{"article":{"id":136896,"heading":"Killing of Militant Raises Ire","author":"FREE PR","created":"2005-10-08 22:55:32","modified":"2013-11-11 00:35:38","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:35:38","article":"<p>El viernes 23 de septiembre, mientras se conmemoraban los 137 a&ntilde;os de nuestra gesta de independencia contra Espa&ntilde;a, el Grito de Lares, los testaferros y cipayos del r&eacute;gimen, para m&aacute;s se&ntilde;as, FBI, rodearon el hogar del compa&ntilde;ero Filiberto Ojeda Reyes, comandante en la clandestinidad del Ej&eacute;rcito Popular Boricua-Macheteros; dispararon m&aacute;s de 100 balas que se incrustaron en el coraz&oacute;n de su pueblo&hellip; a &eacute;l solo le bast&oacute; una para que sus asesinos le dejaran morir desangrado.  <br><br> Un hilo de sangre recorre la Isla, a su paso germinan flores de liberaci&oacute;n&hellip; <br><br> Estos son los hechos que nadie debe olvidar: <br><br> Viernes, 23 de septiembre <br><br> &bull; Al mediod&iacute;a, la comunidad del sector Plan Bonito, en el barrio Jag&uuml;itas de Hormigueros vio a contingentes de agentes federales por los alrededores en veh&iacute;culos no identificados. <br><br> &bull; Se recibe una llamada telef&oacute;nica a las 3:00 de la tarde en el hogar de Filiberto Ojeda y de su esposa Beatriz Rosado Barbosa. La llamada les alerta del movimiento por la zona de elementos del Bur&oacute; Federal de Investigaciones (FBI) y de la posibilidad de que se estuviera realizando un operativo en su contra. <br><br> &bull; A las 4:05 de la tarde se recibe otra llamada. El Comandante Ojeda urge a su interlocutor para que notifique a la prensa sobre su inminente captura con el fin de que el pa&iacute;s sepa la verdad de lo que all&iacute; acontezca. Es en ese instante que los agentes arremeten contra el port&oacute;n de entrada con uno de los veh&iacute;culos mientras un contingente de federales escudados tras &eacute;l y en los flancos comienza a disparar contra la residencia. <br><br> &bull; Sabiendo ya que los del FBI vienen no a arrestarlo sino a asesinarlo, el Comandante convence a su compa&ntilde;era de que se mantenga con vida. La conmina a entregarse. Es necesario que haya un testigo. Filiberto le grita al FBI que ella va a salir, que no disparen. Y as&iacute;, como la u&ntilde;a se separa de la carne, los compa&ntilde;eros apenas susurran el adi&oacute;s. <br><br> &bull; La compa&ntilde;era sale al exterior. Tratan de que se arrodille. Al ella no hacerlo la arrojan a tierra, la maltratan y la esposan. Comienzan a interrogarla. Beatriz ve a su perrita Caoba herida de muerte. <br><br> &bull; Mientras en Lares leen su &uacute;ltimo comunicado llamando a la uni&oacute;n de los independentistas, Filiberto lucha contra los esbirros. <br><br> &bull; Varios helic&oacute;pteros sobrevuelan por la zona. Uno de ellos supuestamente recoge a un agente herido. <br><br> &bull; A las 5:00 PM ya la noticia estaba de boca en boca, incluso a nivel internacional. A esa hora Puerto Rico era silencio, l&aacute;grimas y odio. <br><br> &bull; Alrededor de las 6:00 PM arriban a la escena dantesca los fiscales del gobierno de Puerto Rico, Jos&eacute; Aldebol, Jos&eacute; Delgado y Jos&eacute; Frank Nazario. El FBI les impide el paso. <br><br> &bull; Varios abogados - Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez Paz, Alberto Lozada y Julio Aldea- se acercan al lugar a eso de las 7:00 PM para proteger los derechos del compa&ntilde;ero Filiberto Ojeda. Todo es in&uacute;til. La jaur&iacute;a encarnada en el FBI les niega el paso. <br><br> &bull; Cerca de las 