{"article":{"id":57372,"heading":"Las obreras de Brukman en el reino del rev\u00e9s","author":"Andrea D'Atri","created":"2003-05-13 13:48:29","modified":"2013-11-11 00:22:28","last_modified":"Mon, 11 Nov 2013 07:22:28","article":"<p>Las obreras de Brukman en el reino del rev&eacute;s <br>  <br> Andrea D'Atri (*) <br><br>  <br>  <br>   <br><br> Mi m&aacute;s ardiente deseo es que los trabajadores sepan qui&eacute;nes son sus enemigos y qui&eacute;nes son sus amigos.  <br><br> Todo lo dem&aacute;s merece mi desprecio. Desprecio el poder de un gobierno inocuo.  <br><br> Desprecio a sus polic&iacute;as y a sus esp&iacute;as.[1]  <br><br>   <br><br> En marzo de 1909, ciento cuarenta obreras textiles murieron calcinadas encerradas en la f&aacute;brica de Nueva York donde trabajaban. Algunas versiones se&ntilde;alan que el due&ntilde;o de la empresa fue quien caus&oacute; el incendio intencionalmente, para acabar con la protesta de las trabajadoras que reclamaban una reducci&oacute;n de la jornada laboral.[2] <br><br> El presidente norteamericano, en ese entonces, era el republicano Theodore Roosevelt, aqu&eacute;l que sol&iacute;a aconsejar &ldquo;hable suavemente y cargue una vara grande&rdquo;; el mismo que gan&oacute; el premio Nobel de la Paz por su mediaci&oacute;n en la guerra ruso-japonesa a pesar de sostener que &ldquo;ning&uacute;n triunfo pac&iacute;fico es tan grandioso como el supremo triunfo de la guerra.&rdquo;[3] <br>  <br>   <br><br> Si las obreras neoyorquinas lo hubieran podido entrevistar, &iquest;c&oacute;mo habr&iacute;a sido el di&aacute;logo? Imagino que el presidente republicano habr&iacute;a dicho que &eacute;l no pod&iacute;a interferir en el conflicto con el patr&oacute;n. Y seguramente, algunos funcionarios del partido opositor y -&iquest;por qu&eacute; no?- incluso quiz&aacute;s alguna sufragista burguesa les habr&iacute;an dicho a las obreras: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no se conforman con una jornada de 12 horas en vez de 14? &iexcl;Las 8 horas que piden ustedes es demasiado! &iexcl;Si mantienen esa postura intransigente, at&eacute;ngase a las consecuencias!&rdquo;[4] <br>  <br>   <br><br> Finalmente, el due&ntilde;o de la f&aacute;brica incendi&oacute; su propiedad con las obreras adentro para acallar la protesta.  <br>  <br>   <br><br> Algunos periodistas que podr&iacute;an haberse encontrado en el lugar cubriendo la noticia, podr&iacute;an haber terminado en el hospital con quemaduras de gravedad. Otros, seguramente, habr&iacute;an huido lo suficientemente a tiempo como para llegar a la redacci&oacute;n del diario y titular con imaginarias letras cat&aacute;strofe: &ldquo;Valiente empresario armado con nada m&aacute;s que un f&oacute;sforo enfrenta salvaje horda de obreras terroristas.&rdquo; <br><br> Podemos apostar a que las vecinas de la f&aacute;brica, lejos de creerle a estos &uacute;ltimos periodistas, habr&iacute;an estado arrojando baldes de agua en el intento de evitar la masacre desatada por el patr&oacute;n. <br>  <br>   <br><br> A 94 a&ntilde;os de aquel acontecimiento, todav&iacute;a se espera alguna declaraci&oacute;n p&uacute;blica de los dirigentes sindicales de la American Federation of Labour. <br><br> Nada de esto ocurri&oacute;, pero acaso &iquest;podr&iacute;a haber ocurrido? <br><br> Las obreras y el gobierno de la producci&oacute;n y el trabajo <br><br> La disposici&oacute;n de las obreras de Brukman a luchar y triunfar es directamente proporcional al intento del gobierno de que el conflicto se desgaste. <br>  <br>   <br><br> Cuando los jueces enviaron a la polic&iacute;a para sacarlas de la f&aacute;brica, una noche lluviosa de jueves santo, todos pens&aacute;bamos que se trataba de una &ldquo;jugada&rdquo; de sectores menemistas que intentaban provocar un escenario de &ldquo;desestabilizaci&oacute;n&rdquo; en v&iacute;speras de las elecciones presidenciales. (Cuando digo &ldquo;todos&rdquo;, me refiero a todos).  <br>  <br>   <br><br> Es la &uacute;nica raz&oacute;n que explica el enorme arco pol&iacute;tico que, inmediatamente, se pronunci&oacute; frente a las vallas policiales a favor de las obreras y que incluy&oacute; a funcionarios del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires firmando un acta que exig&iacute;a el retiro inmediato de las fuerzas represivas y la restituci&oacute;n de la f&aacute;brica a las trabajadoras. <br>  <br>   <br><br> Pero hubo una primera vuelta de elecciones de por medio. Ahora, por primera vez en la historia de Argentina, los ciudadanos estamos llamados a elegir presidente en una segunda vuelta, entre dos candidatos del mismo partido justicialista: Menem o Kirchner &ndash;este &uacute;ltimo protegido por el actual presidente interino Duhalde. Y estos acontecimientos electorales derivaron en que la mayor parte de las fuerzas pol&iacute;ticas se alinearan en un gran frente &ldquo;antimenemista&rdquo; que incluye a los progresistas funcionarios del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y al ARI de Elisa Carri&oacute;.  <br>  <br>   <br><br> &Eacute;sta tambi&eacute;n es la &uacute;nica raz&oacute;n que explica el enorme arco pol&iacute;tico que, inmediatamente, se abstuvo de buscar una soluci&oacute;n para las trabajadoras de Brukman que hoy se han convertido en una &ldquo;molestia&rdquo; para los otrora defensores de la Argentina productiva y del trabajo. <br>  <br>   <br><br> La Sra. de Barrionuevo, Ministra de Trabajo, no da respuestas dignas de ser escuchadas mientras intenta hacer aparecer a las obreras, ante la opini&oacute;n p&uacute;blica, como intransigentes. <br>  <br>   <br><br> El funcionario de la Ciudad de Buenos Aires que propuso a las obreras que llevaran adelante algo parecido a un &ldquo;microemprendimiento&rdquo; &ndash;sin diferenciarse mucho de la Ministra de Trabajo-, es Eduardo Hecker, el mismo que hace unos meses impulsara la ley del Compre Nacional, un proyecto que propiciaba que el gobierno de la ciudad priorizara las ofertas de peque&ntilde;as y medianas empresas capitalinas en las compras y contratos de servicios del Estado porte&ntilde;o, y que ahora no quiere estatizar a Brukman ni comprar la producci&oacute;n de estas trabajadoras para cubrir las necesidades de los hospitales, las escuelas y el pueblo pobre de la ciudad. &Eacute;ste, como el mismo jefe de gobierno de Buenos Aires y otros funcionarios que provienen de la centroizquierda, hoy est&aacute;n alineados con Kirchner &ndash;el candidato duhaldista- en el ballotage. <br>  <br>   <br><br> Mientras tanto, Delia Bisutti, legisladora del ARI y una de las que m&aacute;s se destaca en sus funciones por sus posiciones favorables a los derechos de las mujeres, opinaba ante una periodista: &ldquo;No hubo un mi&eacute;rcoles del a&ntilde;o pasado en que no estuvi&eacute;ramos reunidos con los trabajadores tratando de consensuar una soluci&oacute;n legal para que pudieran seguir trabajando en la f&aacute;brica sin problemas con la Justicia, pero ellos no quieren otra cosa que la estatizaci&oacute;n de la empresa y para eso no hay consenso.&rdquo; Para despu&eacute;s agregar: &ldquo;No quiero ser pesimista, pero aunque vamos a agotar todas las instancias posibles, no veo ahora una herramienta legislativa que les permita conservar la f&aacute;brica.&rdquo;[5] <br>  <br>   <br><br> Estos fan&aacute;ticos de las democracias y los presupuestos participativos, no dudaron en aclarar que &ldquo;dar un subsidio es una cosa, y otra es la estatizaci&oacute;n, que implica que se expropie la empresa y pase a ser patrimonio p&uacute;blico. Es decir, que el Gobierno de la Ciudad tendr&iacute;a en su poder una f&aacute;brica textil y tendr&iacute;a que pagarle el sueldo a los empleados con el erario p&uacute;blico, con lo que se recauda con el cobro de impuestos.