{"article":{"id":112204,"heading":"En circulaci\u00f3n Directorio Anarquista Latinoamericano","author":"Redacci\u00f3n del peri\u00f3dico El Libe","created":"2004-06-10 18:45:34","modified":"2026-10-25 17:02:53","last_modified":"Mon, 26 Oct 2026 00:02:53","article":"<br>  <br> Con la convocatoria a referenda revocatorios de los mandatos del Presidente de la Rep&uacute;blica y de diversos diputados de la Asamblea Nacional, se abre un lapso electoral -tomando en cuenta sus diferentes momentos- de por lo menos 3 a&ntilde;os de duraci&oacute;n.  Arranca de esta manera un per&iacute;odo oscuro para los movimientos sociales de diverso signo del pa&iacute;s, nefasto en tanto la electoralizaci&oacute;n de la crisis s&oacute;lo legitima las dirigencias de los dos bandos neoliberales (chavismo cupular y oposici&oacute;n medi&aacute;tica) que actualmente se disputan el pa&iacute;s. De las tantas consecuencias que esta realidad implica, s&oacute;lo resaltaremos dos: La agudizaci&oacute;n del chantaje acr&iacute;tico y la supeditaci&oacute;n de las reivindicaciones concretas a la l&oacute;gica suprema de la acumulaci&oacute;n pol&iacute;tico-partidista. <br><br> Uno de los aciertos de los conserjes del poder de ambas toldas es haber consensuado medi&aacute;ticamente una polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica de l@s venezolan@s, manique&iacute;smo falso en tanto el accionar econ&oacute;mico de ambos favorece al capital internacional y se exhibe ante ellos como garant&iacute;a de gobernabilidad y apego a los c&aacute;nones de la formalidad democr&aacute;tica. En un discurso vac&iacute;o de propuestas y contenido, cada sector demoniza al adversario y se presenta a s&iacute; mismo como la garant&iacute;a de valores abstractos -la \"revoluci&oacute;n\" o \"la libertad\"- promocionados discursiva y emocionalmente a trav&eacute;s de sus medios de comunicaci&oacute;n. Si entendemos cada conglomerado como un partido, podemos f&aacute;cilmente constatar c&oacute;mo cada uno le exige a sus afiliados una incondicionalidad ciega, en la que todos los errores o componendas son siempre achacables a la eterna conspiraci&oacute;n de los otros. Los cuestionamientos autocr&iacute;ticos, cuando los hay, se hacen en voz baja; si se ventilan demasiado los propios pares lo silencian con la sentencia \"no hay que darle armas al enemigo\". Respondiendo con \"esp&iacute;ritu de cuerpo\", militantes honestos de base se han pervertido al justificar lo injustificable, o en los peores casos, tolerar en su seno los actos que dicen combatir de los otros en aras de la \"victoria definitiva\". Si cualquier m&iacute;nima disidencia interna era r&aacute;pidamente adjetivada de \"traici&oacute;n\", en los d&iacute;as que se avisoran ser&aacute;n pr&aacute;cticamente autocensuradas desde el inicio. <br><br> Las &eacute;lites pol&iacute;ticas de lado y lado necesitan una participaci&oacute;n de los suyos a conveniencia. Las agendas de cada movimiento social y su propia autonom&iacute;a se hipotecan en pos de coyunturas decididas desde arriba. Las movilizaciones y los esfuerzos de cada cual se enfocan en legitimar a su bando como \"la mayor&iacute;a\", postergando sus propias reivindicaciones para un momento que nunca llegar&aacute;: la supuesta \"profundizaci&oacute;n del Proceso\" o la pretendida \"restauraci&oacute;n de la libertad\". El movimiento popular ha cedido al chantaje y se ha convertido en un mero ap&eacute;ndice de una estrategia que legitima al Estado y sus mecanismos institucionalizados de participaci&oacute;n, repetimos, una participaci&oacute;n de piernas muy cortas. Despu&eacute;s del aprendizaje experimentado a partir de 1992 -post Caracazo, con un accionar beligerante en ascenso-, desde 1998 los venezolanos somos &uacute;nicamente convocados para hacer bulto de la comparsa electoral, pegar afiches e inscribir votantes. La autonom&iacute;a de acci&oacute;n de los colectivos oprimidos -y su propia agenda pol&iacute;tica- queda relegada a un segundo plano, cuando no expl&iacute;citamente recuperada o  <br>  <br> inmovilizada. En este sentido las experiencias castradas de la toma de la Universidad Central de marzo de 2001, de las 9 f&aacute;bricas \"tomadas\" por los trabajadores, la llamada \"Constituyente petrolera\", las ocupaciones de edificaciones urbanas y las asambleas de vecinos deber&iacute;an aleccionarnos sobre cual camino evitar. <br><br> El trabajo inaplazable en el momento actual es profundizar las redes sociales de los de abajo, de los oprimidos y las minor&iacute;as, prefigurando aqu&iacute; y ahora las relaciones sociales liberadoras de todas las miserias que nos agobian. Se&ntilde;alar a quienes pretenden convencernos de elegir por lo \"menos malo\" y postergar nuestros deseos para un hipot&eacute;tico ma&ntilde;ana como lo que son: bur&oacute;cratas -o aspirantes a serlo- &aacute;vidos de un pedazo del pastel. Revocar un cargo dejando la estructura de dominaci&oacute;n intacta es permitir al poder que se reconfigure bajo nuevas formas y perpetuar la miseria, el desempleo, la inseguridad social y la entrega de nuestros salarios y riquezas al capitalismo globalizado, ese que bien representan las dos c&uacute;pulas en pugna.  <br><br> Autogobierno, autonom&iacute;a y autogesti&oacute;n &iexcl;Ahora! <br>  <br> \n","contact":"ellibertario@nodo50.org","link":"www.nodo50.org\/ellibertario","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"* Contra viento y marea, el vocero de la Comisi\u00f3n de Relaciones Anarquistas de Venezuela nuevamente sale a la calle, para enfrentar al maniqueismo tramposo que hoy abruma la escena pol\u00edtico-social de este pa\u00eds y proponiendo alternativas consecuentes de libertad e igualdad en solidaridad.","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2004\/06\/112204.php"},"attachments":[],"comments":[]}