{"article":{"id":135152,"heading":"Del XVI FMJE al VI FSM: Las pachangas de Ch\u00e1vez en Venezuela","author":"Redacci\u00f3n del peri\u00f3dico El Libe","created":"2005-09-11 13:50:26","modified":"2026-10-25 17:02:53","last_modified":"Mon, 26 Oct 2026 00:02:53","article":"<br>  <br> Se realiz&oacute; en Caracas, por los d&iacute;as de agosto, un evento que evidentemente fue sugerido por los asesores cubanos del aparato propagand&iacute;stico oficial: el XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (XVI FMJE). El fidelismo hab&iacute;a reflotado en 1997 esta conmemoraci&oacute;n de ra&iacute;z stalinista en la b&uacute;squeda desesperada por apoyos a su fosilizado r&eacute;gimen, si bien aquello no fue ni la sombra del pasado, pues faltaba la extinta Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica que hab&iacute;a dado el indispensable soporte econ&oacute;mico y pol&iacute;tico a los festivales precedentes. Por suerte para el gobierno castrista, ahora a cargo de tan decadente franquicia, aparecieron interesados en darle ox&iacute;geno financiero: en 2001 fueron los gobernantes militares de Argelia; quienes realizaron el show para proveerse de una cobertura por la izquierda a la represi&oacute;n genocida que entonces ejecutaban contra la etnia bereber y la insurgencia isl&aacute;mica. Luego vino otro mandatario marcial forrado de divisas petroleras: el h&eacute;roe del Museo Hist&oacute;rico-Militar, cuyo gobierno financi&oacute; el tinglado a un costo, oficialmente reconocido y aprobado por la sumisa Asamblea Nacional, de 1,8 millardos de bol&iacute;vares (cerca de 84 millones de US $ al cambio oficial), pero que dado lo visto y padecido durante su incidencia, debi&oacute; alcanzar una factura final sobre los 90 millones de d&oacute;lares.  <br>  <br>   <br>  <br> El XVI FMJE se caracteriz&oacute; por un tono aclamacionista que podr&iacute;a creerse impensable en estos tiempos. Aparte del pat&eacute;tico espect&aacute;culo de ver a la delegaci&oacute;n norcoreana llevando en procesi&oacute;n los &iacute;conos sacros de Kim Il Sung y su heredero, el &Uacute;ltimo Emperador, la gran mayor&iacute;a de los concurrentes particip&oacute; sin chistar en ceremoniales de exaltaci&oacute;n al gobierno criollo y a su l&iacute;der (en menor medida, tambi&eacute;n a Castro y su dictadura). Ciertamente, esa participaci&oacute;n era forzosa para muchos &ldquo;compatriotas&rdquo; (igual que en los m&iacute;tines electorales, los jefes impusieron asistencia a los funcionarios p&uacute;blicos) y buena parte de los visitantes, que as&iacute; compensaban gastos y mimos dispensados por el Estado anfitri&oacute;n. Quienes y cuando pudieron, eludieron con todo gusto esos &ldquo;deberes solidarios y revolucionarios&rdquo;, de manera que as&iacute; como hubo los dedicados ciegamente al shopping y al turismo, otros pudieron confrontarse con una realidad que desmiente con aspereza la imagen internacional promocionada por la autoproclamada revoluci&oacute;n socialista del Siglo XXI.  <br>  <br>   <br>  <br> El Festival no ocult&oacute; su condici&oacute;n de evento hecho a la medida del patrocinante, pues adem&aacute;s de la glorificaci&oacute;n personalista al caudillo se impuso la pesada est&eacute;tica y simbolog&iacute;a cursilona de la &ldquo;revoluci&oacute;n bolivariana&rdquo;, as&iacute; como el contenido ideol&oacute;gico que domin&oacute; el evento. El cacareado &ldquo;anti-imperialismo&rdquo; se limit&oacute; a remachar sobre lo malvados que resultan Bush y sus secuaces cercanos, caracterizados gen&eacute;rica y borrosamente como neoliberales y globalizadores, sin entrar en detalles para no tener que dar mayores explicaciones sobre los patentes compromisos del gobierno chavista con corporaciones transnacionales (como la Chevron o la Conoco-Phillips) y con agendas imperialistas (como el Plan Puebla-Panam&aacute;) que