&rdquo;[6] <br><br> El reclamo de las obreras, sin embargo, lejos de ser intransigente, es lo m&aacute;s l&oacute;gico que puede ocurr&iacute;rsele a cualquiera y ellas lo exponen de la misma manera tan sencilla con que pueden armar un saco elegante para caballeros: &ldquo;No estamos de acuerdo en aceptar un microemprendimiento destinado al fracaso, como nos propon&iacute;an los pol&iacute;ticos de partidos tradicionales, donde terminar&iacute;amos cargando sobre nuestros hombros de trabajadoras enormes deudas y quebrantos y deb&iacute;amos pagar de nuestro bolsillo las cargas de obra social y jubilaci&oacute;n. Somos obreras y obreros calificados. No puede ser que los pol&iacute;ticos pisoteen nuestra experiencia como trabajadoras que puede ponerse al servicio de la comunidad argentina. En nuestro pa&iacute;s hay 19 millones de pobres e indigentes y carencias de todo tipo. Nuestra f&aacute;brica puede ser parte de la soluci&oacute;n y no un problema como lo consideran estos se&ntilde;ores pol&iacute;ticos que parecen vivir en otro planeta.&rdquo;[7] <br><br> Sacando simples cuentas es como puede arribarse a esta tambi&eacute;n simple conclusi&oacute;n.  <br>  <br>   <br><br> El se&ntilde;or Brukman tiene una deuda con la AFIP &ndash; DGI, el &oacute;rgano estatal que recauda los impuestos, por $ 1.800.000. Se calcula que, al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el empresario le debe m&aacute;s de un mill&oacute;n de pesos. Y, por otra parte, adeuda unos 243.000 d&oacute;lares al Banco de la Naci&oacute;n Argentina. El patr&oacute;n rob&oacute;, huy&oacute;... &iexcl;pero nadie quiere pescarlo! <br>  <br>   <br><br> Los comerciantes de la zona donde est&aacute; la f&aacute;brica vieron mermadas sus ganancias durante los cinco d&iacute;as que el gobierno decidi&oacute; mantener valladas varias manzanas a la redonda, con carros de asalto, perros, guardias de infanter&iacute;a que no permitieron el paso por el lugar. Sin embargo, estos comerciantes afectados deber&aacute;n pagar, de todos modos, sus impuestos al fisco. <br>  <br>   <br><br> Pero el se&ntilde;or Brukman, a diferencia de estos contribuyentes, corre con la ventaja de un fallo favorable para que le sea restituida la empresa, a&uacute;n habiendo quebrado otras dos empresas anteriores, a&uacute;n no teniendo libros contables en regla, a&uacute;n no habiendo hecho los balances que indica la ley desde el a&ntilde;o 1997, a&uacute;n habiendo pagado los salarios de estas trabajadoras en negro desde 1995, a&uacute;n sin haber hecho los aportes correspondientes tal como consta en la causa 16328\/02 de la ANSES, a&uacute;n habiendo sufrido clausura del establecimiento, a&uacute;n cuando la sindicatura labrara un acta el d&iacute;a 26 de diciembre de 2001 en la que se constata el abandono de la empresa Brukman por parte de la patronal que no se present&oacute; siquiera en las tres audiencias que se realizaron en el Ministerio de Trabajo en ese entonces y en la que se pide que se separe a la patronal de la administraci&oacute;n de la empresa, mientras se deja constancia de la ocupaci&oacute;n pac&iacute;fica y el cuidado de los bienes por parte de las trabajadoras. <br><br> Para Elisa, una de las obreras de Brukman, esto es algo inexplicable. Ella, que sufri&oacute; un desalojo violento hace pocos meses de la vivienda que habitaba y que luego fue desalojada de la f&aacute;brica en la que trabajaba, ahora se pregunta &iquest;por qu&eacute; no desalojan al due&ntilde;o de Brukman teniendo en cuenta que &eacute;l le debe tanto dinero al Estado? <br>  <br>   <br><br> Hay una &uacute;nica respuesta posible: no se trata de un problema legal, se trata en todo caso de un juzgamiento pol&iacute;tico, cuyo fallo encierra una lecci&oacute;n capitalista: si las obreras luchan y no aceptan las migajas que proponen los gobiernos, los funcionarios, los pol&iacute;ticos, los &ldquo;progresistas&rdquo;... s&oacute;lo les esperan desalojos y represi&oacute;n.  <br><br> Las obreras entre jueces corruptos y abogados malignamente delirantes <br><br> A los personajes siniestros que dieron la orden de desalojar, las feministas los conocen como &ldquo;jueces de la naci&oacute;n, jueces de la inquisici&oacute;n&rdquo;. Los ahorristas se refieren a las m&aacute;ximas autoridades del Poder Judicial como &ldquo;la Corte Suprema de Injusticia&rdquo;. Las v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado saben de ellos por su complicidad con el r&eacute;gimen genocida de Videla y compa&ntilde;&iacute;a, de all&iacute; lo de &ldquo;jueces basura&rdquo;, ep&iacute;teto que rima con dictadura. <br><br> El juez de instrucci&oacute;n Jorge Rimondi que orden&oacute; la operaci&oacute;n policial del desalojo es el mismo que en 1997, mientras los desocupados comenzaban a cortar las rutas del pa&iacute;s protestando de un modo novedoso por los despidos y la falta de trabajo, ped&iacute;a que la polic&iacute;a sumara 5.000 hombres m&aacute;s a sus filas por el &ldquo;inusitado crecimiento del delito&rdquo;. <br><br> Semejante clamor que pretend&iacute;a darle trabajo a 5.000 hombres de armas, seguramente fue o&iacute;do por la Polic&iacute;a Federal que, en recompensa, lo favoreci&oacute; ejerciendo una fuerte presi&oacute;n a su favor para que fuera nombrado camarista. El mismo Hugo Anz&oacute;rregui, antiguo jefe del SIDE inici&oacute; arduas gestiones para su nombramiento durante la &eacute;poca menemista.[8] <br>  <br>   <br><br> De los otros dos jueces, Bonorino Per&oacute; y Piombo, es suficiente decir que ambos estuvieron en funciones durante la dictadura militar. <br>  <br>   <br><br> &iexcl;Aqu&iacute; est&aacute;n, estos son los jueces de la naci&oacute;n... que en un acto digno de tiranos fallaron que &ldquo;la vida y la integridad f&iacute;sica no tienen supremac&iacute;a sobre los intereses econ&oacute;micos.\"! <br><br> A&uacute;n sin saber nada de jurisprudencia, imagino que el fallo encierra t&aacute;citamente la idea de que ante todo, est&aacute; primero la propiedad privada de &ldquo;la gente como uno, los que somos empresarios, pol&iacute;ticos burgueses, los que podemos ir a la universidad e incluso llegar a ser jueces, que tenemos la piel blanca y doble apellido&rdquo; y luego, despu&eacute;s, por debajo, est&aacute; la vida y la integridad f&iacute;sica de &ldquo;los cabecitas negras, de estas mujeres obreras, gorditas y desali&ntilde;adas, algunas inmigrantes bolivianas, de tez oscura y que no saben mucho de leyes&rdquo;. <br>  <br>   <br><br> Debe ser un fallo ejemplar que, sin embargo, seguramente no sienta jurisprudencia cuando se trata de hablar de otros derechos como el derecho al aborto, porque estos mismos jueces invierten el argumento cuando se trata del derecho de las mujeres argentinas a la propiedad privada sobre nuestros propios cuerpos.  <br>  <br>   <br><br> La propiedad y el beneficio econ&oacute;mico del empresario tienen supremac&iacute;a sobre la vida y la integridad f&iacute;sica de las obreras. <br>  <br>   <br><br> La integridad f&iacute;sica del cigoto, presumiendo que m&aacute;s adelante se transformar&aacute; en vida, tiene supremac&iacute;a sobre la propiedad de nuestros cuerpos de mujeres. <br>  <br>   <br><br> Imagino que as&iacute; habr&aacute;n pensado mientras las embarazadas eran torturadas en los campos de concentraci&oacute;n clandestinos que ten&iacute;a el Estado en las d&eacute;cadas del terror. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a por sus cabezas cuando una madre de las que despu&eacute;s llevar&iacute;an pa&ntilde;uelos blancos en las propias, les presentaba un recurso de h&aacute;beas corpus? <br>  <br>   <br><br> La propiedad privada de miles de detenidos &ndash; desaparecidos fue repartida como bot&iacute;n de guerra y muchos jueces de esa &eacute;poca participaron tambi&eacute;n del reparto de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as arrancados a los brazos de sus madres y padres que luego fueron asesinados. <br>  <br>   <br><br> Mientras tanto, los codos de estas madres septuagenarias, gastados de apoyarse en tiempos pasados en los escritorios de estos jueces esperando una respuesta sobre el paradero de sus hijos, ahora se encontraron, unos con otros, frente a las vallas policiales que rodeaban a Brukman. <br><br> Hoy, la propiedad privada del se&ntilde;or Brukman est&aacute; all&iacute;, inm&oacute;vil, rodeada de polic&iacute;as, mientras los hijos y las hijas de las obreras son los nuevos &ldquo;desaparecidos&rdquo; de esta Argentina donde millones viven en la miseria que nos impusieron unos pocos. <br><br> Al representante legal del empresario ni siquiera s&eacute; si puede llam&aacute;rselo abogado. Pagarle los (des)honorarios a un se&ntilde;or para que declare p&uacute;blicamente que la noche del 18 de diciembre de 2001 hubo 30 operarios que &ldquo;pidieron permiso para pernoctar para terminar un trabajo al d&iacute;a siguiente que era de fundamental importancia entregar a tiempo porque &ndash;de esa forma- iban a poder cobrar las dos semanas que se les deb&iacute;a&rdquo; y agregar que a la ma&ntilde;ana siguiente hicieron ingresar a &ldquo;50 activistas pol&iacute;ticos que estaban preparados cerca del lugar&rdquo;, es francamente irrisorio si uno conoce a las obreras desde los primeros d&iacute;as de esta lucha que ya lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio.  <br>  <br>   <br><br> Empe&ntilde;ado en hacer sus declaraciones a&uacute;n m&aacute;s rid&iacute;culas e inveros&iacute;miles, el se&ntilde;or Muszkat agrega que en la ma&ntilde;ana del 19 de diciembre la f&aacute;brica apareci&oacute; embanderada con carteles y pancartas del Partido Obrero y del MTP.[9] <br>  <br>   <br><br> &iexcl;Extra&ntilde;as visiones la de este mentiroso a sueldo! El 19 de diciembre, las agrupaciones pol&iacute;ticas asist&iacute;an azoradas a los saqueos que se suced&iacute;an en el conurbano bonaerense, sin saber a&uacute;n que exist&iacute;a esta f&aacute;brica en pleno coraz&oacute;n de la ciudad. Adem&aacute;s, hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que el MTP hab&iacute;a dejado de existir, mientras sus dirigentes eran encarcelados por el &ldquo;dem&oacute;crata&rdquo; ex &ndash; presidente Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. <br><br> Si no fuera tr&aacute;gico, ser&iacute;a c&oacute;mico.  <br>  <br>   <br><br> Mientras leo las declaraciones del abogaducho Muszkat no puedo evitar una sonrisa, evocando aquella primera vez en que la periodista y activista canadiense Naomi Klein llegaba a la Argentina e intentaba comunicarse con la f&aacute;brica para filmar esta experiencia novedosa de autogesti&oacute;n. <br>  <br>   <br><br> La obrera Celia Mart&iacute;nez me dec&iacute;a por tel&eacute;fono: &ldquo;Hoy llam&oacute; una yanqui que quer&iacute;a venir a entrevistarnos. Pero le dijimos que est&aacute;bamos muy ocupadas y que no pod&iacute;amos atenderla. Tenemos que terminar un trabajo que nos encargaron y con tantos periodistas que vienen todo el tiempo a filmar, no podemos hacerlo.