{"article":{"id":63496,"heading":"A Planetary Empire","author":"Miguel D' Escoto Brockmann","created":"2003-06-06 23:55:32","modified":"2013-11-11 00:23:00","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:23:00","article":"<p>Hacia el Imperio Planetario  <br>  <br> I PARTE  <br><br> &mdash;Miguel d&rsquo;Escoto Brockmann&mdash;  <br>  <br> Managua  <br><br> Coincidentemente con el nuevo milenio y el nuevo siglo, el mundo entr&oacute; en una nueva etapa de su historia que se caracteriza por niveles de codicia, prepotencia y violencia imperialista sin precedente ni l&iacute;mites. Abarcan hasta los m&aacute;s rec&oacute;nditos rincones de la tierra. La maquinaria b&eacute;lica utilizada para imponer la voluntad imperial sobrepasa, por mucho, a lo que el mundo hab&iacute;a conocido hasta ahora.  <br>  <br> Esta nueva etapa de la historia humana no se presenta de repente, sin aviso previo, sin se&ntilde;ales de lo que se ven&iacute;a. Lo novedoso est&aacute; m&aacute;s bien en la total desfachatez y en la agresividad con que se proclama el &laquo;derecho&raquo; a hacer todo lo que el imperio hace al margen de y contra las normas establecidas para la convivencia pac&iacute;fica entre las naciones. El imperio abiertamente proclama su derecho a hacer lo que se le antoje y apropiarse de lo que tenga ganas sin tener que preocuparse de cosas tan &laquo;triviales&raquo; como sus compromisos en el marco del derecho internacional, Carta de Naciones Unidas, acuerdos o tratados.  <br><br> Los imperios, es cierto, siempre actuaron de esa forma pero la diferencia es que la conciencia de la humanidad a&uacute;n no hab&iacute;a evolucionado al punto de crear la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas para, precisamente, poner fin a esa forma imperial de proceder, tan peligrosa para la paz mundial. Desde la creaci&oacute;n de Naciones Unidas, Washington es el &uacute;nico que se ha atrevido a auto proclamarse exento de la obligaci&oacute;n de cumplir con los principios de la Carta. Pero, claro, Washington se reserva el &laquo;derecho&raquo; de agredir a pa&iacute;ses que no se someten por las buenas alegando que &eacute;stos no han cumplido a cabalidad con sus obligaciones bajo esa misma Carta que Estados Unidos constantemente pisotea.  <br><br> Los imperios nunca tuvieron problemas en llamarse o en que se les llamara imperio. Eso era lo que eran y no pretend&iacute;an ser otra cosa. Su tarea era someter a otros pa&iacute;ses a su voluntad para poder saquearlos. As&iacute; se hizo Europa. Con los recursos, el trabajo y la sangre de miles y millones de personas en sus colonias logr&oacute; su extraordinario desarrollo. Los imperios siempre impusieron su voluntad, esclavizaban a los pueblos y los despojaban de sus riquezas naturales. Estados Unidos es igual. Pero la diferencia est&aacute; en que Estados Unidos es un imperio acomplejado que tiene remordimientos de conciencia y por eso es que quiere que se entienda que somete en aras de &laquo;democracia&raquo;, esclaviza en aras de la &laquo;libertad&raquo; y despoja en aras del &laquo;libre&raquo; comercio.  <br><br> Finalmente, nunca hubo antes un imperialismo tan dispuesto a masacrar a tantos cuantos fuera necesario para lograr el sometimiento de todos los habitantes de la tierra. Seg&uacute;n la estadounidense Federaci&oacute;n de Cient&iacute;ficos Americanos, desde 1945 a esta parte, Estados Unidos ha estado involucrado, como agresor, en m&aacute;s de 200 guerras e incursiones militares. Estados Unidos es el &uacute;nico Estado que ha demostrado que no tiene el m&aacute;s m&iacute;nimo resquemor en lanzar bombas at&oacute;micas sobre la poblaci&oacute;n civil y as&iacute; ocasionar cienes de miles de v&iacute;ctimas humanas de un solo.  <br><br> Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos, en colaboraci&oacute;n con Gran Breta&ntilde;a y Canad&aacute;, desarroll&oacute; un programa de guerra bacteriol&oacute;gica al cual posteriormente se le incorpor&oacute; la tecnolog&iacute;a que los japoneses hab&iacute;an utilizado en su invasi&oacute;n a China entre 1937 y 1945. Y se sigui&oacute; desarrollando al punto que para el inicio de los a&ntilde;os 50, Estados Unidos se convirti&oacute; en el primer Estado en la historia militar moderna que incorpor&oacute; las armas biol&oacute;gicas como sistema de armamentos en su doctrina militar. Con el transcurso del tiempo y la desclasificaci&oacute;n de documentos ahora ya se ha podido comprobar que Washington, como de costumbre, minti&oacute; al Congreso y al pueblo americano cuando insist&iacute;a que su programa de guerra biol&oacute;gica era meramente defensivo y para ser utilizado &uacute;nicamente como desquite. Estas armas qu&iacute;micas y biol&oacute;gicas fueron usadas por EEUU en la guerra de Corea y posteriormente en la guerra de Vietnam. Los interesados en profundizar en este tema har&iacute;an bien en leer The United States and Biological Warfare de Stephen Endicott y Edward Hagerman, Universidad de Indiana, 1999.  <br><br> No cabe duda de que las armas de destrucci&oacute;n masiva deber&iacute;an ser eliminadas de la faz de la tierra y que Estados Unidos, como el principal productor, almacenador y exportador de estas armas en el mundo deber&iacute;a comenzar dando pasos significativos en esta direcci&oacute;n. Las m&aacute;s recientes investigaciones revelan que Estados Unidos est&aacute; activamente produciendo y\/o investigando el uso con fines militares de: gas neurol&oacute;gico, variedades de gas mostaza, viruela, sarampi&oacute;n, polio, el mort&iacute;fero VX, gas Sarin, Ebola, maletines nucleares, misiles nucleares, super l&aacute;seres, armamento de energ&iacute;a (energy weapons), pistolas l&aacute;ser, ej&eacute;rcitos robot (massive robot armies), bombas de hidr&oacute;geno, bombas de neutr&oacute;n, bombas incendiarias, defoliantes masivos, armas destructoras del medio ambiente (ecocidal weapons), etc., etc., etc. Adem&aacute;s, como si esto no fuera suficiente, casi todos los pa&iacute;ses en el mundo, unos 30, que poseen armas qu&iacute;micas o biol&oacute;gicas no las podr&iacute;an tener si no fuese que empresas norteamericanas les proporcionan, cuando menos, los ingredientes para fabricarlas.  <br><br> Todos los a&ntilde;os la industria estadounidense de armas peque&ntilde;as exporta miles de millones de d&oacute;lares en armas a todas partes del mundo. Seg&uacute;n el Fund for Peace, las leyes norteamericanas para la venta de esta mercanc&iacute;a no se aplican, ni siquiera cuando se conoce el destino ilegal de las mismas. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la Oficina General de Contabilidad, apenas el 0.8% de las licencias de armas son chequeadas por el Departamento de Estado. La administraci&oacute;n Bush tiene una pol&iacute;tica de no interferencia o de libre comercio con respecto a la exportaci&oacute;n de este tipo de armas.  <br><br> Pero resulta que la exportaci&oacute;n de estas armas peque&ntilde;as no s&oacute;lo representa una actividad comercial muy lucrativa para Estados Unidos. Se calcula que armas peque&ntilde;as matan a unas 500&rsquo;000 personas al a&ntilde;o de las cuales un 80% son mujeres y ni&ntilde;os. Es este tipo de estad&iacute;stica lo que ha llevado a Kofi Annan a afirmar que las armas peque&ntilde;as y armamento liviano constituyen las &laquo;verdaderas&raquo; armas de destrucci&oacute;n masiva. Seg&uacute;n la Federaci&oacute;n de Cient&iacute;ficos Americanos, armas peque&ntilde;as de origen norteamericano son utilizadas en un 92% de los conflictos en el mundo. Se ha podido constatar que armas vendidas por Estados Unidos recientemente a Egipto o a Arabia Saudita, para citar s&oacute;lo dos pa&iacute;ses, terminan en el mercado negro donde cualquiera puede comprarlas. En la m&aacute;s reciente Conferencia Internacional sobre Armas Peque&ntilde;as auspiciada por Naciones Unidas, la delegaci&oacute;n norteamericana encabezada por el Subsecretario de Estado John Bolton, se empe&ntilde;&oacute; en bloquear un tratado viable y pr&aacute;ctico sobre la regulaci&oacute;n de exportaciones de armas peque&ntilde;as y, como de costumbre, Estados Unidos nuevamente frustr&oacute; la suscripci&oacute;n de un tratado de gran beneficio para la humanidad.  <br><br> No cabe duda de que en la ret&oacute;rica oficial de Estados Unidos contra el terrorismo o contra las armas de destrucci&oacute;n masiva hay mucha hipocres&iacute;a. Pretende hacerse pasar por humanitario y amante de la paz cuando en verdad es todo lo contrario. Estados Unidos, como ya muchas veces hemos afirmado, es un Estado asesino adicto a la guerra y empe&ntilde;ado en la fabricaci&oacute;n y uso de armas cada vez m&aacute;s poderosas y m&aacute;s mortales. Estados Unidos adem&aacute;s es un Estado terrorista convicto por la propia Haya en el caso interpuesto por Nicaragua. Practica el terrorismo mediante el uso o la amenaza del uso de la fuerza para doblegar la voluntad soberana de otros Estados. Adem&aacute;s, fomenta y arma el terrorismo internacional mediante la m&aacute;s irresponsable exportaci&oacute;n de sus armas a todos los rincones de la tierra sin la menor preocupaci&oacute;n por el medio mill&oacute;n de v&iacute;ctimas que estas armas ocasionan cada a&ntilde;o.  <br><br> Sin embargo, a pesar de su evidente hipocres&iacute;a en el tema de terrorismo, no debemos concluir que Washington no habla en serio cuando manifiesta su preocupaci&oacute;n por la posibilidad de que tres tipos espec&iacute;ficos de armas de destrucci&oacute;n masiva, es decir, las nucleares, las biol&oacute;gicas y las qu&iacute;micas, puedan llegar a manos de organizaciones empe&ntilde;adas en castigar a Estados Unidos por los cr&iacute;menes que, en la m&aacute;s absoluta impunidad, este pa&iacute;s sigue cometiendo contra los pueblos del tercer mundo y el mundo &aacute;rabe y Palestina en particular.  <br><br> En el pr&oacute;logo de un interesante libro publicado por la National Defense University (Universidad para la Defensa Nacional), escrito por Harlan K. Ullman y James P. Wade le&iacute; la siguiente observaci&oacute;n que nos ayuda a comprender el por qu&eacute; del p&aacute;nico gringo al descubrir que a pesar de su inmensa superioridad militar no son realmente invulnerables: &laquo;Ante la indiscutible superioridad militar de Estados Unidos en barcos, tanques, aviones, armamento y combatientes, POTENCIALES ADVERSARIOS PODR&Iacute;AN INTENTAR CAMBIAR LAS CARACTER&Iacute;STICAS DE FUTUROS ATAQUES CONVIRTIENDO AS&Iacute; LAS ACTUALES VENTAJAS MILITARES DE ESTADOS UNIDOS EN ALGO DE POCA RELEVANCIA. Si optamos por no tomar esto con la seriedad que amerita estar&iacute;amos corriendo un riesgo demasiado grande.&raquo;  <br><br> Estas palabras fueron escritas antes del 11 de Septiembre y obviamente se refiere al hecho de que Estados Unidos y los pa&iacute;ses ricos no son los &uacute;nicos que pueden aprovechar los grandes avances tecnol&oacute;gicos para fines militares. Con menos de lo que cuesta un tanque, organizaciones como Al Qaeda pueden llegar a ocasionar da&ntilde;os catastr&oacute;ficos. La tecnolog&iacute;a m&aacute;s mort&iacute;fera puede ser f&aacute;cilmente transportada debido a su reducido tama&ntilde;o. Como dice el dicho, el que las debe las teme y no cabe duda de que Estados Unidos tiene razones suficientes para estar nervioso. Ya se dieron cuenta de que as&iacute; como ellos no est&aacute;n dispuestos a dar ni un paso atr&aacute;s en su proyecto de dominaci&oacute;n global, tambi&eacute;n hay grupos y organizaciones en el mundo que no est&aacute;n dispuestos a quedarse con los brazos cruzados mientras Estados Unidos comete sus incesantes cr&iacute;menes contra la humanidad. Y es a estos grupos u organizaciones a los que ellos llaman terroristas. A los que se atreven a responder al terrorismo norteamericano con sus desesperados ataques suicidas es a quienes Washington y la prensa llaman terroristas.  <br><br> Se equivocan los que piensan que este c&iacute;rculo vicioso de violencia irracional se terminar&aacute; cuando George W. Bush termine su mandato. Bush puede ser un enfermo mental y todo lo que se quiera, pero lo que el mundo entero est&aacute; presenciando en el comportamiento de Estados Unidos no es nada m&aacute;s que el l&oacute;gico desarrollo del diab&oacute;lico s&iacute;ndrome del Destino Manifiesto que tanto sufrimiento, muerte y destrucci&oacute;n ha tra&iacute;do al mundo desde 1776. Bush est&aacute; totalmente claro sobre las exigencias de ese Destino Manifiesto ahora, despu&eacute;s de la guerra fr&iacute;a y de la D&eacute;cada Desperdiciada, como la derecha neo-reaganiana llama a los 90. La verdadera Bestia Apocal&iacute;ptica no es tanto George W. Bush, es m&aacute;s bien la desmedida ambici&oacute;n y arrogancia del Estado norteamericano plasmada en el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano y oficializada en el documento del propio presidente Bush (septiembre 2002) conocido como: La Estrategia para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos de Am&eacute;rica.  <br><br>  <br><br>  <br><br>  <br>  <br>   <br>  <br> <\/p>\n","contact":"","link":"","address":"Managua, Nicaragua  C.A.","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"The new millenium and centuryhas entered a new stage of History, characterized by greed and violent imperialism without limitations or porecedents.  the war machine is being used to impose its imperial will.  The empire is proclaiming its right to do whatever it pleases disregarding international law, when it gerts in the way.","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2003\/06\/63496.php"},"attachments":[],"comments":[]}