzas Armadas. <br>  <br> En la izquierda confluyeron movimientos nacionalistas, trotskistas y el peronismo \"de la resistencia\", con variable apoyo de los sectores pol&iacute;ticos tradicionales de este movimiento. Desde 1958 comenzaron a surgir en el Norte de la Argentina movimientos civiles revolucionarios armados, como los Uturuncos, el Foco de Taco Ralo (Fuerzas Armadas Peronistas) o \"la guerrilla del Ch&eacute;\", impulsada por el periodista Massetti en Salta ya durante los a&ntilde;os 60.  <br>  <br> El Partido Militar, se basa en el ej&eacute;rcito como referencia principal alrededor de la cual giran la Armada, Fuerza A&eacute;rea, fuerzas policiales y algunos partidos liberales menores como la Democracia Cristiana, o construidos ad-hoc, como Nueva Fuerza, de Alvaro Alzogaray o el Partido Federal del capit&aacute;n Manrique. Durante sus per&iacute;odos de m&aacute;ximo poder, asumido a trav&eacute;s de golpes de estado, gobierna abiertamente colocando a militares en los puestos clave de la administraci&oacute;n pol&iacute;tica nacional. En los periodos de resurgimiento democr&aacute;tico, se presenta como una alianza multisectorial que jam&aacute;s logra controlar una porci&oacute;n importante del electorado. <br>  <br> La izquierda coincide b&aacute;sicamente en su diagn&oacute;stico: un pa&iacute;s al que se debe liberar de la dependencia de sus clases dirigentes del imperialismo mundial capitalista, liderado por EEUU. Para lograr ese objetivo, toda alianza con sus enemigos o competidores se ve posible, desde la b&uacute;squeda de apoyo en los pa&iacute;ses comunistas, como China, la URSS o m&aacute;s frecuentemente Cuba, hasta el establecimiento de pactos econ&oacute;micos estrat&eacute;gicos con los pa&iacute;ses de Europa, de acuerdo a las teor&iacute;as de un sector del peronismo. Su objetivo es derrotar o aniquilar a la \"burgues&iacute;a dependiente argentina\". <br>  <br> La derecha militar y sus aliados por el contrario, ven en el comunismo su principal enemigo, aceptan para ello d&oacute;cilmente las orientaciones ideol&oacute;gicas -tambi&eacute;n la preparaci&oacute;n militar y un constante apoyo econ&oacute;mico- de los Estados Unidos y su estructura militar, canalizada a trav&eacute;s del Pent&aacute;gono. Su objetivo es aniquilar \"al enemigo comunista infiltrado entre la juventud Argentina\". <br><br> La situaci&oacute;n en Santiago del Estero <br><br> Estos polos mortalmente contrapuestos tienen sus versiones locales, a trav&eacute;s de diferentes nucleamientos pol&iacute;ticos legales o clandestinos. <br>  <br> Durante el per&iacute;odo que va desde la ca&iacute;da del peronismo en 1955 hasta 1976, la militancia local y sus enemigos tienen variado protagonismo en la escena pol&iacute;tica. Desde la creaci&oacute;n de la primera guerrilla en 1959 (Los Uturuncos, comandada por el bande&ntilde;o Seravalle e integrada por Uriondo y C&aacute;rdenas, entre otros santiague&ntilde;os, cuya acci&oacute;n de m&aacute;s envergadura fue el copamiento y confiscaci&oacute;n de armas en la jefatura de polic&iacute;a de la ciudad de Fr&iacute;as), el nacimiento del FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano y Popular, creaci&oacute;n de Francisco R. Santucho) que luego se continuar&iacute;a en el PRT-ERP, hasta la participaci&oacute;n de dirigentes locales, como Abraham Abdulajad o L&oacute;pez Bustos, en la toma de decisiones a nivel nacional durante el nuevo auge del peronismo. <br>  <br> Santiago del Estero, por diversas razones de tipo estrat&eacute;gico o pol&iacute;tico, jug&oacute; constantemente, a lo largo de toda la extensa gesta revolucionaria, el papel de \"apoyo log&iacute;stico\" o \"reserva estrat&eacute;gica\" para los principales actores de esta lucha que dividi&oacute; a la naci&oacute;n. <br>  <br> El presente estudio intentar&aacute; demostrar tambi&eacute;n ese criterio, a trav&eacute;s, principalmente, del testimonio directo de sus protagonistas, tomando con preferencia