7:00 PM los agentes le vendan los ojos a la compa&ntilde;era cuando ella no contesta a sus preguntas y la trasladan del &aacute;rea a lugar desconocido. La alejan &ndash;a ciegas- mientras escucha una segunda ronda de disparos y la voz de Filiberto&hellip; esa ser&iacute;a la &uacute;ltima vez. <br><br> &bull; El pueblo puertorrique&ntilde;o, l&iacute;deres independentistas, gente de todas partes, comienzan a desplazarse en marcha hasta Hormigueros. Los agentes los detienen. Nadie puede ser testigo de la matanza. <br><br> &bull; A las 7:00 PM, Edwin Rivera Serrano el director ejecutivo de la Autoridad de Energ&iacute;a El&eacute;ctrica (AEE), recibi&oacute; una llamada telef&oacute;nica del FBI para que suspendiera la electricidad en el sector, lo que se hizo a las 8:10 PM. El servicio regres&oacute; a las 4:00 p.m. del s&aacute;bado. <br><br> &bull; El co presidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, H&eacute;ctor Pesquera, exigi&oacute; al FBI que le dejaran pasar para verificar como m&eacute;dico, la situaci&oacute;n del compa&ntilde;ero Ojeda R&iacute;os. De nada vali&oacute;. A los esbirros no les importaba nada la vida de un ser humano. <br><br> &bull; A las 10 de la noche, el Dr. H&eacute;ctor Pesquera inform&oacute; que los tres fiscales del gobierno colonial de Puerto Rico no hab&iacute;an podido entrar ni siquiera a los alrededores de la casa tomada. <br><br> &bull; En San Juan, la capital del pa&iacute;s, y de manera casi espont&aacute;nea, una masa indignada bloquea la avenida Roosevelt frente al estadio Hiram Bithorn y luego, bandera en mano, dolor, odio y rabia, se trasladan a las inmediaciones del edificio federal en Hato Rey, barrio capitalino, exigiendo el cad&aacute;ver de Ojeda y el estado de su compa&ntilde;era. <br><br> &bull; La comunidad de Plan Bonito sufri&oacute; las arbitrariedades del FBI. Tambi&eacute;n ten&iacute;an el paso impedido. Debieron buscar otro lugar para pasar esa noche m&aacute;s que eterna&hellip; noche en vela. No era noche para yacer, sino para levantarse. <br><br> &bull; Mientras el pueblo lloraba a su libertador, a su guerrillero, un hilo de sangre manaba lentamente a veces, otras, a borbotones. <br><br> S&aacute;bado, 24 de septiembre <br><br> &bull; El pa&iacute;s se levanta en caos. No se sabe nada a ciencia cierta. Todo son rumores. No se sabe ni d&oacute;nde se encuentra la compa&ntilde;era Beatriz, ni si el guerrillero vive o ha muerto. <br><br> &bull; Entre las 4:00 y 5:00 de la madrugada el FBI permite la entrada o salida, siempre escoltados, de los residentes de Plan Bonito. Muchos de ellos optaron por salir de all&iacute; y quedarse con familiares. <br><br> &bull; En otra burla al pueblo, el FBI env&iacute;a un comunicado a las 7:40 de la ma&ntilde;ana donde se&ntilde;ala que &ldquo;el estado de Ojeda R&iacute;os es desconocido&rdquo;. <br><br> &bull; El gobernador de la colonia, An&iacute;bal Acevedo Vil&aacute;, revela su desconocimiento y que el FBI ha mantenido al gobierno desinformado. Indica que el caso ha sido mal manejado. <br><br> &bull; Seg&uacute;n informes de prensa, a las 8 de la ma&ntilde;ana del s&aacute;bado, dos helic&oacute;pteros, en el cual hab&iacute;a agentes con ropa de camuflaje, con las caras pintadas, casco y armas largas, sobrevolaron el &aacute;rea de Plan Bonito y dieron dos rondas. En cada ronda, uno baj&oacute; a tierra. <br><br> &bull; A las 11:00 AM el FBI en Plan Bonito recibe un env&iacute;o de retretes port&aacute;tiles. <br><br> &bull; Dos patrullas de la Unidad Canina llegan al &aacute;rea donde el guerrillero yace rodeado de