{"article":{"id":137295,"heading":"Otra Cuba es posible: Respuesta a Diego Farp\u00f3n","author":"Movimiento Libertario Cubano","created":"2005-10-16 19:44:15","modified":"2013-11-11 00:35:44","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:35:44","article":"<br>  <br> Luego de 46 a&ntilde;os, 9 meses, 4 d&iacute;as y algunas horas de irrefutable apostolado por parte de Fidel Castro y su s&eacute;quito cubano y ecum&eacute;nico de incondicionales seguidores, deber&iacute;amos estar curados de espanto y sobradamente convencidos de que ya hab&iacute;amos escuchado pr&aacute;cticamente todas las devotas sandeces que hab&iacute;a para escuchar. &iexcl;Pero no!: as&iacute; como persisten sin soluci&oacute;n de continuidad los cultos a las v&iacute;rgenes de Guadalupe, de Regla, del Socav&oacute;n o de Caacup&eacute;, tambi&eacute;n se mantiene -algo desvencijada y mohosa con el paso del tiempo y de los acontecimientos, pero mantenida al fin- la muy poco ingeniosa costumbre de producir rezos &ldquo;nuevos&rdquo; y pla&ntilde;ideras letan&iacute;as mirando a La Habana, ya que no a La Meca. Es as&iacute; que el &uacute;ltimo 5 de octubre le toc&oacute; el turno a Diego Farp&oacute;n, notorio militante de Corriente Roja, quien seguramente resolvi&oacute; resarcirse de las frustraciones contumaces que le produjeron el Partido Comunista Espa&ntilde;ol e Izquierda Unida, dedicando parte de su valioso tiempo a propinarnos a los anarquistas -siempre refractarios, poco cr&eacute;dulos y agudamente cr&iacute;ticos respecto al gobierno cubano como a cualquier otro gobierno- una rotunda &ldquo;lecci&oacute;n&rdquo; de cultura pretendidamente revolucionaria. Su texto m&aacute;s reciente -Hay otro mundo posible: Cuba-, publicado originalmente en la p&aacute;gina web de Kaos en la Red el 5 de octubre y recogido dos d&iacute;as despu&eacute;s en La Haine, parece que estuviera especialmente dirigido a persuadirnos de nuestros repetidos errores y se ha hecho ampliamente acreedor a una respuesta inmediata; respuesta &eacute;sta que, adem&aacute;s, quiere ser de especial reconocimiento a la actitud digna y solidaria demostrada por los compa&ntilde;eros de la CNT de Salamanca, en quienes, probablemente, Diego Farp&oacute;n haya encontrado su m&aacute;s directa inspiraci&oacute;n.  <br>  <br>   <br>  <br> Diego Farp&oacute;n organiza sus notas siguiendo un procedimiento que se ha vuelto habitual: &ldquo;Aquellos que critican a Cuba desde el sectarismo, el dogmatismo y la informaci&oacute;n que les da el capitalismo cada d&iacute;a, por ateos, por materialistas o por anarquistas que se digan, razonan exactamente como razonaban los padres de la Iglesia o los fundadores del budismo, usando palabras de Kropotkin&rdquo;. Y es por eso que las encabeza trazando a ritmo de v&eacute;rtigo el campo m&aacute;s conveniente a sus intereses con una frase de Daniel Guerin, cuarentona, desgajada de su contexto y largamente pasada de moda: &ldquo;Al quemar etapas, Cuba se inscribe, desde luego que quiz&aacute; sin saberlo, en la l&iacute;nea del comunismo libertario de Kropotkin&rdquo;. Es decir; para Diego Farp&oacute;n hay dos clases de anarquistas: los primeros son sectarios, dogm&aacute;ticos, budistas y, por a&ntilde;adidura, refuerzan sus convicciones ideol&oacute;gicas leyendo informes del Pent&aacute;gono; mientras que los segundos -los &ldquo;verdaderos&rdquo; anarquistas- se han percatado con impar lucidez que el gobierno cubano &iexcl;se inscribe en la l&iacute;nea del comunismo libertario!; incluso aunque ese mismo gobierno no lo sepa y tampoco muestre mayores indicios de querer &ldquo;inscribirse&rdquo; en &eacute;l. En otras palabras: los &ldquo;verdaderos&rdquo; anarquistas piensan lo mismo que Diego Farp&oacute;n y se los ver&aacute; en actitud juiciosa, serena y condescendiente respecto al gobierno cubano, al tiempo que los otros s&oacute;lo ser&aacute;n acreedores a una ejemplarizante lecci&oacute;n de ciencia pol&iacute;tica que inmediatamente nos dar&aacute; este kropotkiniano de &uacute;ltima generaci&oacute;n.  <br>  <br>   <br>  <br> Dejemos de lado, por harto sabida y compartible, su descripci&oacute;n del desguace neoliberal de los Estados benefactores y vayamos directamente al n&uacute;cleo que m&aacute;s nos ata&ntilde;e de los divagues farponianos. Diego comienza con un gui&ntilde;o bakuninista: &ldquo;El Estado es la negaci&oacute;n de la humanidad, dec&iacute;a Bakunin, y, desde luego, raz&oacute;n no le faltaba&rdquo;. M&aacute;s a&uacute;n, pese a advertirnos, en un momento especialmente intr&eacute;pido de su desarrollo te&oacute;rico, que &ldquo;mucho ha ocurrido desde entonces&rdquo;, luego nos dice que &ldquo;el tiempo, juez insobornable, no tardar&iacute;a en darle la raz&oacute;n a Bakunin&rdquo; en lo que al Estado sovi&eacute;tico respecta. Pero Farp&oacute;n no se detiene demasiado en estos halagos y en un santiam&eacute;n acaba mostrando las patas de la sota: &ldquo;Cuba no es un estado a la vieja usanza. Ni a la moderna, porque hoy como ayer los estados s&oacute;lo si rven a los intereses de las clases dominantes. Cuba no es como el resto de estados, en los que los m&aacute;s poderosos son los beneficiados por el sistema. Cuba ha demostrado que otro tipo de estado es posible: un estado que defienda a los d&eacute;biles, a los trabajadores, que somos quienes lo necesitamos. No nos confundamos: necesitamos este tipo de estados, no los tradicionales&rdquo;. Y remata estos exabruptos con un final a toda orquesta: &ldquo;Es Cuba, como dec&iacute;a Gu&eacute;rin, quien contribuye a la formaci&oacute;n de una mentalidad comunista, de un hombre nuevo liberado de la mentalidad de la econom&iacute;a mercantil. Bakunin, a buen seguro, tomar&iacute;a buena nota de esta experiencia y no tirar&iacute;a piedras contra esta Cuba. No al menos para hundirla&rdquo;. S&eacute;panlo, pues, anarquistas de aqu&iacute; y de all&aacute;: si Bakunin viviera, estar&iacute;a afiliado al Partido Comunista cubano o habr&iacute;a abdicado de sus antiguas convicciones o contemplar&iacute;a perplejo la primera y m&aacute;s prodigiosa excepci&oacute;n a la l&oacute;gica estatista.  <br>  <br>   <br>  <br> Conviene analizar estas afirmaciones de Farp&oacute;n con especial detenimiento. Por un lado, es importante reconocer que, efectivamente, no todos los Estados son iguales: los hay grandes y peque&ntilde;os, tradicionales y modernos, d&eacute;biles y poderosos, burgueses y &ldquo;proletarios&rdquo; y tambi&eacute;n multi-&eacute;tnicos, liberales, fascistas, benefactores, pastoriles, burocr&aacute;ticos, &ldquo;democr&aacute;ticos&rdquo;, totalitarios, belicistas, neutrales, mon&aacute;rquicos, republicanos, laicos, integristas, etc., etc. No alcanza, entonces, con localizar la existencia de un Estado para saber con entera certeza cu&aacute;l habr&aacute; de ser la din&aacute;mica pol&iacute;tica que tiene lugar en su seno. Pero s&iacute; es posible contar con la seguridad m&aacute;s completa de que, sea cual sea la adjetivaci&oacute;n del Estado en cuesti&oacute;n, estaremos en presencia de una estructura jer&aacute;rquica compleja, de una distribuci&oacute;n asim&eacute;trica de poder altamente codificada y de un conjunto de posiciones institucionalizadas de dominaci&oacute;n; precisamente por cuanto ello es la definici&oacute;n misma del Estado. Y a tal punto lo es que, sin perjuicio de las muchas diferencias que siempre es preciso distinguir, esas caracter&iacute;sticas se encuentran en la Rusia de los zares, en la de Lenin, en la de Yeltsin y en la de Putin; y tambi&eacute;n, por supuesto -aunque para admitirlo haya que dejar las mitograf&iacute;as a un lado-, en la Cuba de Machado, en la de Pr&iacute;o Socarr&aacute;s, en la de Batista y en la de Fidel Castro. Es por eso que las revoluciones en serio s&oacute;lo pueden estar animadas, sin excepci&oacute;n alguna, desde fuera del Estado y es por eso que dejan de ser revoluciones cuando quedan amarradas al mismo.  <br>  <br>   <br>  <br> Tal como Diego Farp&oacute;n lo reconoce, Bakunin ten&iacute;a raz&oacute;n respecto a estas cosas en 1872, cuando la divisi&oacute;n de la 1&ordf;. Internacional; pero lo m&aacute;s interesante es concluir que esas razones siguen siendo perfectamente v&aacute;lidas en este triste a&ntilde;o 2005. S&oacute;lo con un muy alto grado de exaltaci&oacute;n religiosa es posible sostener que &ldquo;Cuba ha demostrado que otro tipo de estado es posible&rdquo;: como si Cuba fuera una suerte de Estado m&aacute;gico; una excepci&oacute;n may&uacute;scula entre todas las excepciones producidas y por producir; un territorio de f&aacute;bulas, mitos e irracionalidades donde todos los conceptos habr&iacute;an de encontrar el sublime momento de su interrupci&oacute;n.  <br>  <br>   <br>  <br> Y, sin embargo, por mucho que la fe lo espere en pleno &eacute;xtasis &ldquo;revolucionario&rdquo;, las excepciones no acaban de aparecer. El gobierno cubano, a trav&eacute;s de la propaganda oficial, podr&aacute; seguir insistiendo hasta las calendas griegas en su fraudulenta identificaci&oacute;n entre el Estado, el pueblo, la revoluci&oacute;n y Fidel Castro, pero ello no empa&ntilde;a en absoluto la imperiosa necesidad del pensamiento cr&iacute;tico por discernir meticulosamente entre cada una de esas instancias y las condiciones en que se desenvuelven. El Estado cubano podr&aacute; mostrar mayor preocupaci&oacute;n que otros por la salud, la educaci&oacute;n, la alimentaci&oacute;n y la vivienda de sus habitantes pero eso no puede impedir la rigurosa constataci&oacute;n de que las prestaciones de esas necesidades b&aacute;sicas est&aacute;n muy venidas a menos y tampoco que las mismas se satisfacen antes y en muy superiores niveles de calidad cuando se trata de la clase dominante y no del pueblo llano. El gobierno cubano podr&aacute; seguir haciendo g&aacute;rgaras sobre la soberan&iacute;a, la independencia y la dignidad &ldquo;nacional&rdquo; pero nada de eso ocultar&aacute; su fenomenal ineficacia en la materia, la existencia del viejo subsidio sovi&eacute;tico y del actual subsidio venezolano o el hecho de que buena parte de su respiraci&oacute;n se explica, entre otras cosas, por las remesas de divisas desde el exterior o por su apertura a la inversi&oacute;n extranjera directa que hoy se compone, seg&uacute;n datos oficiales, de 392 empresas transnacionales.  <br>  <br>   <br>  <br> Diego Farp&oacute;n seguir&aacute; fantaseando las cosas que se le antojen y perorando respecto a Cuba como &ldquo;ejemplo&rdquo; y como &ldquo;modelo&rdquo; que, adem&aacute;s, ha hecho &ldquo;imposible la explotaci&oacute;n de alg&uacute;n trabajador&rdquo;, pero nada de eso quita que los trabajadores cubanos est&eacute;n sujetos a penos&iacute;simas condiciones, a salarios mis&eacute;rrimos y a un estado de radical ajenidad respecto a las decisiones productivas. &iquest;O acaso el buen Diego ignora que el gobierno cubano ha hecho una opci&oacute;n definitiva e inmodificable por la planificaci&oacute;n centralizada y por la hegemon&iacute;a buro-tecnocr&aacute;tica, militar y caudillista en detrimento de las alternativas autogestionarias? Diego Farp&oacute;n continuar&aacute; sosteniendo cosas como &eacute;sta: &ldquo;Cuba, desde luego, no es el fin, pero es un camino al socialismo. Y, de momento, el &uacute;nico camino que ha demostrado ser viable&rdquo; . Pero habr&aacute; de esperar otros 46 a&ntilde;os, 9 meses, 4 d&iacute;as y algunas horas y s&oacute;lo podr&aacute; percatarse que el camino recorrido y caprichosamente confirmado conduce a cualquier parte menos a una sociedad socialista. &iquest;O es que el ferviente y confiado Farp&oacute;n jam&aacute;s se dar&aacute; cuenta que no hay ning&uacute;n camino de construcci&oacute;n socialista hasta tanto no se erradiquen las nociones &ldquo;vanguardistas&rdquo;, el exclusivismo partidario y las estrategias estatales de represi&oacute;n y coacci&oacute;n?  <br>  <br>   <br>  <br> Diego Farp&oacute;n no se percata en ning&uacute;n momento que, si de Cuba se trata, es necesario recurrir a la realidad y no de proceder a un et&eacute;reo ejercicio nost&aacute;gico que invoca una revoluci&oacute;n desviada de sus objetivos originales por el monopolio partidario y caudillista y extraviada hace rato largo en los laberintos estatales. &iquest;C&oacute;mo es posible que trate de &ldquo;dogm&aacute;ticos&rdquo; y &ldquo;sectarios&rdquo; a los cr&iacute;ticos en profundidad y no a la organizaci&oacute;n estatal sobre la cual esas cr&iacute;ticas recaen? Por lo visto, Diego Farp&oacute;n no considera que dogm&aacute;tico es