{"article":{"id":102830,"heading":"Po\u00e9tica de los Hospitales","author":"Fernando Buen Abad Dom\u00ednguez","created":"2004-02-12 11:03:59","modified":"2026-10-25 17:02:53","last_modified":"Mon, 26 Oct 2026 00:02:53","article":"<p>Po&eacute;tica del Hospital <br>  <br> Abstract <br>  <br> Hospital, Calidad y Poes&iacute;a <br>  <br> Pocos conceptos tienen tanta relaci&oacute;n y compromiso con la Calidad como el concepto Poes&iacute;a. Desde la teor&iacute;a hasta la pr&aacute;ctica poes&iacute;a implica salto cualitativo. Expectativa cierta de lo mejor animada por certezas concretas. La calidad es una exigencia &eacute;tica que comparte la poes&iacute;a. Uno espera de la poes&iacute;a eso que, con fantas&iacute;a o sin ella, nos acerque al disfrute renovado de la calidad. En las artes o en las ciencias.  <br>  <br> Calidad y poes&iacute;a son t&eacute;rminos irreductibles. Contienen dimensiones Inter. Disciplinarias que rebasan los c&aacute;nones convencionales de sus definiciones respectivas. Aunque para muchas disciplinas el t&eacute;rmino poes&iacute;a resulta distante o indiferente (incluso con su diversidad de significados) es imposible sustraerse a su presencia, e influencia, en la mayor&iacute;a de las actividades humanas. Visible o no, la poes&iacute;a se reserva un lugar privilegiado en nuestras vidas, unas veces como sin&oacute;nimo de calidad, otras como su promesa. Unas veces como tensi&oacute;n exigente y otras como oportunidad de encuentro. Y un hospital es territorio privilegiado para semejante tensi&oacute;n y encuentro entre la calidad y la poes&iacute;a, encadenado, superpuesto o amalgamado. No verlo, saberlo o quererlo puede suponer descuido que pude acabar en negligencia.  <br><br>  <br><br> Po&eacute;tica del Hospital <br>  <br> Fernando Buen Abad Dom&iacute;nguez <br><br> Nada hay en los hospitales que sea distinto al templo. Son a su modo espacios sagrados donde se reconcilian todos los di&aacute;logos humanos con la vida o la muerte. Lugar y tiempo de religar que se trasciende a s&iacute; mismo con oscilaciones vertiginosas entre el dolor y la creaci&oacute;n. Ni m&aacute;s ni menos. Todo hospital es respuesta a la esperanza. Estancia de polaridades resueltas en transito constante sobre abismos. Enfermos, enfermeras y m&eacute;dicos asisten al drama de todas las contradicciones e impotencias de la leyenda que admite al hospital como escenario y protagonista. El hospital es m&aacute;s que edifico. Su car&aacute;cter de espacio ceremonial sagrado donde se rinde culto a la existencia, trasmuta cuanto objeto y sujeto acude a &eacute;l para pedir o dar alguna ofrenda. Nada ni nadie es el mismo entre sus muros. Por sencilla o compleja que sea la raz&oacute;n de su presencia, quien acude a un hospital percibe los efluvios arrobadores de cierta m&iacute;stica inefable pre&ntilde;ada con fe. Y crea h&aacute;bitos. Ning&uacute;n racionalismo funcionalista lo ha explicado. <br>  <br> Un hospital contiene en sus aciones y definiciones las sustancias hist&oacute;ricas de toda evoluci&oacute;n humana. De ellas nace y a ellas vuelve, ladrillo sobre ladrillo, entregado dial&eacute;cticamente a la recomposici&oacute;n de todo cuanto soporta la felicidad m&aacute;s genuina de los humanos. Los hospitales se construyen con arquitectura de vida e ingenier&iacute;a de futuro. Sus principios son el origen.  Templos donde la oraci&oacute;n m&aacute;s potente se canta sobre los hechos entre din&aacute;micas vertiginosas que no siempre paladean &eacute;xitos. Templos de lo definitivo, la totalidad y el desaf&iacute;o puestos a prueba permanente para fecundar cuanto indicio de alivio apetezca a cuerpos y almas. Habr&aacute; que expulsar a fuerza de fustes al mercenario que no obedezca esos mandatos. Eso tambi&eacute;n es salud.En cada hospital se repone la historia entera de los dem&aacute;s. Son lo mismo en sus diferencias. La &uacute;nica verdadera especialidad es el compromiso apasionado. Lo supo Hipocrates; lo sabe la vida.  Ni las arremetidas descomunales de la miseria neoliberal y posmoderna es capaz de sofocar la potencia de mandatos irrefutables que sudan sus verdades entre muros de hospitales. Muros espejo, altar e interrogaci&oacute;n. Nada puede callar el himno de significados sociales que pre&ntilde;an la propiedad hist&oacute;rica de un hospital y que llaman a cuentas toda pr&aacute;xis. Desde la administraci&oacute;n hasta el quir&oacute;fano.  