aparentemente no ser&iacute;an tan diab&oacute;licas. Largas tandas del FMJE se ocuparon del militarismo, en el curso de las cuales se cumplieron verdaderas proezas de malabarismo verbal para presentar como represores militaristas a los gobiernos pro-yankis sin que eso sonara como acusaci&oacute;n para reg&iacute;menes como el argelino, el norcoreano, el cubano o el venezolano. Como dato anecd&oacute;tico, este debate &ldquo;anti-militarista&rdquo; se realiz&oacute; en Fuerte Tiuna, instalaci&oacute;n castrense de Caracas, donde adem&aacute;s se aloj&oacute; a hu&eacute;spedes extranjeros que debieron someterse a las delicias de la disciplina cuartelera mientras estuvieron all&iacute;. Tambi&eacute;n hubo su dosis de chauvinismo rampl&oacute;n, lo que ya el primer d&iacute;a result&oacute; insoportable para algunos asistentes que se retiraron al impon&eacute;rseles la obligaci&oacute;n de marchar tras su respectiva bandera nacional frente a la tribuna del Comandante de Sabaneta. En las sesiones, la verborrea patri&oacute;tica que aliment&oacute; tanto al discurso anti-gringo como las loas a Estados, ej&eacute;rcitos y dem&aacute;s instituciones opresivas, con m&aacute;s o menos vaguedad tend&iacute;a a sostener que &ldquo;la naci&oacute;n&rdquo; (identificada con la estructura estatal) ser&aacute; base fundamental del socialismo del nuevo milenio (&iquest;se llamar&aacute; entonces nacional-socialismo?).  <br>  <br>   <br>  <br> - &hellip;Y en enero, vuelve el rumbero  <br>  <br>   <br>  <br> La parranda de agosto tuvo todas las trazas de ser esencialmente pre&aacute;mbulo y ensayo del acto de promoci&oacute;n internacional al cual el gobierno venezolano est&aacute; apostando m&aacute;s fuerte: la celebraci&oacute;n en Caracas, del 25 al 29 de enero del 2006, del VI Foro Social Mundial Polic&eacute;ntrico Sede Am&eacute;ricas (VI FSM). En este caso, se trata de un evento que en t&eacute;rminos de vigencia socio-pol&iacute;tica podr&iacute;a representar mucho m&aacute;s que el ajado cascar&oacute;n de los FMJE, pues no s&oacute;lo es ajeno al peso de un pasado stalinista, sino que efectivamente puede alegar que es un espacio que congrega al menos a buena parte los movimientos sociales que en el mundo de hoy luchan contra el neoliberalismo y su pensamiento &uacute;nico, proponiendo alternativas de participaci&oacute;n y protagonismo colectivo. Los FSM comenzaron en Porto Alegre, Brasil, en 2001, como &aacute;mbito de oposici&oacute;n a los Foros Econ&oacute;micos Mundiales que cada a&ntilde;o desde 1971 convocan los poderes pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos del capitalismo en Davos, Suiza. Dada la aspiraci&oacute;n en ampliar su capacidad de convocatoria, se decidi&oacute; que a partir de 2006 las sesiones anuales del FSM fuesen polic&eacute;ntricas, con varias sedes alrededor del mundo, que ese a&ntilde;o ser&iacute;an Caracas, Bamako &ndash; en Mal&iacute;, &Aacute;frica &ndash; y Karachi &ndash; en Pakist&aacute;n -.  <br>  <br>   <br>  <br> Desde un comienzo, a pesar de la imagen de amplitud, dinamismo y originalidad que los promotores del FSM han impulsado con relativo &eacute;xito, diversas voces han alertado sobre los eventuales riesgos y disimuladas hipotecas que este evento y su agenda implican para los nuevos movimientos de lucha social. Al inicio, esas advertencias eran m&aacute;s gen&eacute;ricas y, pese a todo, no cuestionaban los fundamentos de la iniciativa; pero progresivamente se han hecho m&aacute;s precisas y densas en sus cr&iacute;ticas, las cuales han calado de tal modo que incluso han propiciado la realizaci&oacute;n de Foros Sociales Alternativos con los sectores m&aacute;s avanzados y combativos que han asistido a los &uacute;ltimos FSM. No es posible detenernos aqu&iacute; a examinar esa argumentaci&oacute;n cr&iacute;tica radical, pero remitimos a diversos documentos accesibles por Internet que la exponen con claridad y elocuencia, como por ejemplo: &ldquo;Extra&ntilde;os amigos del FSM de Porto Alegre&rdquo; de B. Busaniche, &ldquo;Lo peque&ntilde;o es bello&rdquo; de N. Klein, y &ldquo;El Foro reh&eacute;n y la trepanaci&oacute;n de las ONG`s&rdquo; de www.lavaca.org (tambi&eacute;n publicado en El Libertario # 41).  <br>  <br>   <br>  <br> Pese a todo, para los estrategas propagand&iacute;sticos chavistas resultaba demasiado atrayente la oportunidad de contar con un FSM caraque&ntilde;o (as&iacute; sea polic&eacute;ntrico); privilegiada caja de resonancia para la promover esta particular revoluci&oacute;n de mucho ruido y pocas nueces. Entonces, movieron todas sus influencias pol&iacute;ticas y de $olidaridad (particularmente con el PT brasilero, del que se conoce su receptividad a argumento$ de pe$o). De este modo, ahora se procede a toda marcha a los preparativos del evento, en una escala que promete dejar muy corto al XVI FMJE, que recibi&oacute; apenas unos 15.000 asistentes, mientras para el VI FSM se asoman cifras que sobrepasan a los 100.000; lo que llevado al terreno de los costos implica montos superiores a los 250 millones de d&oacute;lares (&iexcl;una ganga para un Estado con reservas sobre los 30 millardos de $!).  <br>  <br>   <br>  <br> Habr&aacute; quien vea como excesivamente mordaz y desconfiado el tono en el cual nos referimos al VI FSM, pues a pesar de todo el &ldquo;movimiento de movimientos&rdquo; es consciente y est&aacute; tomando medidas respecto a los retos que debe superar, lo que por ejemplo se muestra en el documento (tambi&eacute;n de f&aacute;cil ubicaci&oacute;n en Internet) &ldquo;Hacia el FSM Caracas enero 2006 &ndash; La dimensi&oacute;n de nuestra responsabilidad&rdquo; de E. Lander, uno de los principales responsables organizativos del evento. Pero tales esperanzas se desvanecen al contrastar las cuidadosas alusiones de Lander sobre el modo de superar los problemas que implica organizar el Foro hoy en Venezuela, con todo lo dem&aacute;s que se encuentra en Google al colocar la frase &ldquo;VI Foro Social Mundial&rdquo;, constituido esencialmente por documentaci&oacute;n burocr&aacute;tico-informativa de tono semejante a la que aparece al escribir &ldquo;XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes&rdquo;. El &uacute;nico otro texto donde se reflexiona con alg&uacute;n cuidado es &ldquo;Hacia el II FSA y el VI FSM polic&eacute;ntrico&rdquo; de I. Le&oacute;n, escrito desde una perspectiva que asoma lo que es de esperar sea la l&iacute;nea oficialista a imponer en los actos apote&oacute;sicos de enero pr&oacute;ximo, en una t&oacute;nica que solo confirma las palabras contundentes de Naomi Klein: &ldquo;Para algunos, el secuestro del Foro Social Mundial por los partidos pol&iacute;ticos y los hombres poderosos es prueba de que los movimientos contra la globalizaci&oacute;n empresarial finalmente est&aacute;n madurando y volvi&eacute;ndose &lsquo;responsables&rsquo;. Pero, &iquest;realmente significa ser tan maduro, en medio del cementerio de fallidos proyectos pol&iacute;ticos de izquierda, creer que el cambio vendr&aacute; al depositar tu voto por el m&aacute;s reciente l&iacute;der carism&aacute;tico, y luego cruzar los dedos y esperar lo mejor? &iexcl;Un poco de seriedad, por favor!&rdquo;.  <br>  <br>  \n","contact":"ellibertario@nodo50.org","link":"http:\/\/www.nodo50.org\/ellibertario","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"* Art\u00edculo de El Libertario, # 44, septiembre-octubre 2005, donde se expone el tinglado de las mega-ceremonias internacionales con las que el r\u00e9gimen chavista pretende adquirir legitimidad revolucionaria a punta de petrod\u00f3lares y palabrer\u00eda. ","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2005\/09\/135152.php"},"attachments":[],"comments":[]}