construir un Estado guiado, seg&uacute;n el propio pre&aacute;mbulo constitucional, por una concepci&oacute;n te&oacute;rica determinada; lo cual, directa e indirectamente, equivale a estrechar el debate de ideas a trav&eacute;s de un r&eacute;gimen cerrado de producci&oacute;n de verdades indiscutibles. Por lo visto, Diego Farp&oacute;n tampoco considera que sectario es aquel que elimina primero e impide despu&eacute;s toda forma de organizaci&oacute;n aut&oacute;noma y fuera de su control; estableciendo por los siglos de los siglos que el partido &uacute;nico es la &ldquo;vanguardia organizada de la naci&oacute;n cubana&rdquo; y &ldquo;la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado&rdquo;. &iquest;Qui&eacute;nes son, entonces, los dogm&aacute;ticos y los sectarios? &iquest;Ser&aacute; que en Cuba, y solamente en Cuba, los presos se confinan voluntariamente y los carceleros son v&iacute;ctimas de la situaci&oacute;n? &iquest;Acaso Farp&oacute;n nos est&aacute; proponiendo discutir en el mundo del rev&eacute;s, all&iacute; donde las palabras significan exactamente lo contrario de lo que pretenden significar?  <br>  <br>   <br>  <br> De nuestra parte, es claro que no aceptamos ser encerrados en ese corral de ramas. No somos budistas ni confiamos nuestro futuro a los padres de la iglesia: somos anarquistas y, precisamente por eso, estamos radicalmente convencidos que la revoluci&oacute;n cubana no es un objeto de culto a mistificar ni la identificamos con la estructura estatal en la que ha desembocado de mucho tiempo a esta parte; sino que, al contrario, es para nosotros un movimiento social a recuperar y un conjunto de pasiones a desatar desde ahora mismo. No creemos en los &ldquo;comandantes&rdquo; ni en los &ldquo;jefes&rdquo;, por muy iluminados que se pretendan a s&iacute; mismos y por mucho que hayan sido ungidos como tales por su grey de creyentes cosmopolitas; sino que, de modo bien distinto, depositamos nuestras esperanzas en la autonom&iacute;a de las gentes m&aacute;s humildes y de las organizaciones que libremente sepan darse en su empuje emancipatorio. Y, naturalmente, no olvidamos, como le preocupa a Farp&oacute;n, &ldquo;la presi&oacute;n exterior, la influencia del mundo capitalista y de los estadounidenses&rdquo;. Las conocemos de sobra y en carne propia as&iacute; como conocemos el desgaste interior de la burocracia y sus espec&iacute;ficas formas de explotaci&oacute;n capitalista, &ldquo;tan cubanas como las palmas&rdquo;. No queremos para Cuba el futuro de Rumania, de Polonia o de Nicaragua pero tampoco el de China, Vietnam o Corea del Norte: lo que s&iacute; queremos -aunque Diego Farp&oacute;n quede por el camino- es transitar junto al pueblo cubano y al resto de los pueblos del mundo por el ancho cauce del socialismo, que es uno y el mismo que el ancho cauce de la libertad.  <br>  <br>   <br>  <br> Referencias:  <br>  <br>   <br>  <br> &ldquo;Hay otro mundo posible: Cuba&rdquo; de Diego Farp&oacute;n; en Kaos en la Red el 5 de octubre de 2005 (<a href=\"http:\/\/kaosenlared.net\/noticia.php?id_noticia=12293\" rel=\"nofollow\">http:\/\/kaosenlared.net\/noticia.php?id_noticia=12293<\/a>) y en La Haine, dos d&iacute;as despu&eacute;s (<a href=\"http:\/\/www.lahaine.org\/index.php?p=10062&amp;more=1&amp;c=1\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.lahaine.org\/index.php?p=10062&amp;more=1&amp;c=1<\/a>)  <br>  <br>   <br>  <br> &ldquo;La gran mentira de Cuba y Venezuela&rdquo;  de la Secretar&iacute;a de Prensa y Propaganda de CNT-Salamanca el 30 de setiembre de 2005 (<a href=\"http:\/\/www.cnt.es\/salamanca\/article.php3?id_article=11\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.cnt.es\/salamanca\/article.php3?id_article=11<\/a>)  <br>  <br>  \n","contact":"movimientolibertariocubano@yahoo.com.mx","link":"www.movimientolibertariocubano.org","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"* El Movimiento Libertario Cubano responde al intento de justificar al r\u00e9gimen castrista en base a una fraudulenta interpretaci\u00f3n de autores y propuestas anarquistas. \r\n ","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2005\/10\/137295.php"},"attachments":[],"comments":[]}