su sangre. Est&aacute;n en el lugar de 12 a 12:25 PM. <br><br> &bull; Seis minutos despu&eacute;s, a las 12:31 PM dos detonaciones son escuchadas en los alrededores de la finca que el FBI escudri&ntilde;aba por todo rinc&oacute;n. <br><br> &bull; A las 12:43 PM el FBI permite la entrada al jefe de los fiscales en Puerto Rico, Pedro Ger&oacute;nimo Goyco. <br><br> &bull; Sobre la 1:30 PM entran a la escena varios miembros del Instituto de Ciencias Forenses (ICF). <br><br> &bull; La noticia recorre el pa&iacute;s y sobrecoge a todos por igual. Era la 1:36 de la tarde. El superintendente de la Polic&iacute;a, Pedro Toledo, ex agente del FBI, confirma lo que el pueblo ya lloraba: Filiberto Ojeda R&iacute;os fue asesinado. <br><br> &bull; Salen a las 2:11 PM dos helic&oacute;pteros de Plan Bonito. <br><br> &bull; A las 2:54 PM salen otros dos helic&oacute;pteros del &aacute;rea en estado de sitio. <br><br> &bull; El pueblo obliga a que el gobernador An&iacute;bal Acevedo Vil&aacute; se exprese (3:00 PM). En su residencia de La Fortaleza le exige al FBI que explique el operativo al pa&iacute;s y se muestra indignado por la forma en que muere Ojeda R&iacute;os. <br><br> &bull; A eso de las 3:34 p.m. llega al hogar de Filiberto el fot&oacute;grafo forense junto a otro personal del ICF. <br><br> &bull; Seg&uacute;n el jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, llegan refuerzos desde Virginia, EEUU, y a las 4:00 PM entran a la vivienda por primera vez. A esa hora se le permiti&oacute; acceso al lugar a la Polic&iacute;a de Puerto Rico. <br><br> &bull; Es a las 4:30 de la tarde que el FBI libera a la compa&ntilde;era Beatriz Rosado Barbosa de la C&aacute;rcel Federal en Guaynabo, ciudad aleda&ntilde;a a la capital. Le acompa&ntilde;an sus abogados Luis Camacho y el presidente del Colegio de Abogados, Julio Fontanet, as&iacute; como el doctor Luis Nieves Falc&oacute;n. No fue sino hasta ese momento del 24 de septiembre que la compa&ntilde;era del l&iacute;der machetero se entera de la muerte de su esposo. <br><br> &bull; El cad&aacute;ver del comandante guerrillero es removido de su hogar a las 5:15 PM. Los agentes buscan una ruta alterna para no enfrentarse con la manifestaci&oacute;n del pueblo que desde la noche anterior clamaba por justicia. <br><br> &bull; A las 6:00 de la tarde, el director del FBI ofrece una conferencia de prensa en la que confirma el vil asesinato de Filiberto Ojeda Reyes. Cientos de agentes participaron en el vergonzoso operativo. Han transcurrido pr&aacute;cticamente 27 horas desde que el FBI tom&oacute; por asalto la residencia del guerrillero clandestino. <br><br> &bull; Edgardo Ojeda, uno de los hijos de Filiberto llama a la cordura revolucionaria ante la indignaci&oacute;n de un pueblo que empieza a actuar sin direcci&oacute;n: &ldquo;Yo reclamo que se evite un tipo de violencia provocada. El pueblo lo que tiene que hacer es convertir todo esto en un proceso de organizaci&oacute;n, de reflexi&oacute;n y de preparaci&oacute;n para cuando realmente haga falta utilizar la violencia organizada&rdquo;. <br><br> &bull; Por todo el pa&iacute;s el pueblo expresa su dolor y angustia. Hay mensajes escritos en letreros y paredes que afirman: &ldquo;Filiberto, tu ejemplo vive&rdquo;, &ldquo;Filiberto, camarada, esta acci&oacute;n ser&aacute; vengada&rdquo; o &ldquo;FBI asesinos&rdquo;. <br><br> &bull; El doctor H&eacute;ctor Pesquera participa en la autopsia al cad&aacute;ver del guerrillero. Le confirma al pa&iacute;s que muri&oacute; desangrado. El FBI le dej&oacute; morir, as&iacute;, de poco a poquito. Un hilo de