&rdquo; Alertadas de este incidente, algunas activistas solidarias intentaron comunicarse urgentemente con Naomi Klein para pedirle disculpas y ella volvi&oacute; al d&iacute;a siguiente. Sab&iacute;amos que era importante dar a conocer el conflicto en el exterior para buscar m&aacute;s solidaridad. Mientras para las obreras, que a&uacute;n continuaban confundiendo las siglas que identifican a las agrupaciones de izquierda, lo &uacute;nico importante era trabajar.[10] <br><br> Las obreras de Brukman y las tres T... &iquest;iniciales de qu&eacute;? <br><br> Hasta el d&iacute;a de la fecha, los dirigentes sindicales de la CGT oficial y la CGT &ldquo;rebelde&rdquo; no se han pronunciado sobre el conflicto que mantienen las trabajadoras de Brukman, ni sobre la posici&oacute;n del gobierno, ni sobre los dos intentos de desalojo que fueron parados por la movilizaci&oacute;n popular en ocasiones anteriores, ni sobre el &uacute;ltimo desalojo hecho entre gallos y medianoche con polic&iacute;as escondidos en colectivos de pasajeros, ni sobre la feroz represi&oacute;n que desataron las fuerzas del orden con gases y balas de goma, ni sobre nada <br><br> Por su parte, la que se presenta como central &ldquo;combativa&rdquo;, la CTA, ha seguido los mismos pasos que sus opositoras CGT&rsquo;s neg&aacute;ndose a convocar a una huelga general, a pesar, incluso, del reclamo de algunos de sus dirigentes y de muchos de sus delegados de base, comisiones internas, listas opositoras que la integran, trabajadores afiliados. <br><br> traidor &ndash;ra (del l. traditore) adj. &ndash;s. Que comete traici&oacute;n. <br><br> Y su inicial es una T. <br><br> Las obreras de Brukman en el reino del derecho <br><br> Esta vez, el patr&oacute;n, en vez de encerrar a las obreras en la f&aacute;brica como aquel neoyorquino de principios de siglo, las ha dejado en la calle. Ni el juez, ni la polic&iacute;a ni el gobierno ni los funcionarios de distintos rangos habr&aacute;n calculado que ese desalojo era la chispa que encender&iacute;a a una ciudad que, hasta ese entonces, parec&iacute;a estar en calma. <br><br> Miles de trabajadores desocupados, legisladores, j&oacute;venes de escuelas de ense&ntilde;anza media y de las universidades, acad&eacute;micos e intelectuales, periodistas, camar&oacute;grafos y fot&oacute;grafos, delegaciones de obreros de Zanon llegados desde Neuquen y otros trabajadores que se acercaron desde distintos puntos del pa&iacute;s, feministas, m&uacute;sicos, actores, activistas gays y lesbianas, delegados sindicales, poetas y escritores, artistas pl&aacute;sticos y cineastas, activistas de movimientos sociales europeos y norteamericanos y vecinas y vecinos, much&iacute;simos vecinos mantienen rodeadas a las obreras de Brukman con una enorme solidaridad que se expresa con su presencia f&iacute;sica, con las firmas a su petitorio, con la publicaci&oacute;n de gigantescas solicitadas en los diarios, con la organizaci&oacute;n de actividades para la difusi&oacute;n del conflicto, con el aporte econ&oacute;mico al fondo de lucha, con los plantones frente a las embajadas argentinas en el mundo, con los mensajes que llegan a trav&eacute;s del correo electr&oacute;nico... <br><br> En una de esas muestras de solidaridad, las feministas se acercaron una ma&ntilde;ana hasta la carpa de la resistencia que instalaron las obreras, cantando: <br><br> Me dijeron que en el reino del rev&eacute;s <br><br> un empresario burgu&eacute;s <br><br> puede ser un gran corrupto que despu&eacute;s <br><br> siempre lo defiende el juez <br><br> Vamos a ver c&oacute;mo es el reino del rev&eacute;s <br><br> Me dijeron que en el reino del rev&eacute;s <br><br> peligrosa debo ser <br><br> porque a la polic&iacute;a enfrent&eacute; <br><br> con un hilo de coser <br><br> Las mujeres de las asambleas barriales, luego, les acercaron m&aacute;quinas de coser y las obreras se pusieron a trabajar para los hermanos inundados de la provincia de Santa Fe, bajo un cartel que rezaba: &ldquo;&iexcl;Cuidado! Mujeres