aquellos cuya actividad no fue reflejada directamente por los medios de comunicaci&oacute;n locales. <br>  <br> Asimismo hemos efectuado una larga -y por momentos agotadora- recopilaci&oacute;n de documentos, dispersos en art&iacute;culos o notas period&iacute;sticas publicadas por revistas alternativas, en muchos casos tan ricas en su ajustamiento a la realidad, que sus narraciones fueron incluidas, cuando lo consideramos pertinente, de un modo exhaustivo. <br><br> La funci&oacute;n de este libro <br><br> No es novedosa la estrategia de los grupos de poder consistente en distorsionar la historia, para consolidar sus logros obtenidos mediante todo tipo de cr&iacute;menes y violaciones a los derechos de la poblaci&oacute;n. Argentina tuvo la desgracia de parir dos aventureros falsificadores como Mitre y Sarmiento, cuya desmesurada ambici&oacute;n los llev&oacute; a convertirse en generales, presidentes de la rep&uacute;blica y luego historiadores. Ellos se autoerigieron en paradigma de una larga corriente de ocultamiento hist&oacute;rico, de la cual emana la tenebrosa confusi&oacute;n actual de nuestros habitantes, respecto a su propio origen como naci&oacute;n, su desarrollo y los posibles sentidos reales de su existencia. <br>  <br> De la misma manera que en el plano individual no se puede construir una personalidad sana sobre una autobiograf&iacute;a ama&ntilde;ada o incompleta, es imposible construir una sociedad equilibrada partiendo de datos hist&oacute;ricos falsos. La necesidad justamente pregonada por los psic&oacute;logos, \"de enfrentar nuestros monstruos y fantasmas\", se convierte en imperativo absoluto cuando se trata de una sociedad tan abrumada por conflictos tortuosos e indecisiones como ha llegado a ser la nuestra. <br>  <br> Por ello se trata, en este libro, de aportar datos con la m&aacute;s rigurosa honestidad, sin retroceder ante lo conmovedor del tema o el peligro de no resultar agradable para muchos de los beneficiarios de los sangrientos atropellos perpetrados durante el per&iacute;odo analizado, todav&iacute;a activos y en algunos casos con mucho poder. Como el actual ministro Cavallo o casi el 80 % de quienes sustentan cargos decisivos en Santiago del Estero o los van delegando paulatinamente en otros miembros de sus familias. <br>  <br> Sin embargo, la tarea es imprescindible, al menos por tres razones capitales. La primera, el amor profundo que sustentamos por nuestra Patria, de la cual no somos habitantes advenedizos, sino provenientes de conocidas familias argentinas que trabajaron y amaron a esta tierra y su cultura desde tiempos inmemoriales. <br>  <br> Luego el haber sido protagonistas constantes de las luchas para dignificar esta naci&oacute;n, habiendo sufrido c&aacute;rceles y torturas, adem&aacute;s de numerosas humillaciones o persecuciones debido a tal compromiso activo. <br>  <br> Hemos dejado para el final la raz&oacute;n m&aacute;s importante de esta obra: la necesidad de que las generaciones futuras, nuestros hijos y nietos, hereden una versi&oacute;n precisa de los sucesos hist&oacute;ricos de este per&iacute;odo, sin duda el m&aacute;s importante del siglo XX, por las consecuencias que este acarre&oacute; a nuestra Argentina, muchas de las cuales padecemos hoy y seguramente ser&aacute;n factores de gravitaci&oacute;n central por muchos a&ntilde;os durante este principio de siglo. <br><br> 17 de agosto de 2001 <br>  <br> <a href=\"http:\/\/polarmad.galeon.com\" rel=\"nofollow\">http:\/\/polarmad.galeon.com<\/a> <br>  <br> ................................................... <br><br> \n","contact":"wiebke@linuxmail.org","link":"http:\/\/polarmad.galeon.com","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"Introducci\u00f3n  al libro &quot;La Pol\u00edtica Armada&quot;, una Historia de los Movimientos Revolucionarios en la Argentina, de Julio Carreras (h):","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2006\/01\/143531.php"},"attachments":[],"comments":[]}