sangre&hellip; <br><br> &bull; Contin&uacute;an las manifestaciones por toda la Isla, individuales o colectivas. <br><br> Domingo, 25 de septiembre de 2005 <br><br> &bull; Se informa al pueblo oficialmente por el director del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), P&iacute;o Rechany que el Comandante Filiberto Ojeda R&iacute;os &ldquo;no tuvo una muerte r&aacute;pida. Muri&oacute; desangrado tras recibir un solo disparo durante el operativo del FBI el viernes&rdquo;. La autopsia a Ojeda R&iacute;os fue realizada por los pat&oacute;logos Francisco Cort&eacute;s y Eda Rodr&iacute;guez. En el proceso estuvieron presentes el doctor H&eacute;ctor Pesquera, y el pat&oacute;logo Jos&eacute; Simons, amigos de la familia de Filiberto. Rechany agreg&oacute; que &ldquo;es muy dif&iacute;cil establecer una hora exacta (de la muerte). Es muy dif&iacute;cil decir si fue una hora, media hora. Lo que s&iacute; es que no muri&oacute; de inmediato, que recibi&oacute; el impacto de bala y qued&oacute; vivo&rdquo;. <br><br> &bull; Los restos del guerrillero son honrados en la Funeraria Escardille de San Juan. <br><br> &bull; En un acto de respeto y orgullo nacional, el cuerpo del comandante machetero es trasladado al Ateneo Puertorrique&ntilde;o donde el pueblo podr&aacute; honrarle desde las 9 de la noche de ese domingo.  <br><br> &bull; Se trasladan los restos del h&eacute;roe nacional, Comandante Filiberto Ojeda, al Colegio de Abogados en una marcha a pie en la que participaron cientos de personas y donde el pueblo continuar&aacute; el velatorio hasta las 10 de la ma&ntilde;ana del martes. <br><br> &bull; Sigue en aumento la indignaci&oacute;n en el pa&iacute;s y en el exterior por la manera en que falleci&oacute; el guerrillero de 72 a&ntilde;os. <br><br> &bull; La noticia sale en todos los medios de comunicaci&oacute;n internacionales. Miles de puertorrique&ntilde;os de la di&aacute;spora boricua salen a las calles pidiendo justicia. Por otro lado, se comienzan a recibir comunicados de personas e instituciones esparcidas por el mundo en donde se hacen eco del clamor de los puertorrique&ntilde;os. <br><br> Lunes, 26 de septiembre <br><br> &bull; La compa&ntilde;era de Ojeda R&iacute;os, Beatriz, en conferencia de prensa fustiga al FBI y se&ntilde;ala los argumentos falsos de que el guerrillero fue el primero en abrir fuego contra los federales. Aclara que Filiberto continuaba con vida al ella ser sacada por el FBI del &aacute;rea de Plan Bonito. <br><br> &bull; Al son de &ldquo;no nos da la gana de ser una colonia norteamericana&rdquo;, &ldquo;ni con lluvia ni con balas esta lucha no se acaba&rdquo; y &ldquo;no hay nada de criminal en defender la libertad&rdquo;, a las 10:00 AM los estudiantes toman la Universidad de Puerto Rico en R&iacute;o Piedras, arr&iacute;an la bandera yanqui y ondean a media asta la monoestrellada en la Torre del recinto.  <br><br> &bull; A las 11:30 AM una gran pancarta con el rostro del guerrillero y la frase &ldquo;Filiberto, sigues en el coraz&oacute;n del pueblo&rdquo; cubri&oacute; la fachada de la Torre, icono del campus riopedrense. Las clases fueron suspendidas. Los estudiantes atacaron un negocio gringo de hamburguesas situado dentro del campus. <br><br> &bull; Debido a la repercusi&oacute;n internacional y nacional el Departamento de Justicia de Estados Unidos inicia una investigaci&oacute;n interna de la conducta de sus agentes durante el operativo. Se sabe que la investigaci&oacute;n no aportar&aacute; nada: El imperio se investiga a s&iacute; mismo. <br><br> &bull; Los abogados de Filiberto Ojeda