Cons&eacute;rvese en lugar fresco. El olvido es una enfermedad progresiva y mortal.Quien construye hospitales, sin prop&oacute;sitos mesi&aacute;nicos lavaderos de culpas, sin contratismo ingenieril rentista de privilegios pol&iacute;ticos, sin robo organizado farmacol&oacute;gicamente, sin monopolio tecnol&oacute;gico-cient&iacute;fico, sin mafias de ineficiencia y sin demagogia gubernamental, participa de una santidad que renueva sus significados en el seno de la sustancialidad colectiva. Los hospitales deben ser para todos, si no, traicionan la hospitalidad de un ser y raz&oacute;n de ser que requiere necesariamente lo colectivo para alimentar su sentido. La salud no es propiedad privada. En un hospital el tiempo- espacio son lo mismo actualizados dial&eacute;cticamente porque se retrata cuerpo y alma de cuanto somos en dolor, fecundidad, fuerza espiritual, entrega, solidaridad y resignaci&oacute;n. La materia edilicia es tambi&eacute;n rito y liturgia que a su manera fundamenta la raz&oacute;n de s&iacute; con luz de futuro. La partida de ajedrez que juegan vida y muerte en el coraz&oacute;n de los hospitales se anima con piezas emocionales tomadas del alma humana desde siempre. Ag&iacute;tense bien antes de usarse. Nadie puede mirar a los hospitales con indiferencia. Entre beneficios y calamidades se parecen tanto a la vida... le deben tanto, que no alcanzaran los a&ntilde;os para acotar  las potencias de fetiche salvaguarda, conjuro, talism&aacute;n y templo, refugio provisional o definitivo, donde el destino toma residencia y nos transforma para siempre. <br><br> La Imagen del Hospital <br>  <br> Fernando Buen Abad Dom&iacute;nguez <br>  <br> Por invisible que parezca, lo que sustenta al hospital es esa red hist&oacute;rica de tensi&oacute;n emocional tejida dial&eacute;cticamente entre la vida y la muerte. Ah&iacute; surgen la Im&aacute;genes m&aacute;s potentes. Muros, techos, trabes, columnas, secciones, instrumentales, medicamentos, departamentos y oficinas, (por su parte tambi&eacute;n generadores de Im&aacute;genes) son an&eacute;cdotas esc&eacute;nicas donde se verifica el drama t&eacute;cnico-filos&oacute;fico del conocimiento, la comunicaci&oacute;n y la creaci&oacute;n. No es poca cosa, es poco lo que se estudia. <br>  <br> Como actores en ese escenario, usuarios, enfermeras, m&eacute;dicos y asistentes administrativos, representan a escala virtudes y vicios del contexto social. Desde lo general hasta lo &iacute;ntimo. Dolor, esperanza, muerte o rutina cotidianos, devastadores, vertiginosos, reconciliadores y cuestionantes. &iquest;Con qu&eacute; filosof&iacute;a se encaran dese cualquier opini&oacute;n? Para pol&iacute;ticos, profesionales o usuarios esta en cuesti&oacute;n fundamentalmente el amor por la vida. Con todas sus expresiones, t&eacute;cnicas, administrativas, ideol&oacute;gicas y human&iacute;sticas. Uno quiere en un hospital la Imagen de &ldquo;los universales&rdquo; en cada particular. Si lo deseable es que el hospital retenga enfermos durante el menor tiempo posible, por negocio, productividad, eficiencia, o todo junto, lo que resuelve tal problema est&aacute; en muchos lugares menos en el hospital. El hospital es una instancia dram&aacute;tica por necesidad y por definici&oacute;n. No puede no serlo. El problema es c&oacute;mo se entiende y maneja semejante drama. Como tecn&oacute;crata, empresario, mesias,  superh&eacute;roe, bur&oacute;crata o artista de cine, entre otros arquetipos, mejores o peores. <br>  <br> C&oacute;mo se entiende e interpreta el drama (con qu&eacute; actitudes y aptitudes) dese muy dentro de las emociones e Im&aacute;genes prefiguradas por todos, hasta la perspectiva macrosocial en las pol&iacute;ticas de salud y su dependencia con modelos econ&oacute;micos dominantes, sus vicios, corrupciones o virtudes. En todos los casos la Imagen del Hospital debe emerger del ser y modo se ser espec&iacute;fico de cada hospital. Y tampoco es poca cosa, es poco lo que se investiga. <br>  <br> La Imagen del hospital habita en &eacute;l mismo, dial&eacute;cticamente como materia en estado de acto y potencia permanente. Por un lado se puede crear la Imagen, por otro se concensua. La Imagen del hospital habita en &eacute;l incluso sin que nos percatemos, dice cosas, delata aciertos y fallas, ensayos y errores. Nadie est&aacute; a salvo aunque no sea capaz de definir qu&eacute; es una Imagen. No es fachadismo. La Imagen no enmascara. Aunque algunos as&iacute; lo pretenden. La Imagen de cada hospital atesora verdades en s&iacute;ntesis, que deben ser revisadas con acepcia escrupulosa, sin oportunismos. Lo otro es enga&ntilde;o. Fachadismo publicitario con rentabilidad mercantil o pol&iacute;tica. La Imagen es mucho m&aacute;s que visi&oacute;n