armadas con agujas y dedales&rdquo;. <br><br> La gigantesca red de solidaridad que sigue creciendo alrededor de las trabajadoras de Brukman s&oacute;lo puede explicarse porque la demanda de las obreras es absolutamente justa y porque cualquiera que ejerza el sentido com&uacute;n se pone inmediatamente del lado de sus reivindicaciones. <br><br> Pero en el reino del rev&eacute;s, el sentido com&uacute;n puede ser subversivo. Por eso, se rumorea que, si en el ballotage sale electo presidente el candidato peronista o, de lo contrario, sale electo presidente el otro candidato peronista, el primer decreto que emitir&aacute;n para evitar que se siga propagando este apoyo a las trabajadoras de Brukman entre la poblaci&oacute;n ordenar&aacute; PROHIBIR LA LOGICA. <br><br>   <br><br>  <br>  <br> -------------------------------------------------------------------------------- <br><br> (*) Andrea D'Atri es miembro del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, cuyas abogadas ejercen la representaci&oacute;n legal de las obreras de Brukman, entre otros. <br><br> [1] Fragmento de la declaraci&oacute;n de George Engel, obrero gr&aacute;fico y uno de los m&aacute;rtires de Chicago, frente al tribunal que lo conden&oacute; a muerte luego de un juicio plagado de falsificaciones, en 1886. <br><br> [2] El hecho ocurri&oacute;, pero hay distintas versiones sobre cu&aacute;l fue el motivo del incendio y si el mismo fue intencional o no. La versi&oacute;n m&aacute;s difundida es la que cuento y que muchas investigadoras se&ntilde;alan como origen de la conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de la Mujer. El supuesto di&aacute;logo que sigue entre las obreras y el presidente norteamericano y otros personajes es ficticio. <br><br> [3] Theodore Roosevelt fue presidente de los EE.UU. desde 1901 hasta 1905 y tuvo un segundo mandato desde 1905 hasta 1909. <br><br> [4] En particular en los EE.UU., las demandas por igual derecho al sufragio para las mujeres blancas fue defendido por algunas feministas con el argumento de que as&iacute; como los hombres negros no ten&iacute;an derecho al voto, tampoco lo ten&iacute;an las hijas blancas de la burgues&iacute;a (usado as&iacute; como un argumento denigrante). Su racismo y el apoyo que muchas de sus l&iacute;deres dieron a la continuaci&oacute;n de la esclavitud, hicieron de ellas claras enemigas de la clase obrera. Justo es decir que, muchas otras luchadoras feministas por el derecho al sufragio universal combatieron tambi&eacute;n el racismo y la explotaci&oacute;n, algunas de las cuales se integraron a las filas del Partido Socialista. <br><br> [5] Palabras de la legisladora Delia Bisutti, del ARI, en Revista Parlamentario, 4\/5\/03 <br><br> [6] Palabras del jefe de gobierno de la Ciudad de Bs. As., An&iacute;bal Ibarra en Revista Parlamentario, 4\/5\/03 <br><br> [7] Volante de las trabajadoras de Brukman. <br><br> [8] Los datos fueron publicados en un art&iacute;culo de P&aacute;gina 12, firmado por Adriana Meyer. <br><br> [9] Palabras de Jaime Muszkat, en Revista Parlamentario, 4\/5\/03 <br><br> [10] Naomi Klein luego volvi&oacute; al pa&iacute;s, donde todav&iacute;a se encuentra trabajando arduamente con los movimientos sociales y las f&aacute;bricas autogestionadas. Tambi&eacute;n estuvo presente hace pocos d&iacute;as, cuando la polic&iacute;a reprimi&oacute; a los manifestantes frente al vallado en Brukman. Ella puede dar cuenta de esta an&eacute;cdota que relato sobre su primera visita. <br><br> <\/p>\n","contact":"andreadatri@uol.com.ar","link":"www.andreadatri.com.ar","address":"","phone":"","parent_id":0,"mime_type":"text\/plain","summary":"...","numcomment":0,"fileurl":"\/uploads\/","filesize":null,"article_url":"\/news\/2003\/05\/57372.php"},"attachments":[],"comments":[]}