R&iacute;os env&iacute;an una carta al jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, y al jefe de los fiscales federales, Humberto Garc&iacute;a, exigiendo acceso inmediato a la residencia en la que muri&oacute; el viernes el jefe del Ej&eacute;rcito Popular Boricua, adem&aacute;s de cualquier documento, archivos de computadoras, v&iacute;deos y grabaciones. Tambi&eacute;n solicitaron todos los nombres de los agentes que participaron en el operativo al igual que la identidad del francotirador que puso fin a la vida del h&eacute;roe de nuestra Am&eacute;rica. \"Estamos muy preocupados de que se pueda producir la alteraci&oacute;n de la escena\", indicaron los abogados Luis Abreu El&iacute;as, representante legal de Ojeda R&iacute;os por m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, Wilma Rever&oacute;n y Jan Susler. La misiva fue firmada conjuntamente y a nombre de la compa&ntilde;era del guerrillero por el Dr. Luis Nieves Falc&oacute;n, y los juristas Julio Eduardo Torres y Luis Camacho. <br><br> Martes, 27 de septiembre <br><br> &bull; El pueblo contin&uacute;a haciendo justicia por su mano. Entran a la oficina del Ej&eacute;rcito estadounidense ubicada en el edificio Park Plaza, en Mayag&uuml;ez, ciudad al Oeste de la Isla y colocan letreros alusivos a Filiberto. Pintan en las paredes consignas como \"Filiberto vive\", \"Go Home Yankee\", entre otros. Da&ntilde;an y rompen los vidrios de varios veh&iacute;culos del ej&eacute;rcito. En la oficina del Servicio Postal ubicada frente al Departamento de Educaci&oacute;n, un grupo baja la bandera estadounidense y la hace a&ntilde;icos. Lo mismo sucede en otros lugares de la patria, como en las cercan&iacute;as de la Base Mu&ntilde;iz en la ciudad de Carolina (de triste recordaci&oacute;n para el invasor yanqui cuando los Macheteros le hicieron estallar all&iacute;, frente a sus narices nueve cazabombarderos). <br><br> &bull; Un grupo de j&oacute;venes colocan a media asta frente al Capitolio, casa de las leyes en Puerto Rico, la bandera de los Macheteros. La ense&ntilde;a verde, con un machete en rojo al centro y en &aacute;ngulo de izquierda a derecha ondea en homenaje al comandante del EPB-Macheteros. <br><br> &bull; En el Colegio de Abogados los familiares y compa&ntilde;eros cierran el f&eacute;retro que alberga el cuerpo de Filiberto justo a las 10:17 de la ma&ntilde;ana.  <br><br> &bull; Sobre las 10:30 AM inici&oacute; la dolorosa despedida. Una caravana de veh&iacute;culos flanqueada por miles de puertorrique&ntilde;os a cada lado de la avenida que enarbolaban machetes, flores, carteles, banderas y clamaban &iexcl;Viva! a su h&eacute;roe, comenz&oacute; su andar lento hacia el cementerio de R&iacute;o Blanco en Naguabo. La letra revolucionaria del himno puertorrique&ntilde;o resurg&iacute;a de las gargantas. Los pu&ntilde;os en alto a su paso, le daban el adi&oacute;s postrero a su comandante. Cinco horas le tomar&iacute;a llegar al camposanto. Mientras, banderas estadounidenses eran quemadas a lo largo y ancho del pa&iacute;s. <br><br> &bull; A las 3:25 un ay largo y apretado colm&oacute; el espacio. Filiberto llegaba al camposanto con su f&eacute;retro resguardado por la bandera de Lares. La que el Padre de la Patria, Ram&oacute;n Emeterio Betances creara como ense&ntilde;a libertaria en 1868. <br><br> &bull; Un solo de trompeta se hizo escuchar. Las notas de Verde luz de Antonio Cab&aacute;n Vale (El Topo) que muchos consideran el segundo himno nacional, vibraron en la trompeta de Humberto Ram&iacute;rez. Andy Monta&ntilde;ez con voz entrecortada, se uni&oacute; al