o visualismo. La investigaci&oacute;n sobre la Imagen, en sentido general y en sentido espec&iacute;fico, debe anteponer un proyecto &eacute;tico s&oacute;lido. No existe una Imagen &uacute;nica para un hospital tipo, mejor aun existen muchas Im&aacute;genes posibles generadas desde muchos organismos vivos. El punto de convergencia, lo que promedia tales Im&aacute;genes est&aacute; en la salud publica deseada sin utop&iacute;as ni optimismos c&aacute;ndidos. Un Hospital debe ser instrumentode liberaci&oacute;n en su sentido m&aacute;s amplio. <br>  <br> La trama de materias de investigaci&oacute;n susceptible de ser aplicada a un hospital tipo, se dise&ntilde;a hist&oacute;rica, diacr&oacute;nica y sincr&oacute;nicamente. Comprender marcos te&oacute;rico metodol&oacute;gicos interdisciplinarios, definiciones afinadas para cada categor&iacute;a general y particular inscrita en el caso y situaci&oacute;n tipo. Se observa el enfoque de usuarios, profesionales y gobiernos. Se atiende a los principio de educaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n para la salud desde un perspectiva que admite lo vertical  y lo horizontal. Socializa todos los t&eacute;rminos. Descarga interdisciplinariamente proyectos de ejecuci&oacute;n sobre medios y modos operativos espec&iacute;ficos. Desarrolla un operativo de evaluaci&oacute;n, seguimiento y retroalimentaci&oacute;n dial&eacute;cticos. No es poca cosa, es poco el apoyo. Es tal la producci&oacute;n individual y\/o colectiva de Im&aacute;genes en un hospital, precipitada por las redes de tensiones emocionales, que la sensibilidad aflora en cauces tan peculiares como complejos. No se trata de reprimir las emociones, se trata de entenderlas, conducirlas y expresarlas pertinentemente. Eso es m&aacute;s verdad, m&aacute;s confiable, m&aacute;s curativo. Con esa trama espesa de relaciones humanas, los hospitales que han colapsado sus procesos de conocimiento, comunicaci&oacute;n y creaci&oacute;n, tienen con la investigaci&oacute;n de la Imagen una estrategia, integral, interdisciplinaria y contempor&aacute;nea para reproponerse y reponerse una Imagen m&aacute;s potente, consolidada cient&iacute;ficamente y colectivamente hacia rumbos nuevos de conocimiento, comunicaci&oacute;n y creaci&oacute;n. Que no es poco... y es urgente. En plena &ldquo;Civilizaci&oacute;n de la Imagen&rdquo;. <br><br>  <br>  <br> Dr. Fernando Buen Abad Dom&iacute;nguez <br>  <br> Vicerrector de la Universidad Abierta en Argentina <br>  <br> www.universidadabierta.edu.mx <br><br> Director del Instituto de Investigaciones sobre la Imagen de la Universidad Abierta <br>  <br> Docente de grado y postgrado en materias de Semi&oacute;tica, Cine, Producci&oacute;n Audiovisual, Periodismo, Radio, Ling&uuml;&iacute;stica, Comunicaci&oacute;n Profesional Integral, T&eacute;cnicas en Comunicaci&oacute;n, Comunicaci&oacute;n Internacional en Universidades en M&eacute;xico, Argentina y Estados Unidos. <br>  <br> Colaborador editorialista del suplemento cultural S&aacute;bado del diario Uno M&aacute;s Uno en la ciudad de M&eacute;xico. Colaborador del diario La Jornada de M&eacute;xico. Colaborador del diario La Capital de Rosario. Colaborador de la revista Quimera, Madrid, Espa&ntilde;a. Colaborador del diario Ambito Financiero, Colaborador del Semanario la Maga de Buenos Aires, Argentina. <br>  <br> Dirige el Proyecto Universidad de la Poes&iacute;a. <br>  <br> Dirige desde hace 10 a&ntilde;os el Laboratorio de Escritura Creativa en M&eacute;xico y Argentina. <br>  <br> Ha publicado 17 libros (obra literaria, individual y colectiva) en M&eacute;xico y Argentina. <br>  <br> Ha sido Jefe del Departamento de Programas Culturales en XEIPN (canal de televisi&oacute;n del Instituto Polit&eacute;cnico Nacional) en M&eacute;xico DF. <br>  <br> Ha escrito y dirigido 19 trabajos audiovisuales y cinematogr&aacute;ficos en M&eacute;xico, Houston, Nueva York y Argentina. <br>  <br> Desde 1994 es profesor invitado de la Universidad Aut&oacute;noma de San Luis Potos&iacute;, El Instituto Tecnol&oacute;gico de Monterrey y el Centro de Arte y Nuevas Tecnolog&iacute;as en la Rep&uacute;blica Mexicana. <br>  <br> Desde 1999 es profesor invitado de la Universidad de Mor&oacute;n en Argentina. <br>  <br> Miembro del Movimiento Internacional de Documentalistas en Argentina. <br>  <br> <\/p>\n","contact":"fbuenabad@caece.edu.ar","link":"","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"Los Hospitales no son como los pintan","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2004\/02\/102830.php"},"attachments":[],"comments":[]}