{"article":{"id":100652,"heading":"CRITIQUE ON EMPIRE AND FOLLY OF NATIONS","author":"SHOCKED N. BEMUSED","created":"2004-01-18 22:01:39","modified":"2013-11-11 00:28:27","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:28:27","article":"<p>WELCOME MANILA IMC SCHOLARLY CRITIQUES  Current rating:   <br>  <br> by SHOCKED N. BEMUSED <br>  <br> (No verified email address)  17 Jan 2004   <br>  <br> CRITIQUES ON EMPIRE AND FOLLY OF NATIONS.   <br>  <br> Commentary :: International Relations  <br><br> MANILA SITE AT LONG LAST LINKED TO NYC HAS FORMAT THAT NYC COULD CONSIDER AND LIKELY ED POLICY THAT ELIMINATES ITEMS LIMITED TO CURSES. FOR SCHOLARLY ART. SEE BELOW \"TRANSLATION\" AND OTHERS NOTED.  <br>  <br> We reccommend the English version of Azmi Beshara ahram.org.eg\/weekly Jan 8, and Hakki in Jan 15 issue, as well as Waldo Belo \"The Economics of Empire\" appearing on the Manila imc site. Also Benny Morris \"For the Record\" in The Guardian of January 14 gives a timely update to Israeli folly <br><br> Below to share for American friends who may find this rendition more comfortable. <br><br> Israel: Una breve historia del Apartheid  <br>  <br> Azmi Beshara  <br>  <br> Al-Ahram Weekly Online  <br><br> Traducido para Rebeli&oacute;n por Germ&aacute;n Leyens  <br><br> La ret&oacute;rica sobre la demograf&iacute;a domina de tal modo el discurso pol&iacute;tico de Israel que se podr&iacute;a sucumbir a la tentaci&oacute;n de suponer que Israel ha abandonado su r&oacute;tulo preferido de estado democr&aacute;tico jud&iacute;o a favor de estado demogr&aacute;fico jud&iacute;o. Ha alcanzado un grado en el que podr&iacute;a diagnosticarse un caso avanzado de demografoman&iacute;a. La man&iacute;a, por su puesto, est&aacute; arraigada en los principios sionistas, en la necesidad de mantener una mayor&iacute;a jud&iacute;a capaz de implementar una democracia que absorber&aacute; a la Di&aacute;spora, acomodar&aacute; los asentamientos de pioneros y la asunci&oacute;n de una historia com&uacute;n, y que permite la fetichizaci&oacute;n del servicio militar. Porque sin cualesquiera de los mencionados, Israel tendr&iacute;a que practicar el gobierno de la minor&iacute;a, lo que inevitablemente conduce al apartheid o a la segregaci&oacute;n racial, al gobierno por una minor&iacute;a nacional que ve al estado como encarnaci&oacute;n de su legitimidad. Tales pr&aacute;cticas requieren sistemas duales de legalidad.  <br><br> Porque nunca previ&oacute; un estado con una minor&iacute;a jud&iacute;a en Palestina, el desplazamiento siempre constituy&oacute; el n&uacute;cleo del proyecto sionista de un estado jud&iacute;o ubicado en un pa&iacute;s con una mayor&iacute;a &aacute;rabe y en medio de una regi&oacute;n &aacute;rabe. No es coincidencia que hayan comenzado por 'la limpieza &eacute;tnica' del sector que inicialmente se supon&iacute;a iba a albergar el estado jud&iacute;o. A lo largo de lo que sol&iacute;a ser la floreciente costa palestina, s&oacute;lo quedan dos aldeas &aacute;rabes.  <br><br> La primera tarea, por lo tanto, fue limpiar de habitantes &aacute;rabes las &aacute;reas - definidas en la resoluci&oacute;n de partici&oacute;n - del estado jud&iacute;o. Esto fue seguido por el desplazamiento de &aacute;rabes de Galilea y de otros sitios del supuesto estado &aacute;rabe. El resultado: una gran mayor&iacute;a jud&iacute;a posibilit&oacute; que se impusiera la soberan&iacute;a democr&aacute;tica de los jud&iacute;os, aunque de un modo no-liberal y con valores militares y coloniales. De este modo la democracia jud&iacute;a convirti&oacute; el compromiso religioso en una herramienta de formaci&oacute;n nacional mientras saqueaba al pueblo &aacute;rabe palestino. El desarraigo de palestinos en 1948 fue un ejercicio de separaci&oacute;n demogr&aacute;fica mediante el desplazamiento.  <br><br> Los actuales planes para la separaci&oacute;n demogr&aacute;fica - bautizados ahora iniciativas de paz - reconocen invariablemente la imposibilidad de repetir ese proceso en particular. Eso, por lo menos, fue reconocido por Igal Allon en el plan Allon despu&eacute;s de la guerra de 1967. Despu&eacute;s sugiri&oacute; que las &aacute;reas pobladas fueran devueltas a Jordania. Ehud Olmert habl&oacute; en t&eacute;rminos similares al defender su reciente iniciativa de separaci&oacute;n, o retirada unilateral. \"La transferencia ya no es posible. No es ni moralmente defendible, ni realista para comenzar\".  <br><br> Ya que la transferencia es imposible, se hace necesario encontrar otro modelo de segregaci&oacute;n. Por eso el jefe de estado mayor de Israel, Ya'alon, no tiene ning&uacute;n reparo en describir la fase actual como \"la segunda mitad de 1948\".  <br><br> El desplazamiento de 1948 y la ocupaci&oacute;n despu&eacute;s de 1967 - una ocupaci&oacute;n que elude la anexi&oacute;n prefiriendo una f&oacute;rmula que incluye \"la aplicaci&oacute;n de la ley israel&iacute; en Cisjordania y Gaza\" sin, desde luego, otorgar la ciudadan&iacute;a y derechos pol&iacute;ticos a los ocupados - son dos casos de segregaci&oacute;n demogr&aacute;fica emprendida por cuenta de una mayor&iacute;a jud&iacute;a.  <br><br> Lo desagradable de la contradictoria ideolog&iacute;a de la derecha israel&iacute; puede haber sido recibido m&aacute;s alivio gracias a las declaraciones de Sharon del a&ntilde;o pasado, pero la verdad ha estado a la vista de todo el mundo desde que el Likud lleg&oacute; al poder en 1977.  <br><br> Los palestinos, evidentemente, viven la intolerable ausencia de ciudadan&iacute;a y vida pol&iacute;tica. Viven fuera de un sistema pol&iacute;tico basado en una mayor&iacute;a jud&iacute;a, y eso sin necesidad del muro. Una vez que esta sociedad que vivi&oacute; - y sigue viviendo - bajo la ocupaci&oacute;n desarroll&oacute; su lucha por la soberan&iacute;a nacional y por la separaci&oacute;n en un estado independiente de ciudadanos palestinos, Israel respondi&oacute; con planes para separarse de los palestinos fijando sus propias condiciones. Lo que Israel quiere es separarse de la mayor cantidad posible de palestinos y que estos vivan en el &aacute;rea m&aacute;s peque&ntilde;a posible. Los planes de autogobierno negociados con Egipto en enero de 1980, los Acuerdos de Oslo, las proposiciones de Camp David, los proyectos de retirada unilateral de Sharon y Olmert, la iniciativa de Ginebra por la izquierda sionista israel&iacute;, y el muro de separaci&oacute;n, no son otra cosa que diferentes manifestaciones de un tal pensamiento.  <br><br> El desperfecto que se encuentra en el centro de semejantes iniciativas, la obvia evidencia de que est&aacute;n destinadas a no conducir a una aut&eacute;ntica paz, es que todas tienen su origen en un proceso de separaci&oacute;n hecho necesario por la necesidad de mantener una gran mayor&iacute;a jud&iacute;a en la entidad pol&iacute;tica israel&iacute;.  <br><br> Es el contexto demogr&aacute;fico en el que el sionismo maneja la cuesti&oacute;n del territorio. Por alg&uacute;n motivo la cultura y los s&iacute;mbolos pol&iacute;ticos sionistas est&aacute;n sumidos en una convicci&oacute;n inquebrantable de que todo territorio no-poblado est&aacute; a su disposici&oacute;n para ser confiscado y anexado. Esta suposici&oacute;n es tan descarada que los &aacute;rabes se sienten culpables cuando dejan algunos terrenos desocupados, porque todo terreno desocupado est&aacute; amenazado por la confiscaci&oacute;n, sea para ser parte de un asentamiento, de una carretera a un asentamiento, o de un protectorado natural.  <br><br> Toda tierra no-habitada es tierra apta para ser cercenada. &Eacute;sta es la iniquidad del argumento demogr&aacute;fico. Por un lado es racista. Por el otro no tiene nada que ver con la tierra. La segregaci&oacute;n puede tener lugar sin tierra, en el caso del desplazamiento. O puede tener lugar en el trozo m&aacute;s peque&ntilde;o de tierra, como lo desea Sharon.  <br><br> Algunos &aacute;rabes y palestinos han interiorizado la l&oacute;gica de las t&aacute;cticas de intimidaci&oacute;n demogr&aacute;fica sionistas hasta el punto que ven la afrenta de la \"bomba demogr&aacute;fica\" como algo bueno. Alardean del vientre de la mujer palestina, a falta de algo mejor de que alardear. &iquest;Ha llegado a un tal extremo nuestra estrategia unificada? Aparte de lo primitivo y chabacano de considerar a las mujeres como vientres, el factor demogr&aacute;fico no es, en s&iacute;, algo que lleve al buen camino. Adopta una visi&oacute;n racista que no conduce a soluciones justas. El racismo es la causa b&aacute;sica de la separaci&oacute;n.  <br><br> \"Ellos est&aacute;n ah&iacute; y nosotros estamos aqu&iacute;\", sol&iacute;a ser el eslogan electoral de Barak. Se lucha para que los t&eacute;rminos de esa separaci&oacute;n no sean exageradamente c&oacute;modos para Israel, ni mortalmente tr&aacute;gicos para los palestinos que viven la ocupaci&oacute;n.  <br><br> La interiorizaci&oacute;n de la visi&oacute;n colonialista ha llevado al culto de las cifras, de la cantidad no de la calidad; es lamentable. A menudo incluso las fuerzas pol&iacute;ticas y sociales progresistas, gente que desea un futuro verdaderamente mejor, como ser un estado de dos comunidades, utilizan t&aacute;cticas de intimidaci&oacute;n demogr&aacute;fica: a menos que implementen la retirada a las fronteras del 4 de junio de 1967, y a menos que se establezca el estado palestino dentro de esas fronteras, nos convertiremos en una mayor&iacute;a demogr&aacute;fica, y ustedes no tendr&aacute;n otra alternativa que estar de acuerdo con un estado bi-comunitario.  <br><br> Los que quieren persuadir a la gente de los m&eacute;ritos de un estado con dos comunidades no deber&iacute;an asustar a la gente con el argumento demogr&aacute;fico. El argumento tiene ra&iacute;ces en un suelo racista. No podr&aacute; jam&aacute;s producir una planta sana.  <br><br> Tal vez haya demasiados l&iacute;deres &aacute;rabes que no saben que la idea de la segregaci&oacute;n racial provino en primer lugar del Partido Laborista [israel&iacute;]. El primero que llam&oacute; a la separaci&oacute;n unilateral de Israel de los palestinos, detr&aacute;s de un muro m&aacute;s elevado posible, fue Hayim Ramon. El Likud adopt&oacute; la proposici&oacute;n y se fue, literalmente, hacia el muro. La izquierda est&aacute; usando la amenaza demogr&aacute;fica para asustar a los israel&iacute;es. Est&aacute; tratando de convencer a los palestinos de que abandonen cualquier otra l&oacute;gica, a trav&eacute;s de un acuerdo virtual que sirve a los segregacionistas. Una izquierda m&aacute;s digna hubiera buscado la paz en el poder y combatido la segregaci&oacute;n racial en la oposici&oacute;n. La izquierda deber&iacute;a combatir el muro en lugar de redactar acuerdos virtuales. Es la prueba decisiva.  <br><br> Mientras la l&oacute;gica de cualquier acuerdo siga siendo demogr&aacute;fica, mientras todo se reduzca a la separaci&oacute;n del mayor n&uacute;mero posible de palestinos, el territorio contin&uacute;a siendo un tema secundario en la creaci&oacute;n de una entidad palestina.  <br><br> El colonialismo sionista habita el espacio entre dos modelos extintos - los presentados por &Aacute;frica del Sur y la pr&aacute;ctica francesa en Argelia. No es una mezcla de los dos, sino m&aacute;s bien una destilaci&oacute;n de lo peor de cada cual.  <br><br> En &Aacute;frica del Sur, ese pionero del apartheid, la segregaci&oacute;n racial no fue absoluta. Tuvo lugar dentro de un marco de unidad pol&iacute;tica. El r&eacute;gimen racista consideraba a los negros como parte del sistema, un ingrediente del total. Los blancos crearon una jerarqu&iacute;a racista dentro de la unidad, seg&uacute;n su propia visi&oacute;n del universo. Interpretaron los textos religiosos cristianos correspondientemente. Negros y blancos, despu&eacute;s negros y blancos y gente de color, recibieron diferentes rangos y estatus legales dentro de un marco de un sistema unificado - el apartheid.  <br><br> El apartheid es un sistema para blancos y negros. Los blancos no pensaron por un momento en crear muros de separaci&oacute;n que pasaran por provincias enteras. Un tal ataque contra la naturaleza era impensable. Lo que hicieron fue rodear localidades negras completas, guetos, y campos de ocupantes ilegales, y restringir el movimiento de sus habitantes. Los &uacute;nicos muros que crearon fueron los de sus propios alojamientos privados. Se retiraron detr&aacute;s de esos muros, a sus jardines, con sus sirvientes negros.  <br><br> La lucha por la libertad en &Aacute;frica del Sur fue una lucha contra la segregaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n dentro de la misma entidad pol&iacute;tica. La segregaci&oacute;n demogr&aacute;fica no fue siquiera considerada. Toda la l&oacute;gica de la lucha fue combatir el racismo y la segregaci&oacute;n - el objetivo fue la creaci&oacute;n de una naci&oacute;n de negros y blancos, una naci&oacute;n surafricana, un solo estado democr&aacute;tico y soberano. Ese esfuerzo sigue existiendo y es prematuro juzgar su resultado. Pero &eacute;ste es el pensamiento en el que se basa.  <br><br> La colonizaci&oacute;n francesa present&oacute; un modelo opuesto, repleto de separaci&oacute;n geogr&aacute;fica, cultural y social entre las dos entidades: el ocupante y el ocupado. Mientras los boers consideraban a &Aacute;frica del Sur como su patria y libraron una feroz guerra contra lo que consideraban como ocupaci&oacute;n brit&aacute;nica, los colonizadores de Argelia ten&iacute;an una \"madre patria\", una patria en ultramar donde buscar fortaleza. El impulso del colonialismo franc&eacute;s fue lograr la unidad dentro de la separaci&oacute;n entre Francia y Argelia, no la separaci&oacute;n dentro de la unidad, como fue el caso de &Aacute;frica del Sur.  <br><br> Por eso el colonialismo franc&eacute;s fue acompa&ntilde;ado por un intenso esfuerzo por dar a Argelia, y a sus habitantes, un barniz franc&eacute;s. Por eso el movimiento de liberaci&oacute;n adopt&oacute; un dogma de separatismo puro, subrayando su identidad, que sigue marcando la sociedad argelina. Incluso los conflictos y las pol&iacute;ticas internas en Argelia parecen un conflicto de identidad, una parodia de la experiencia de la lucha contra el colonialismo. La separaci&oacute;n lograda mediante la independencia fue total, del territorio y del pueblo. M&aacute;s de un mill&oacute;n de colonos abandonaron el pa&iacute;s, a pesar de que se les dio la alternativa de quedarse como ciudadanos argelinos.  <br><br> El caso de Palestina no representa un intento de lograr la separaci&oacute;n dentro de la unidad, como fue el caso en el apartheid, ni es un intento de unificar a los que originalmente estaban separados, como fue el caso en Argelia. Los israel&iacute;es se identifican con la tierra, pero se alejan de la gente del lugar. Los israel&iacute;es quieren quedarse en el pa&iacute;s y niegan la ciudadan&iacute;a a sus habitantes. O quieren separarse, pero quedarse con los asentamientos. Las barreras y los muros son la regla, no la excepci&oacute;n.  <br><br> Ese tipo especial de colonialismo no trata de \"desarrollar\" a los habitantes, como lo hicieron en su tiempo otros colonialistas rindiendo homenaje a la \"carga del hombre blanco\". Este colonialismo desplaza a la gente, confisca su tierra o los circunvala (el t&eacute;rmino, que sol&iacute;a ser aplicado a las rutas, es pertinente). \"Desarrolla\" la tierra para asentamientos, pero no para sus habitantes. Por eso, Moshe Dayan y sus ayudantes adoptaron una pol&iacute;tica de puentes abiertos despu&eacute;s de la guerra de 1967. Quer&iacute;an que los palestinos tuvieran una salida econ&oacute;mica y demogr&aacute;fica hacia Jordania, los pa&iacute;ses del Golfo, y otras partes de la regi&oacute;n, para librar a Israel de las responsabilidades econ&oacute;micas y de otro tipo que son generalmente asumidas por autoridades ocupantes. Esos puentes abiertos ayudaron a que durara la ocupaci&oacute;n, y ayudaron a la gente a soportarla.  <br><br> En todas las antiguas colonias uno encuentra trazas de arquitectura francesa, inglesa, holandesa, belga, o moscovita. Uno puede encontrar hospitales y oficinas administrativas, prisiones, ferrocarriles, e incluso universidades construidas por los ocupantes. No as&iacute; en las &aacute;reas capturadas en 1967. Ni un solo edificio israel&iacute;, ni siquiera una prisi&oacute;n, se ve en Ramala, Nabl&uacute;s o Gaza. Todo lo que hay ha sido construido por &aacute;rabes. No hay traza alguna de un edificio israel&iacute; en las &aacute;reas &aacute;rabes, con la excepci&oacute;n de asentamientos y sus infraestructuras.  <br><br> La separaci&oacute;n, dentro de la separaci&oacute;n, es la l&oacute;gica del colonialismo sionista, el pensamiento detr&aacute;s del muro de segregaci&oacute;n racial, donde Israel contin&uacute;a sus b&aacute;rbaros cr&iacute;menes. La separaci&oacute;n es la l&oacute;gica subyacente de las recientes proposiciones de Sharon para crear m&aacute;s obst&aacute;culos al este del muro, donde estacionar&aacute;n fuerzas israel&iacute;es para supervisar los suburbios de las ciudades y aldeas palestinas.  <br><br> Es dif&iacute;cil describir el laberinto de muros y barreras construidos alrededor de las aldeas cercanas a Jerusal&eacute;n. Es dif&iacute;cil imaginar la violencia resultante del control de personas y tierras: puertas y torres de control, muros dobles, alambradas de p&uacute;as y el&eacute;ctricas. Lo que tenemos es una recreaci&oacute;n en gran escala del campo de detenci&oacute;n que Giorgio Agamben llam&oacute; la esencia del estado fascista moderno. Es un sitio en el que la excepci&oacute;n es la regla, y el estado de emergencia es permanente, para utilizar las palabras de Walter Benjamin.  <br><br> 8 al 14 de enero de 2004  <br>  <br> &copy; Copyright Al-Ahram Weekly. All rights reserved  <br>  <br> <a href=\"http:\/\/weekly.ahram.org.eg\/2004\/672\/op10.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/weekly.ahram.org.eg\/2004\/672\/op10.htm<\/a>   <br>  <br> <\/p>\n","contact":"","link":"","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"WELCOME MANILA AND OTHER SCHOLAR'S CRITIQUES","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2004\/01\/100652.php"},"attachments":[],"comments":[]}