homenaje del guerrillero y cant&oacute; La Borinque&ntilde;a revolucionaria escrita por Lola Rodr&iacute;guez de Ti&oacute; para la gesta del Grito de Lares en 1868 cuando el pueblo se alz&oacute; contra la tiran&iacute;a espa&ntilde;ola. <br><br> &bull; En Hormigueros, en Plan Bonito, los vecinos se reun&iacute;an y enterraban a Caoba, la perrita inmolada junto a su amo. Una placa rememorar&iacute;a el sangriento suceso y un &aacute;rbol de caoba cobijar&iacute;a su tumba. <br><br> &bull; El FBI se lleva una sorpresa. Ellos que hab&iacute;an pensado que matando a Filiberto acababan con los Macheteros tragan amargo. Frente al ata&uacute;d del comandante otro comandante se da a conocer ante los patriotas. Un comunicado es le&iacute;do. Lo firma el Comandante Guas&aacute;bara (guerra en lengua ta&iacute;na) a nombre del Ej&eacute;rcito Popular Boricua-Macheteros. Desde el clandestinaje en &ldquo;alg&uacute;n lugar de la Patria&rdquo;, jur&oacute; &ldquo;hacer justicia&rdquo; a su dirigente vilmente asesinado. &ldquo;Agradecemos al pueblo sus muestras de solidaridad y les convocamos a unirse para que este crimen inmenso no quede sin castigo. La orden nos fue dada: pa&rsquo;lante (refiri&eacute;ndose a las &uacute;ltimas palabras que le dijo Filiberto a su compa&ntilde;era). El Ej&eacute;rcito Popular Boricua contin&uacute;a la lucha. Y ahora con mayor tes&oacute;n porque el abuso, el atropello, la crueldad infinita que ha mostrado el enemigo con nuestro comandante y su compa&ntilde;era no nos intimida. Al contrario, nos reafirma en nuestra decisi&oacute;n de liberar a nuestra patria de la garra imperial que la oprime. Los Macheteros juramos hacer justicia a nuestro comandante y a nuestra patria. Yanquis asesinos, sus d&iacute;as est&aacute;n contados, revolcaron el hormiguero; todo boricua machetero...&rdquo;, le&iacute;a en parte el mensaje que fue recibido con muestras de algarab&iacute;a por el pueblo all&iacute; reunido. <br><br> &bull; En su mensaje a la patria y a su compa&ntilde;ero, Beatriz reafirm&oacute; su amor a Filiberto y a la causa por la que fuera asesinado por los agentes federales. Indic&oacute; que la bandera revolucionaria de Lares ondear&aacute; sobre la tumba de su compa&ntilde;ero, &ldquo;se&ntilde;alando tu trinchera desde la cual, machete en mano, continuar&aacute;s tu lucha&rdquo;. <br><br> &bull; Otra canci&oacute;n en homenaje al compa&ntilde;ero l&iacute;der machetero es interpretada. Se trata de HF de la autor&iacute;a de Mickie Rivera. La H y la F corresponden a las siglas de Hermano Filiberto. El pueblo canta: &ldquo;Como el invasor se alimenta de su propio miedo, que cada noche va perdiendo vuelo, porque sabe que aqu&iacute; estamos preparaos, que si el pitirre puede contra el guaraguao, el &aacute;guila tambi&eacute;n va a temblar. Una vez cre&iacute; perderte y no te pierdo, algunas veces sangre y otras, cicatriz, cuando creo que vas, vienes de regreso, clandestina forma de ser feliz. Los que se atrevieron a ponerle un precio a tus manos, a tu coraz&oacute;n, no saben de historias, no saben de sue&ntilde;os, te quiero vivo y no muerto, te quiero vivo y no muerto, Hermano Filiberto&rdquo;. <br><br> &bull; A las 5:15 de la tarde, un pitirre en la lejan&iacute;a emprend&iacute;a vuelo remontando cielos, buscando su estrella&hellip; &iexcl;hasta la victoria siempre, comandante! <br><br>  <br>  <br> <\/p>\n","contact":"","link":"","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"FBI ASSASSINS","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2005\/10\/136896.php"},"attachments":[],"comments":[]}